Humanismo y poshumanismo: herramientas para unas ciencias humanas en movimiento
16 febrero, 2023¿Quiénes somos como humanos? ¿Qué lugar creemos ocupar en el planeta? ¿Cómo podemos deconstruir y repensar la condición humana? Francesc Núñez y Agnès Vayreda, profesores de los Estudios de Artes y Humanidades de la UOC y coordinadores del libro Humanisme i posthumanisme: eines per a unes ciències humanes en moviment (Editorial UOC), reseñan esta obra que pretende proporcionar las herramientas para poder dar respuesta, desde distintas perspectivas de nuestra visión occidental, a las preguntas fundamentales que nos interpelan actualmente.
La idea de que el ser humano —en este contexto quizás sería más exacto decir el hombre— es el centro y la medida de todas las cosas, lo que entendemos como antropocentrismo, es algo incontrovertible. Esa centralidad es, para unos, la condición humana y, para otros, pura pretensión y soberbia. Durante mucho tiempo, más allá de esta conciencia, hemos creído ser uno solo entre los muchos seres que poblaban la Tierra. Sin embargo, la idea de dominio y centralidad y el espíritu que le da fuerza nos ha llevado a que, cada vez más, nuestra actividad humana condicione radicalmente al resto de seres y ecosistemas del planeta. Algunos de los «efectos» de este peso de los humanos en el planeta, aunque solo representamos un 0,01 % de la vida-masa biológica en la Tierra, hace tiempo que se pueden considerar preocupantes, si no amenazadores: residuos, cambio climático, desigualdades, sobreexplotación de recursos, superpoblación y un largo etcétera.
Pensar el humanismo y el poshumanismo conlleva necesariamente hacer un ejercicio de reflexión autocrítica sobre quiénes pensamos que somos como humanos y qué lugar creemos que ocupamos en el planeta que compartimos con otros muchos seres. Lo que hemos llamado la apuesta humanista vendría a ser la confianza que, en determinados momentos históricos, sobre todo en el Occidente de origen grecorromano, se ha depositado en la razón humana, en la capacidad técnica y racional para interpretar e (im)poner un orden en el mundo y hacer frente a la contingencia que nos desborda y nos hace vulnerables. El uso de esta capacidad, que hemos creído exclusivamente humana, nos permite encontrar un camino de supuesto bienestar y mejora constante. Frente a la opción humanista, una cosmovisión, siempre existe la opción religiosa, donde la confianza en una buena vida recae más allá de las únicas fuerzas humanas.
La Ilustración puede considerarse la culminación de ese proceso de confianza en la racionalidad humana y de su potencial emancipador. El buen uso de la razón parecía librarnos de la tiranía de cualquier autoridad. Sin embargo, supuso el enaltecimiento exacerbado de la mente por encima del cuerpo, de las ideas por encima de la materialidad, y también la negación de la importancia de las emociones y de los afectos. Más aún, puede argumentarse que la posición privilegiada de los hombres en muchos ámbitos sociales, por encima de las mujeres, es una consecuencia social de este proceso que tiene larguísimas raíces históricas.
No es fácil, ni deseable, renunciar a una herencia tan profunda y larga como la del humanismo.
El siglo xx, lleno de monstruosidades, nos confirmó que el sueño de la razón produce monstruos. Al humanismo le surgieron grietas y enemigos antihumanistas, aunque también seguía teniendo aferrados defensores. No es fácil, ni deseable, renunciar a una herencia tan profunda y larga como la del humanismo.
Poshumanismo o cómo deconstruir y repensar la condición humana
El poshumanismo, como afirma Josep Martí, investigador en la Institució Milà i Fontanals del Consell Superior d’Investigacions Científiques (CSIC), en su capítulo en el libro Humanisme i posthumanisme. Eines per a unes ciències humanes en moviment, debe entenderse como un intento de superar visiones propias del humanismo tradicional que no parecen adecuadas para la época actual, como puede ser la propia forma de entendernos como humanos. El poshumanismo comporta deconstruir y repensar la condición humana con todas las derivadas epistemológicas y ontológicas que esto tiene. Se necesitan nuevas herramientas para unas ciencias humanas en movimiento, nuevas herramientas conceptuales para un mundo que cambia. La perspectiva fundamental que se debe cambiar pasa por desdibujar el antropocentrismo y dejar de pensarnos como seres autónomos para empezar a pensarnos —y a actuar— como seres imbricados en un sistema de relaciones. Somos ensamblajes y seres afectados por múltiples y variadas relaciones.
El poshumanismo no sería posible sin una mirada profundamente feminista y ética
La crítica al antropocentrismo, el especismo, el androcentrismo, el dualismo y la construcción ilustrada de lo humano que caracteriza al poshumanismo no sería posible, como argumenta Begonya Enguix, profesora de los Estudios de Artes y Humanidades de la UOC, sin una mirada profundamente feminista y ética. El género es un elemento fundamental en las discusiones poshumanistas. El poshumanismo, sigue afirmando Enguix, nos enseña que, cuando hablamos de género, hablamos de poder y privilegios, de derechos y libertades, y siempre hablamos sobre cuerpo, sobre identidad y sobre política. Nos enseña que tenemos agencia más que esencia, que naturaleza y cultura son indistinguibles. Hacen falta, insistiendo en el título del libro, nuevas herramientas para unas ciencias humanas en movimiento y en profunda transformación.
En esta voluntad de proporcionar nuevas herramientas para seguir pensando nuestro sitio en el mundo, en el último capítulo del libro, Mara Martínez, investigadora y Doctora en Antropología Cultural y Social en la Universitat de Barcelona, nos propone una etnografía de ser caballo y ser humana en interacción e intraacción que se opone frontalmente a los estudios y aproximaciones sobre caballos, o sobre cualquier otro ser vivo, que, con la voluntad de obtener un conocimiento objetivo, los cosifican como un elemento más de nuestro entorno. Este capítulo quiere apartarse de la posición que ve a los demás animales como «referentes ausentes» y situarse en una perspectiva que incluye a los otros animales como imprescindibles e impactantes para y sobre las realidades sociales humanas. Compartimos el mundo, un mismo mundo, con ellos.
En Humanisme i posthumanisme. Eines per a unes ciències humanes en moviment hemos presentado el humanismo como una respuesta —en contraste, en competencia y en conflicto con otras respuestas posibles— ante los interrogantes básicos que en nuestra tradición cultural, si no en todas, configuran los horizontes de sentido. La autocomprensión de la condición humana nos configura cómo se puede vivir humanamente bien. El poshumanismo aporta nuevas herramientas, conceptuales y éticas, para ajustar nuestra autocomprensión a un mundo cambiante.
No te pierdas las presentaciones de Humanisme i posthumanisme. Eines per a unes ciències humanes en moviment. Consulta las fechas confirmadas:
15/03 | Llibreria Documenta (C/Pau Claris, 114. Barcelona) – 18h
23/03 | Ateneu Barcelonès – Sala Segarra (C/Canuda, 6. Barcelona) – 18:30h