Entrevista a Jordi Feixa, responsable de proyectos culturales en la Fundació Catalunya La Pedrera
17 de diciembre de 2024
La Pedrera es una de los iconos arquitectónicos y culturales de la ciudad. Más allá de ser un espacio estático su programación cultural está proponiendo ideas permanentemente. En esta entrevista con Jordi Feixa, exploramos la dinámica agenda cultural que convierte a este emblemático lugar en un epicentro de imaginación y actividad constante.
¿Puedes compartir sobre tu trayectoria y contarnos cómo llegaste a trabajar en una de los iconos culturales de Barcelona?
La verdad es que tengo un perfil un poco distinto al habitual: hice la carrera de empresariales y posteriormente cursé humanidades, empecé el grado en la UAB, estuve un año estudiando en París y terminé humanidades en la UOC, ya que en ese momento me permitió combinar poder trabajar y los estudios. A nivel profesional empecé haciendo prácticas en el departamento de cultura del Instituto Cervantes de París, y en el departamento de comunicación del MNAC. Fueron experiencias muy interesantes porque me permitieron conocer desde dentro los distintos departamentos de estas grandes instituciones. Allí empecé a ver lo que más me interesaba del mundo del arte y focalizar mi carrera en la gestión y creación de proyectos culturales. Posteriormente empecé a trabajar en festivales y proyectos culturales de Barcelona, como el festival de videoarte LOOP, festivales de cine, etc.. En uno de esos trabajos cíclicos y temporales del sector cultural empecé a trabajar en la Fundación Catalunya La Pedrera, que en esa época era la obra social de una caja, y a los pocos meses me hicieron fijo. Lo que más me interesó en ese momento y me sigue atrayendo en la actualidad es la diversidad de proyectos culturales que desarrollamos: exposiciones, creación de proyectos audiovisuales y de reflexión crítica, artes escénicas, conciertos… Esto te permite entrar en contacto con una gran variedad de agentes del mundo del arte, no solo artistas sinó profesionales de distintas instituciones que te hacen seguir creciendo y tener una visión panorámica del sector cultural.

¿Qué retos y oportunidades representa el trabajo que desarrollas en La Pedrera en términos de gestión cultural?
Lo primero es entender dónde estamos y los objetivos fundacionales de la Fundación Catalunya La Pedrera. Hay que tener en cuenta que somos una fundación privada e independiente, sin ánimo de lucro y que reinvertimos todos nuestros beneficios en proyectos de la fundación. Por lo tanto, un reto importante es ser los más sostenibles posibles para poder desarrollar el máximo de proyectos posibles en todos los ámbitos de actuación de la fundación: cultural, medioambiental, educativo y social. Somos conscientes que hacer proyectos sostenibles en cultura no es fácil y también sabemos que hay proyectos culturales que nunca lo podrán ser y probablemente tenga que ser así, pero el desafío es buscar un equilibrio. Otro reto es llegar al máximo público con todas las propuestas culturales que hacemos, es verdad que tenemos la suerte de estar situados en un espacio icónico y céntrico de la ciudad. Hay que tener en cuenta que nuestro público de las propuestas culturales es principalmente un público local, y nuestros esfuerzos están en fidelizar y ampliar éste público. Trabajamos, por un lado, en generar propuestas de primer nivel internacional como las exposiciones de Miquel Barceló, Plensa o Antonio López, y a la vez, ser un altavoz del nuevo talento artístico y musical, como por ejemplo con el Festival Talent Jazz en la terraza de La Pedrera.

¿Podrías ofrecer ejemplos de retos y oportunidades?
Como te comentaba anteriormente, un reto importante es fidelizar y ampliar el público local, y creo que es un reto compartido con muchas instituciones culturales de la ciudad. Si se consigue esta fidelización, da mucha libertad en el momento de preparar las programaciones ya que te permite arriesgar, proponiendo propuestas muy interesantes pero quizás con nombres más desconocidos o propuestas más complejas, como la que tenemos actualmente en La Pedrera: “Art en Pedra”, que es una autèntica joya de exposición. Poco a poco vamos fidelizando este público y ampliándolo, lo trabajamos, lógicamente, con una mayor comunicación pero también pensando proyectos nuevos. Un ejemplo de ello es el proyecto de la “exposición expandida”, que trabajamos con las principales instituciones culturales de la ciudad para crear conjuntamente actividades que nos permite extender la exposición más allá de La Pedrera y ofrecen nuevas miradas estableciendo diálogos con otras disciplinas artísticas. Trabajamos, entre muchas otras instituciones, con el Gran Teatre del Liceu con la organización de un concierto donde la música y las artes visuales se aúnan para generar una propuesta muy especial que tiene un poco de las dos instituciones. Como digo, esto lo hacemos con las principales instituciones de la ciudad: Palau de la Música, Fundació Miró, Fundación Tàpies, MNAC, la Filmoteca, ESMUC y un largo etcétera. Estas colaboraciones en el marco de las exposiciones nos permite llegar a públicos distintos y también son una oportunidad para trabajar con otros equipos, compartir experiencia, mejorar en los procesos y crear contenidos nuevos.

¿Cuáles son las iniciativas en las que trabajas en estos momentos?
En estos momentos estoy trabajando en consolidar y ampliar las propuestas de la “exposición expandida”, alrededor de las futuras exposiciones. Crear proyectos conjuntamente con distintas instituciones es muy interesante pero a la vez complejo, ya que cada institución tiene sus ritmos e idiosincrasias. La clave es generar proyectos relevantes y distintos pero también dimensionarlo a cada institución porque nuestra visión es la de buscar una sostenibilidad de gestión para que las relaciones sean duraderas en el tiempo. También estoy trabajando en la realización de proyectos audiovisuales alrededor de las exposiciones. Las exposiciones temporales son un esfuerzo titánico que generan un conocimiento para la institución y para la ciudad, pero a la vez tienen una duración limitada. La idea de estos documentales, que producimos desde la propia fundación, es generar un testimonio en que el arte, la reflexión de los artistas sobre el proceso de creación y el montaje de la propia exposición en diálogo con la arquitectura de La Pedrera se unen con el objetivo de ampliar en el tiempo la experiencia expositiva. Empezamos con tres documentales sobre Plensa, Antonio López y Miquel Barceló con el director Josep Maria Civit, ahora acabamos de presentar uno entorno Barbara Hepworth con la directora Neus Ballús y ya estamos trabajando en el siguiente sobre Sean Scully con David Trueba. Otra iniciativa en la que estoy trabajando es el Festival Talent Jazz en la terraza de La Pedrera, y lo estamos trabajando conjuntamente con las principales escuelas musicales de estudios superiores de Barcelona.

¿Cuál es la visión a futuro de la gestión que realizas en la Fundació Catalunya La Pedrera?
Para entender la visión de futuro, pienso que es interesante reflexionar sobre lo que vivimos en el momento de la pandemia de la COVID cuando todas las instituciones culturales realizamos una profunda reflexión sobre el presente y el futuro de las actividades culturales. Nosotros realizamos una reflexión interna sobre los proyectos y creo que allí ya marcamos una tendencia que marcó el presente y el futuro de la gestión. En primer lugar trabajar más expansivamente los proyectos, pensarlos ya desde el inicio con el entorno artístico, social, institucional, etc..; es decir implicar en los proyectos aquellos agentes y comunidades que puedan aportar e incluso acompañar proyectos relevantes surgidos de estos agentes. Esto nos lleva a otro aspecto importante que es la de mirar la gestión de los proyectos a medio y largo plazo.
Por otro lado, como he comentado, somos una fundación que actuamos en diversos ámbitos de actuación: medioambiental, educativo, social y cultural, que nos hace una fundación única pero a la vez, esta diversidad de proyectos hace que sea más difícil comunicar todo lo que hace la fundación. Por eso, es importante implicar la comunicación desde el inicio de la creación de los proyectos. No es suficiente que los proyectos sean interesantes, tienen que impactar en la sociedad y en nuestro caso en el sector cultural, y creo que lo conseguiremos si trabajamos conjuntamente con las distintas instituciones, de una forma más colaborativa y menos personalista llegando más y mejor a toda las personas.
