Olas cubistas de destrucción creativa en la universidad

27 junio, 2022

Días singulares en universidades singulares: el pódcast de la UOC sobre innovación educativa se adentra en el Museo Picasso de Barcelona, donde encuentra muchos paralelismos entre la vida de Picasso y la deconstrucción de la universidad

 

 

Los participantes de este segundo capítulo del pódcast del eLearning Innovation Center (eLinC), centro de innovación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), realizan un recorrido por diferentes salas del Museo Picasso, donde a través de la obra del pintor y escultor verán similitudes entre los mensajes que proyectan sus obras y su aplicación al mundo actual de la educación superior.

En la entrega, que lleva por título «Olas cubistas de destrucción creativa en la universidad», Guillem Garcia, del eLinC de la UOC, juntamente con Àngels Fitó y Jon Altuna, vicerrectores de la Universitat Oberta de Catalunya y la Universidad de Mondragón, visitan el Museo Picasso de Barcelona de la mano de Reyes Jiménez, jefa del departamento de Restauración y Conservación Preventiva del Museo. Durante el recorrido por sus estancias encuentran muchos paralelismos entre la vida de Picasso y la deconstrucción de la universidad.

 

 

Un museo y un artista arraigados a la Ciudad Condal

El Museo Picasso ocupa cinco fantásticos palacios medievales construidos por los ricos mercaderes de la ciudad de Barcelona. Está profundamente arraigado en el territorio barcelonés, al igual que el mismo Picasso, que siempre mantuvo un gran arraigo con su Barcelona de juventud. Picasso donó a la ciudad de Barcelona toda la colección que había dejado en la ciudad cuando la abandonó para instalarse en París en 1904. «Estos son los orígenes del Museo, la voluntad de Picasso de donar a la ciudad. En el año 1970, Picasso decide hacer inventario de toda la obra que había dejado en Barcelona y hacer la donación formal a la ciudad. Es un museo que se ha ido ampliando por necesidades de espacio», comenta Reyes Jiménez.

 

El Museo Picasso se encuentra en el barrio de la Ribera. Este barrio hereda el pasado medieval de Barcelona donde vivían los artesanos de la ciudad. Muchos nombres de las calles de los alrededores recuerdan aquellos viejos oficios con gremios y sus aprendices.

 

Museo Picasso

 

El estudiante como aprendiz

La Universidad de Mondragón también fue en sus inicios una escuela de aprendices. Fundada en 1943, en la actualidad la universidad del País Vasco es una universidad cooperativa, de utilidad pública, de iniciativa y vocación sociales y sin ánimo de lucro, cuya misión primordial es la transformación de la sociedad a través de la formación integral de las personas y la generación y transferencia del conocimiento. Los estudiantes de esta universidad son como aprendices, ya que la institución «impregna una forma de entender la educación. Inicialmente fue una formación más técnica, posteriormente una formación a nivel más profesional y luego trasladamos esa forma de entender la educación a la universidad», explica su vicerrector académico, Jon Altuna. Altuna, vicerrector académico desde 2011, está involucrado principalmente en procesos de innovación educativa, en particular en el desarrollo del modelo educativo MENDEBERRI 2025, la internacionalización, el aseguramiento de la calidad y el desarrollo de la formación dual universitaria. «La cultura de Mondragón es aprender haciendo«, añade.

 

«El aprender haciendo me hace pensar en el impacto que como universidad en línea tenemos en el conjunto del territorio», comenta Àngels Fitó, vicerrectora de Competitividad y Empleabilidad de la UOC, y apunta que sendas universidades comparten una visión local pero global al mismo tiempo: «Nuestra labor como institución es que la gente pueda generar impacto allá donde trabaja. Casi el 20 % de estudiantado que tenemos se encuentra en pueblos de menos de 2.000 habitantes, donde, por lo tanto, esta formación, más allá de cubrir unas necesidades personales también contribuye a brechas tan importantes como la digital, como incluso la de género, porque la mayoría de nuestro estudiantado en estos pueblos son mujeres, y también la brecha territorial».

 

 

Democratización de la educación

A la UOC y a Mondragón les une también «la vocación de dar un mayor acceso a un conjunto de población que al principio quedaba excluida«, tal como señala Fitó, desde diferentes aproximaciones.

 

En sus inicios, la Universidad de Mondragón, de la mano de su párroco, en los años cuarenta, se propuso hacer una verdadera transformación social del entorno democratizando la educación reservada en aquella época solo a las élites. No lo consiguió, pero creó la escuela de aprendices entendiendo que la base de la educación es la cultura del trabajo: «De ahí nació la primera idea de crear una empresa cooperativa». De la primera cooperativa en los años 50-60 se creó la escuela de Administración, y posteriormente en 1975 la escuela de Magisterio. «El hito fundamental llegará en 1997, cuando junto con estos tres centros se crea la Universidad de Mondragón, la primera universidad cooperativa del mundo», explica Altuna.

 

Por su parte, la UOC, con más de un cuarto de siglo de vida, nace en Cataluña en 1994 y ya lo hace con una visión global. Como indica su vicerrectora, esta visión permite poder traer, captar y vehiculizar lo mejor de las experiencias educativas que hay en el mundo.

 

«A la UOC y a la Universidad de Mondragón les une la vocación de dar un mayor acceso a un conjunto de población que al principio quedaba excluida».

 

 

Conectar mundos: universidad-empresa

«Son las empresas y las organizaciones las que tienen las necesidades de innovación en sus organizaciones; nosotros desde la universidad los acompañamos con talento, investigación, generación de conocimiento y otros mecanismos de que dispone la universidad para resolver los problemas que tienen las empresas», comenta Altuna. Y es que Mondragón no entiende el proyecto de universidad sin la colaboración de las empresas en distintos ámbitos.

 

También la UOC, tal como explica Àngels Fitó, «tiene muy integrada esta visión ecosistémica de la educación y siempre decimos que el conocimiento está tanto en los equipos de investigación como en los museos, archivos, bibliotecas, etc. Nuestra misión es integrar todo este conocimiento para, cuando formemos a la ciudadanía, formarla en este flujo de saber«. Y es que la universidad, dice Fitó, «ya no ocupa este papel de emisor, pero sí tiene una misión privilegiada de conectar mundos«.

 

También el Museo Picasso interactúa en trabajos de investigación desarrollados en diferentes marcos de colaboración con instituciones museísticas como el Departamento Científico de la National Gallery of Art de Washington —que ha analizado las pinturas Naturaleza muerta y Jaume Sabartés con quevedos, ambas de 1901—, el proyecto de investigación del Instituto de Física Aplicada Nello Carrara de Florencia (IFAC-CNR), que se ha centrado en el estudio de La copa azul (c. 1903), y con la Universidad de Barcelona (UB), que se ha encargado de los primeros estudios del óleo Azoteas de Barcelona (1903).

 

 

La actualización de la universidad

La Universidad de Mondragón nació en el año 2000 coincidiendo con una ola de innovación educativa de la mano de Bolonia, pero, tal como explica su vicerrector Altuna, hizo una pequeña parada en 2014 para reflexionar. «Hicimos una lectura de la sociedad del momento, en un cambio de época, y un buen momento para hacer la reflexión de si las universidades no deberíamos abordar un proceso pausado pero decidido para transformar nuestro modelo educativo. Y yo creo que acertamos. Hoy en día, lo que está viniendo nos está reafirmando que efectivamente vivimos un cambio de época importante». El valor diferencial para actualizar la universidad en la actualidad es poder afrontar el futuro incierto no solo con formación técnica, sino también trabajando los aspectos personales. «Vamos a traer al centro el desarrollo de esos rasgos personales. Definimos ocho rasgos personales que nos gustaría trabajar, entre ellos: ser consciente y comprometida, consigo misma y el entorno y su profesión, ser transformadora, ser crítica y analítica, y reformulamos completamente lo que es el proceso de enseñanza-aprendizaje, un proceso de deconstrucción».

 

«Tenemos el reto de formar a personas que tienen un pasado personal, profesional y formativo y que se dirigen hacia un futuro incierto».

 

La vicerrectora Fitó coincide con Altuna en su opinión del proceso de deconstrucción y de replanteamiento constante. En la UOC, como universidad que forma a lo largo de la vida, explica Fitó, «tenemos el reto de formar a personas que tienen un pasado personal, profesional y formativo y que se dirigen hacia un futuro incierto. Cada vez va menos de programa formativo y más de servicio». No es tanto el producto como el acompañamiento: «El acompañamiento, que queremos que sea personalizado y masivo, nos exige mucho y la tecnología es un aliado inevitable. La pregunta fundacional que se hicieron los fundadores de la UOC, ¿qué podemos hacer con la tecnología que ahora no se puede hacer?, es una pregunta que tenemos que revisitar constantemente» concluye.

 

 

 

Días singulares en universidades singulares, el pódcast del eLinC de la UOC

El eLearning Innovation Center, centro de innovación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), radar y faro de las tendencias y la singularidad educativa con especial foco de interés sobre la innovación, analiza en su pódcast, Días singulares en universidades singulares, los aspectos más relevantes de la educación superior actual con expertos de otras instituciones referentes en el mundo. En cada encuentro «singular» en algún lugar o momento «singular» se conversará entre especialistas de la UOC y de otras universidades sobre el mundo de la educación, de su presente y futuro, y se compartirán experiencias innovadoras para transformar la educación que aprovecharán para conducir por la conversación y las reflexiones.

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