El presente y el futuro del mercado de trabajo de las Artes y Humanidades

20 enero, 2023
mercado de trabajo de las artes y humanidades

¿Cómo se comportan las empresas que contratan? ¿Qué tipo de personas buscan? ¿Cómo está cambiando el mercado laboral a causa de la transformación digital o las crisis económicas? Estas y otras muchas preguntas son las que se propuso responder a Carme Pagès, Responsable de prospección y análisis laboral de la UOC, durante la conferencia online El presente y el futuro del mercado de trabajo de las Artes y Humanidades, organizada con motivo de la 3a. Feria Virtual de Empleo de la UOC.

Cuando oímos hablar de mercado, es inevitable pensar en los conceptos de oferta y demanda. La oferta es lo que queremos vender y, cuando hablamos de mercado de trabajo, “la oferta sois vosotros”, afirma Pagès a la audiencia y puntualiza que lo que se una persona ofrece es “su esfuerzo y sus competencias”.

La capacidad de realizar una cierta tarea bien hecha es una competencia. Para poder afirmar que se tiene una competencia u otra, una persona necesita conocimientos (lo que se necesita saber), habilidades (lo que sabe hacer) y aptitudes (lo que debe ser), tres elementos que permiten desarrollar un determinado trabajo con éxito porque, al fin y al cabo, «un trabajo es un conjunto de tareas».

Es importante diferenciar entre las tareas «transversales y específicas», aclara Pagès; las primeras, se piden en muchos sitios, mientras que las segundas “solo se utilizan en una o varias ocupaciones”. A partir de estos conceptos, hay trabajos que están formados por tareas muy transversales y otros por tareas muy específicas. La misión para aquellas personas que buscan un nuevo trabajo es convencer a las empresas de que se dispone de las competencias necesarias para realizar las tareas requeridas.

Pagès destaca que no es necesario tener todas las competencias que se piden en una oferta de trabajo para presentarse, y considera que si se posee un 70% de las habilidades solicitadas, ya se puede optar la candidatura. En este sentido, explica que existe gran diferencia entre hombres y mujeres, ya que los primeros se animan a pedir el trabajo sin disponer de todas las competencias, mientras las mujeres son más exigentes porque “quieren estar completamente seguras de todo”.

La ocupación en el sector de las Artes y Humanidades

La experta en mercado laboral se adentra en las particularidades del empleo en el sector de las Artes y las Humanidades, disciplinas que considera «extremadamente importantes y útiles» porque enseñan todo lo que hace y piensa la sociedad y «nos conecta con el pasado y nos prepara para el futuro”.

Las competencias adquiridas durante las carreras universitarias de estas áreas encajan mejor en salidas laborales universitarias (ser profesor, realizar un máster, etc.); en cambio, en el mercado de trabajo no universitario, muchas veces «el encaje se da a través de habilidades transversales» como, por ejemplo, el pensamiento crítico, el pensamiento ético, la creatividad o el saber expresar información de una manera efectiva, competencias que se han aprendido, precisamente, durante los estudios de Artes y Humanidades y que Pagès considera «cada día más importantes».

El mercado de trabajo cambia rápidamente y este hecho va estrechamente vinculado a la automatización. ¿Cómo saber si los robots se quedarán con nuestros trabajos?, se pregunta Pagès. Las tareas repetitivas, rutinarias e incluso aburridas las están realizando máquinas. Sin embargo, los trabajos de más alto nivel sobreviven y son aquellos donde se piden las habilidades en las que “las personas de Artes y Humanidades están bien formadas”.

Las habilidades y competencias transversales, más clave que nunca

¿Y cómo encaja este aumento de la demanda de habilidades transversales en un contexto de pocas salidas laborales por los graduados en Artes y Humanidades? Pagès aclara que, en realidad, hay muchas salidas; más allá de las naturales (correctores de pruebas, empleados de archivos de bibliotecas, filósofos, historiadores, lingüistas, etc.), debe sumarse “otro gran grupo de opciones”, que incluye todas aquellas “salidas adyacentes ”que cuantifica en más de 60 a las que se puede acceder con las habilidades aprendidas en los estudios de estas áreas.

En este contexto, Pagès apela a las diferencias que puede haber entre realizar una entrevista laboral a un graduado en medicina (“el entrevistador tiene muy claro lo que sabe”) y hacerle a un graduado en Artes y Humanidades, porque «tienen menos claro qué ha hecho esta persona y en qué les puede orientar». Este rasgo diferencial debe convertirse en una ventaja; de hecho, Pagès considera que si no se quiere trabajar en el entorno académico, se debe “dirigir muy bien esta experiencia post-titulación” para llevar al mercado lo que se sabe hacer.

La responsable de prospección y análisis laboral de la UOC considera que los graduados en Artes y Humanidades deben “hacer un puente” entre sí y su trabajo. Para construirlo, deben llevarse a cabo cinco acciones: definir una orientación laboral e identificar posibles salidas, ver las competencias necesarias, mostrar las competencias de las que ya se dispone, descubrir cómo adquirir las que faltan y, por último, compensar las carencias con una actitud positiva.

El camino hacia las salidas profesionales de las Artes y Humanidades

Encontrar salidas laborales adyacentes es un camino que no debe realizarse en solitario. Pagès anima a los graduados a «hablar con profesionales y tutores» que proporcionen información que ayude a tomar decisiones y saber qué habilidades específicas adicionales hacen falta para poder acceder a este conjunto de oportunidades. También es importante saber situar dónde están las oportunidades de trabajo –geográficamente hablando– y cuál es la evolución de la demanda de las vacantes.

Para saber qué competencias se necesitan para la salida laboral a la que se decide orientarse, Pagès recomienda revisar las tareas que se piden a diferentes ofertas de trabajo y “hacer un inventario” que permita detectar lo que ya se sabe hacer y lo que se tiene pendiente de aprender, diferenciando aquellas competencias que son imprescindibles (se piden en todas las ofertas) de las que son secundarias o no obligatorias.

La experta en mercado laboral también habla de la importancia del currículum y de las cartas de recomendación, una herramienta que ayuda a explicar «qué se ha hecho en un trabajo anterior». Sin embargo, hay que tener en cuenta saber convencer al entrevistador de que se tienen “las competencias para realizar las tareas que ellos piden”.

Las prácticas laborales, así como algunas actividades de ocio «también pueden ser una manera de aprender lo que se necesita», puntualiza Pagès. Será difícil cumplir con el cien por cien de los requisitos que se piden en una oferta de trabajo, pero hay factores como la aptitud que son muy importantes y que ayudan a determinar el interés por esa vacante: “hay que mostrar que se tiene ganas de aprender”.

Pagès también considera fundamental «hacer investigación sobre la compañía» para entender «exactamente cómo se puede encajar». En este sentido, recomienda realizar una carta de presentación «preparada para esta empresa», no genérica para cualquier vacante. Las competencias que se necesitan para un trabajo u otro irán cambiando según la empresa y el momento porque una carrera profesional es «un proyecto en construcción durante toda la vida».

 

⏯️ Puedes recuperar el vídeo de la charla a continuación (en catalán):

 

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