Políticas de igualdad en la universidad: avanzando hacia un entorno más igualitario en la educación superior

21 marzo, 2024
Foto por Markus Winkler en Unsplash

Igualdad de género, equidad, inclusión y diversidad son términos que se interrelacionan entre sí y son el punto de partida para ir construyendo un marco conceptual que permita construir políticas de igualdad y analizar como las universidades trabajan hacia un entorno más igualitario en educación.

 

Para analizar qué avances ha hecho la universidad en igualdad y equidad, la iniciativa Diálogos ha organizado una nueva edición con la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (Tecnológico de Monterrey) y el eLearning Innovation Center (eLinC) de la Universidad Oberta de Catalunya (UOC). La sesión ha contado con la participación de María Olivella Quintana, coordinadora de la Unidad de Igualdad de la UOC; Marcela Huaita Alegre, jefa de la Oficina para la Igualdad de Género y  Diversidad de la PUCP; Zinia Padilla Rodríguez, directora de Cultura Institucional del Tecnológico de Monterrey; y, David Sulmot Haak, jefe del Departamento Académico de Ciencias Sociales de la PUCP, que actuó como moderador.

 

Igualdad de género en la universidad

La pregunta que ha iniciado la sesión y ha interpelado a los participantes ha sido qué avances en igualdad de género ha habido en la universidad y si se da la integración del enfoque de género en la docencia. Maria Olivella, coordinadora de igualdad de la UOC, antes de dar respuesta a esta cuestión ha puesto sobre la mesa la importancia de reflexionar sobre los términos que se utilizan en la universidad: igualdad, equidad, inclusión y diversidad: “En el contexto español la igualdad se vincula a la temática de género; la inclusión, a la diversidad funcional; diversidad, a la cultural, y equidad, es el marco que engloba estas políticas”. Por lo que se refiere a la UOC, en la universidad catalana es ya el cuarto plan de igualdad, que finaliza este 2024 (2020-2024). Este plan no solo contempla temas de género y de orientación sexual y es un plan que impacta en toda la comunidad UOC, incluyendo al estudiantado, alumni y proveedores de servicios. Tal como explica Olivella, el plan está alineado con los marcos normativos en temática de género y diversidad sexual en el Estado español y consta de 5 ejes: “Cultura organizacional, docencia, universidad e innovación, comunicación y, evaluación y datos. A partir de estos cinco ejes tenemos una estrategia transversal de cómo incluir la perspectiva de género en toda la institución”.

 

 

En este sentido, en Cataluña, la Agencia para la Calidad del Sistema Universitario de Cataluña (AQU), en 2018, hizo obligatoria incluir la perspectiva de género en todos los grados y posgrados así como la estrategia y líneas a seguir: “En la UOC la organizamos entonces basándonos en tres grandes objetivos: el primero, la transversalización de la perspectiva de género en las aulas, en los recursos de aprendizaje, en las metodologías y en los contenidos; el segundo, impulsar la oferta docente en género en la universidad; y, el tercero, reducir la brecha de género del estudiantado sobre todo en las disciplinas altamente masculinizadas y/o feminizadas”. La UOC ofrece en todos los grados y programas una competencia transversal “Ética global” y recursos de aprendizaje cuya autoría tienen perspectiva de género, así como iniciativas realizadas por  el área de Biblioteca con la recopilación de recursos de aprendizaje en temática de género, entre otras.

El plan de igualdad de la UOC impacta en toda la comunidad UOC, incluyendo al estudiantado, alumni y proveedores de servicios.

 

Por su parte, la Pontificia Universidad Católica de Perú (PUCP), si es cierto que cuenta con una política de igualdad de género, aún queda recorrido por lo que se refiere a su implementación en la educación superior, tal como argumenta Marcela Huaita, jefa de la Oficina de Igualdad de Género y Diversidad: “En la década de los 90 la PUCP creó un diploma de estudios de género que se convirtió en maestría y desde entonces la PUCP formó a estudiantes que ahora ya son docentes», ha explicado Huaita. En relación a la enseñanza, apunta: “Nuestra universidad propone una política de igualdad de género en la docencia y tiene que ver con el enfoque de género en las mallas curriculares, promover la presencia de mujeres en las diferentes carreras y también impulsar una línea de investigación”. En 2022 la universidad de Perú creó la Oficina de Igualdad de Género y Diversidad para retomar estas políticas con la “integración del enfoque de género en el ámbito docente, para quienes son directores y directoras de carrera o estudios y para integrar el enfoque de género en los cursos, en la investigación y en acompañar el cambio de cultura institucional”, concluye Huaita.

La universidad Tec de Monterrey declara en 2012 el principio de igualdad y no discriminación, dedicando a partir de entonces recursos y áreas en la universidad a estas políticas. Desde entonces la universidad de Monterrey ha estado trabajando en ello y en el año 2021 publica el primer plan de igualdad de género (2021/2025): “Es un plan constituido de 34 acciones enfocadas a cómo podemos vivir la institución con un trato igualitario y con un acceso igualitario de oportunidades tanto en los ámbitos académicos como administrativos con cuatro ejes: políticas y guías a favor de la igualdad, liderazgo y desarrollo de mujeres, formación e investigación con perspectiva de género y la erradicación de la violencia y la discriminación”, explica Zinia Padilla. El Tec ha desarrollado también tres guías para el reconocimiento de la persona, basándose en sus diversidades: “Una guía del lenguaje inclusivo, una de contenidos accesibles inclusivos y otra de eventos”. El Tec está trabajando para incorporar la perspectiva de género como un área transversal en la universidad.

 

Estrategias de inclusión y lecciones aprendidas

Como continuación, David Sulmot, moderador del Diálogo, ha preguntado a las participantes por las estrategias de inclusión que han implementado en sus respectivas universidades y algunas de las lecciones aprendidas o experiencias exitosas. Marcela Huaita, de la PUCP explica la política de inclusión que implementó la universidad en 2014 para personas con discapacidad y destaca como lección aprendida “la necesidad de crear un programa específico para la integración de estas personas para que se les facilitasen todas las adaptaciones académicas y la infraestructura”. La PUCP tiene su sede central en Lima y recibe a muchos estudiantes de diferentes regiones y en la universidad “tenemos círculos de apoyo a estos estudiantes para que puedan desarrollar redes de fortaleza” y también se dedica especial atención a aquellos estudiantes adultos con responsabilidades familiares, “para poder acompañarles con éxito en sus trayectorias educativas”.

El Tec de Monterrey ha creado una red con el objetivo de potenciar el desarrollo y acercar herramientas a mujeres para cultivar sus habilidades en networking y liderazgo: “Hoy en día es una red de 240 mujeres que tiene un acompañamiento de mentores y mentoras internas con perspectiva de género”, explica Padilla. Otros programas se suman a esta iniciativa como el de Women in learning and leadership para desarrollar competencias en el desarrollo profesional, las áreas de talento y el plan de igualdad de género. Padilla destaca que el compromiso de la alta dirección ha sido “determinante” en los avances y la institución está comprometida en incorporar mujeres en puestos donde se toman decisiones: “En 2018 éramos 16 mujeres en puestos directivos, cerramos el 2023 con un porcentaje del 30%”.

Maria Olivella, coordinadora de igualdad de la UOC, define una universidad inclusiva como aquella “que respeta las diferencias y permite a los miembros de su comunidad desarrollar su carrera profesional y académica sin discriminaciones, a su ritmo”. Olivella incide en la importancia de la transformación de la universidad para ser inclusiva. En el caso de la UOC al ser una universidad online “nace precisamente para incluir a aquellos que no podían ir a la universidad presencial y, por tanto, es inclusiva en su ADN” y añade: “El hecho que sea online es una potencialidad en sí misma y tenemos unos retos que vienen de la digitalidad y de ser abierta que hay que abordar con máxima urgencia”.

La UOC nace para incluir a aquellos que no podían ir a la universidad presencial y, por tanto, es inclusiva en su ADN

 

En lo que se refiere a diversidad funcional la UOC ha procurado un sistema de acogida con adaptación de los recursos de aprendizaje, de la plataforma y el campus así como adaptación en los actos presenciales: “Nuestra adaptación es de interfaz y de planificación. Una de las cosas que más me interesan de cara al futuro es que podamos entender el contínuum entre diversidad funcional y diversidad de aprendizaje y salud mental. Este eje es el gran reto que tenemos ahora”.

El Diálogo ha finalizado con la última de las cuestiones profundizando en las respectivas políticas de equidad para las minorías que han ido implementando respectivamente las tres universidades. En la UOC el concepto equidad tal como explica Olivella es “el paraguas que engloba todas las políticas: la inclusión, la igualdad, la diversidad…, sería el marco. Por ello hemos determinado unos ejes que llamamos de discriminación sistémica que no pasan en la sociedad, pero sí en la universidad y hemos identificado el género de la diversidad sexual que incluye orientación sexual e identidad de género y también la diversidad funcional, cultural y origen que estaría más vinculada al racismo. La idea es agrupar todos estos ejes en un gran plan”, concluye.

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