«Cerrar la brecha digital es uno de los desafíos más importantes de nuestro tiempo»
21 noviembre, 2024Curtiss Barnes es director general de 1EdTech, un consorcio sin ánimo de lucro de educadores y proveedores comprometidos con la construcción de un ecosistema de aprendizaje digital abierto, fiable e innovador. Curtiss cuenta con más de treinta años de experiencia en el sector de la educación y es experto en una amplia gama de sistemas educativos y empresariales que sirven de ayuda a las misiones fundamentales de la educación. Ha desempeñado cargos en universidades, empresas tecnológicas emergentes, grandes empresas y compañías editoriales y de software didáctico. Curtiss cree fervientemente en el poder de la tecnología para transformar las empresas, y en el de la educación para transformar la vida de las personas y la sociedad. Posee un MBA por la Wharton School de la Universidad de Pensilvania y una licenciatura en Economía por la Clark University.
Esta es la segunda parte de la entrevista que le hicimos en el marco de la Learning Impact Europe 2024, la conferencia celebrada en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) del 9 al 11 de octubre, en la que participó ofreciendo el discurso inaugural en calidad de nuevo director general de 1EdTech.
¿Cuál cree que es la clave para acelerar el cierre de la brecha digital? ¿Podría la colaboración entre gobiernos y empresas ser una solución?
Cerrar la brecha digital es uno de los retos más importantes de nuestro tiempo, especialmente a medida que el acceso a la tecnología es un factor cada vez más relevante para la educación, el empleo y la movilidad económica y social. Para acelerar este proceso, la colaboración entre gobiernos, empresas y otras partes interesadas clave es esencial. La brecha digital es un problema con múltiples facetas que requiere un planteamiento integral y colaborativo para garantizar un acceso equitativo a las herramientas digitales, las capacidades y la infraestructura.
- Inversión en infraestructura. El primer paso para cerrar la brecha digital es proporcionar acceso universal a internet y a la tecnología. En muchas regiones, especialmente en zonas rurales o insuficientemente atendidas, simplemente no existe la infraestructura necesaria. Los gobiernos y las organizaciones no gubernamentales (ONG) desempeñan un papel crucial en la creación de un entorno normativo y político que fomente el desarrollo de infraestructuras, mientras que las empresas privadas y las instituciones académicas aportan innovación, experiencia y capital a estos esfuerzos.
- Acceso asequible a dispositivos y conectividad. Aunque la infraestructura es fundamental, garantizar que las personas tengan un acceso asequible a los dispositivos y a la conexión a internet es igualmente importante. En este sentido, la colaboración entre gobiernos y empresas puede aportar soluciones innovadoras, tales como dispositivos subvencionados, paquetes de internet de bajo coste o programas apoyados por el gobierno para distribuir tecnología en comunidades desatendidas. Un ejemplo realmente bueno es Japón, donde existe un proyecto nacional de dispositivos individuales en las escuelas llamado GIGA School (K12), que aprovecha los estándares OneRoster y LTI de 1EdTech. Estoy entusiasmado porque 1EdTech también está trabajando con el ecosistema en otros proyectos para aportar modelos de negocio innovadores que ofrezcan soluciones asequibles adaptadas a segmentos de mercado desatendidos en la enseñanza superior y en las escuelas.
- Alfabetización digital y desarrollo de competencias. Cerrar la brecha digital no consiste solamente en proporcionar acceso a la tecnología, sino también en garantizar que las personas tengan las habilidades necesarias para utilizarla eficazmente. Los gobiernos pueden colaborar con las instituciones educativas y el sector privado para poner en marcha programas de alfabetización digital que doten a las personas de las habilidades que necesitan para participar plenamente en la economía digital.
- Contenidos y plataformas inclusivos. Uno de los aspectos clave para cerrar la brecha digital es asegurarse de que los contenidos y las plataformas disponibles sean inclusivos y accesibles para poblaciones diversas. Esto incluye apoyar estándares de accesibilidad, como los desarrollados por 1EdTech y W3C, que garantizan que todos los alumnos puedan utilizar las herramientas educativas, incluidos los que tengan algún tipo de discapacidad. Los gobiernos pueden fomentar la adopción de estos estándares mediante políticas y financiación, mientras que las empresas pueden garantizar que sus plataformas también sean compatibles con estas directrices.
- Fomentar la innovación a través de políticas y regulaciones. Los gobiernos desempeñan un papel fundamental en la configuración del entorno político para apoyar la innovación y el acceso equitativo. Esto incluye adoptar políticas con visión de futuro que incentiven la inversión en áreas desatendidas, fomentar el desarrollo de tecnología inclusiva y garantizar que las empresas adopten los estándares de privacidad de datos, como el RGPD en Europa. Al mismo tiempo, las empresas pueden colaborar estrechamente con los gobiernos para desarrollar tecnologías que estén en consonancia con estas políticas, garantizando así que la innovación beneficie a todos y no solo a unos pocos.
Todo ello requiere una implicación y un compromiso constantes y sostenidos en todo el ecosistema. 1EdTech se encuentra en una posición inmejorable para ofrecer una plataforma en el marco de esta colaboración y ayudar a resolver oportunidades cada vez mayores en Europa y en todo el mundo.
La brecha digital es un problema con múltiples facetas que requiere un planteamiento integral y colaborativo para garantizar un acceso equitativo a las herramientas digitales, las capacidades y la infraestructura.
¿Cómo ve el futuro de la educación?
He dedicado toda mi carrera a la educación y a la tecnología educativa. Personalmente, me motiva poder aprovechar la tecnología para mejorar la educación, la vida de las personas y nuestra sociedad global. Sé de primera mano cómo ha evolucionado el sector y tengo claro que el futuro de la educación será más personalizado, conectado y accesible que nunca. Pero lo que más me entusiasma del futuro de la educación no son solo las nuevas tecnologías que veremos, sino la forma en la que estos avances empoderarán a alumnos y educadores y derribarán barreras que han existido durante mucho tiempo.
- Aprendizaje personalizado y adaptativo. Gracias a los avances en inteligencia artificial y análisis de datos, estamos evolucionando hacia unos entornos de aprendizaje en los que el contenido, el ritmo y los itinerarios se adaptan al individuo.
- Intervención y flexibilidad del alumno. Los estudiantes tendrán una mayor capacidad de intervención sobre su propio itinerario educativo. El crecimiento de las microcredenciales y las oportunidades de aprendizaje permanente aportan flexibilidad a la hora de desarrollar habilidades de forma continua fuera de las estructuras tradicionales de titulación.
- Aulas globales y conectadas. También veo el futuro de la educación mucho más conectado globalmente. Las fronteras del aula ya se están difuminando gracias a las plataformas de aprendizaje en línea y a las herramientas de colaboración virtual. En los próximos años, los estudiantes aprenderán cada vez más de y con sus compañeros de todo el mundo, y adquirirán no solo conocimientos de contenido, sino también las competencias interculturales que son esenciales en un mundo interconectado.
- Foco en las habilidades y las competencias. El futuro de la educación pondrá el acento mucho más en las aptitudes y competencias que solamente en los títulos. Los empresarios ya están valorando más las capacidades demostrables que las cualificaciones formales, y los sistemas educativos tendrán que adaptarse a esta realidad.
- Equidad e inclusión a través de la tecnología. Tal vez lo más importante sea que estamos avanzando hacia un futuro en el que la tecnología ayude a cerrar la brecha de la equidad en la educación. Y a medida que avancemos, debemos asegurarnos de que los beneficios de las nuevas tecnologías lleguen a todos los alumnos, incluidos los de las comunidades desatendidas.
- La conexión humana y el papel de los educadores. A pesar de todos los avances tecnológicos, creo que el elemento humano de la educación será más importante que nunca. Los educadores seguirán estando en el centro de la experiencia de aprendizaje, actuando como mentores, guías y facilitadores. En el futuro, los profesores tendrán acceso a mejores herramientas para apoyar su trabajo, lo que les permitirá centrarse más en lo que mejor saben hacer: conectar con los alumnos, fomentar la curiosidad y cultivar el pensamiento crítico. La tecnología será un apoyo, no un sustituto, y reforzará el papel de los educadores en vez de mermarlo.
Soy optimista sobre el futuro de la educación y estoy encantado de liderar una organización que seguirá haciendo contribuciones significativas a todo el sector.
El futuro de la educación será más personalizado, conectado y accesible que nunca.
Conclusiones de la parte II del Observatorio de Tendencias Educativas e Innovación del eLinC
Hoy en día, el acceso a la educación y a la tecnología están estrechamente relacionados y requieren la colaboración entre varios agentes. Se necesitan diferentes niveles de inversión para cerrar las múltiples brechas digitales, lo cual incluye no solo infraestructura, sino también competencias en TIC. En relación con el futuro previsto por Barnes, nos centraríamos especialmente en la idea de mantener y fomentar la conexión humana. A este respecto, los educadores desempeñaríamos un papel crucial en el proceso educativo, junto con el rendimiento de los alumnos y la colaboración social con sus compañeros, con el fin no solo de mantener los componentes sociales del aprendizaje enriquecido, sino también de hacerlos prosperar.