La IA y la universidad exponencial. Breve historia de la transformación digital

6 junio, 2024
Ilustración creada por el autor a partir de imágenes generadas con DALL·E

 

Xavier Mas, especialista en Educación Digital del eLearning Innovation Center (eLinC) de la Universidad Oberta de Catalunya (UOC) plantea, en este artículo, un futuro posible de la universidad en la era de la inteligencia artificial (IA), explicándolo a partir de los mecanismos que han desencadenado la revolución digital.

 

Cuando en los años 60 del siglo pasado Marshall McLuhan vinculaba el cuerpo humano con la tecnología, considerando cualquier medio tecnológico como una extensión de los órganos y de las facultades humanas, estaba estableciendo las bases de un relato que permitiría entender quiénes somos a las generaciones jóvenes hijos e hijas de la revolución digital. Simple y llanamente, aquello que este filósofo de la comunicación nos decía es que el ser humano es un binomio constituido a partir de un artefacto biológico y un conjunto de objetos y técnicas, creadas por él mismo, a través de las cuales se proyecta en su entorno modificándolo, transitándolo e interpretándolo. Ilustrándolo con un ejemplo concreto, para McLuhan un automóvil sería una extensión de las piernas, una carretera la extensión del automóvil y un mapa la extensión de la carretera, la cual dibuja, interpreta y define el entorno aplicando las características del medio.

 

La tecnología nos ha hecho humanos

La tecnología, el conocimiento, la cultura y la sociedad forman parte de nuestra definición como especie, y lo son desde el inicio. No es posible explicarnos prescindiendo de alguno de estos elementos, sin caer en el reduccionismo. Por eso, no es extraño que, más allá de McLuhan, otros pensadores también consideren la tecnología como un elemento constitutivo de los humanos. Podemos mencionar al historiador Yuval Noaḥ Harari, cuando explica el papel del lenguaje en la revolución cognitiva y el impacto de los algoritmos y los datos en configuración de la sociedad del futuro, o el antropólogo Eudald Carbonell, cuando habla del concepto de evolución técnica, los dos partiendo de posiciones muy alejadas.

Así pues, la breve historia de la transformación digital y la evolución de la universidad como parte de esta oleada de cambio, no es explicable sin entender el papel central que juega la tecnología en los cambios sociales y en nuestra evolución.

 

Una sociedad modelada por la IA

La comprensión del fenómeno de la transformación digital consiste al identificar los mecanismos a través de los cuales el antiguo mundo analógico evolucionó hasta convertirse en la sociedad digital que conocemos. El funcionamiento de la sociedad industrial de finales del siglo XX estaba todavía dominado por la tecnología analógica. La economía se basaba en la fabricación y distribución de bienes de consumo, con una escalabilidad limitada y unas cadenas de valor largas que pedían mano de obra abundante y permitían una distribución de la riqueza relativamente equilibrada.

Podríamos debatir sobre el momento en que se da el punto de inflexión que obra a la sociedad digital. Personalmente, me gusta situarlo el 30 de abril de 1993, momento en que el CERN declara la World Wide Web de dominio público. A partir de este momento, todo se acelera y, como si se tratara de un videojuego, se desbloquea un portal que conduce a una nueva dimensión de la realidad. Atravesado este umbral, en la esfera digital el conocimiento se socializa y nuevas formas de comunicación e interacción entre personas, información y sistemas van modelando, hasta extremos insospechados, los procesos de la economía, el conocimiento, la industria y la vida diaria de las personas. Nada ya volverá a ser cómo antes.

Con la transición hacia la sociedad digital, las reglas del juego cambian radicalmente. La tecnología digital propicia una economía donde los antiguos bienes de consumo son transformados en de servicios. Aparecen modelos de negocio nuevos basados en la economía digital, la escalabilidad se incrementa y muchos procesos se automatizan. Esto comporta cadenas de valor más cortas y una disminución de la necesidad de mano de obra, generando una distribución de la riqueza más desigual.

En la sociedad digital, la velocidad de los cambios es acelerada por dinámicas exponenciales, explicables en parte por el efecto de la conocida Ley de Moore, aplicable ahora en todos los campos de desarrollo tecnológico y científico más allá de la computación. Presente y futuro reducen la distancia que los separa, y el paisaje de aquello que tiene que venir se convierte en un horizonte de incertidumbre más opaco que nunca. El cambio viaja más deprisa que el pensamiento.

Nace la sociedad exponencial, donde la IA es la tecnología dominante. En este nuevo escenario, la economía se basa en servicios orientados por algoritmos de IA, tendiendo hacia una escalabilidad ilimitada. Los procesos tradicionales son sustituidos por sistemas gestionados por IA compactándose todavía más las cadenas de valor. En este contexto, las IA predominan sobre el trabajo humano, haciendo necesaria la creación de un nuevo contrato social.

 
Hacia la universidad exponencial

La transformación digital ha modificado el funcionamiento de la sociedad y de la actividad económica, aflorando nuevos modelos de negocio y extinguiéndose antiguas formas de trabajar. Sobre esto podemos encontrar ejemplos en áreas y sectores muy diversos. ¿Pero qué está pasando con la educación? ¿Qué transformaciones son esperables en la universidad?

Representación de la evolución del espacio de aprendizaje de la sociedad industrial a la sociedad exponencial (imágenes generadas por Copilot Designer).

 

En la sociedad industrial, el modelo de universidad se caracteriza por una escalabilidad limitada en que el incremento de estudiantes depende proporcionalmente de la ampliación de las estructuras físicas. La actividad académica tiene lugar de manera síncrona y localizada en las instalaciones del campus. Esta universidad tiende al monolingüismo, con la docencia realizándose preferentemente en las lenguas de la comunidad donde se encuentra ubicada.

La llegada de la transformación digital permite la aparición de nuevos modelos de universidad que coexisten o se hibridan con el tradicional actuando como motores de cambio. La escalabilidad aumenta gracias a la tecnología, permitiendo un incremento de estudiantes que no necesita ampliar las estructuras físicas, sino la capacidad tecnológica. La deslocalización elimina la dependencia geográfica, haciendo posible la actividad académica desde cualquier lugar y en cualquier momento. También se produce una transición hacia el plurilingüismo, ofreciéndose la docencia y la actividad académica en lenguas diversas para llegar a comunidades diferentes. La universidad digital también se orienta a los servicios, complementando la oferta formativa tradicional con una gama amplia de servicios educativos para la formación a lo largo de la vida, como por ejemplo bolsas de trabajo, redes de alumni, apoyo al emprendimiento y organización de acontecimientos para la actualización profesional, entre otros.

Como evolución del modelo anterior, ¿cuál es el paso siguiente que podemos esperar? Atendiendo a las macrotendencias y señales identificadas en otros ámbitos, un futuro imaginable es el que podemos denominar universidad exponencial. En este nuevo escenario, la escalabilidad acontece ilimitada gracias a la automatización total de los procesos académicos, permitiendo modelos de negocio comparables en volumen en las grandes redes sociales. La actividad académica se globaliza, gracias a la generalización de la interacción multilingüe a tiempo real y multiformato facilitada por aplicaciones de IA. La oferta educativa se personaliza según las necesidades y expectativas de cada estudiante, con recursos, actividades e interacción adaptadas durante todo el proceso de aprendizaje. Asistentes virtuales basados en IA proporcionan apoyo constante, ubicuo e inmediato 24/7. La universidad exponencial se edifica encima de una organización totalmente digitalizada, con una automatización llena de los procesos y una diversificación significativa de la oferta. Esto le permite ajustarse en tiempo real a las demandas de la sociedad y ofrecer un catálogo amplio de servicios educativos personalizados para la formación y el desarrollo profesional a lo largo de la vida.

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Autor / Autora
Especialista en educación digital y diseño formativo en el eLearning Innovation Center, centro de innovación educativa y transformación del aprendizaje de la Universitat Oberta de Catalunya. Es doctor en Educación y Sociedad por la Universidad de Barcelona y profesor de la Facultad de Educación de dicha universidad. Ha estado dedicando su carrera al trabajo como asesor pedagógico, diseñador del aprendizaje y gestor de innovación educativa desde 1997, publicando trabajos y artículos relacionados con estas áreas. También se ha dedicado a la actividad editorial creando y dirigiendo la colección OuterEDU (Editorial UOC). Sus intereses giran en torno al fenómeno del aprendizaje en la red, el papel de la educación en la Sociedad Digital y la aparición de nuevas modalidades formativas basadas en la IA y el edTech en general.