Aprender y enseñar en línea

24 noviembre, 2021
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La pandemia ha acelerado el desarrollo y la expansión de la educación en línea. En unos pocos días tuvo que implantarse en las instituciones educativas de todos los niveles una modalidad que no estaba contemplada en algunas etapas. Se ha podido ver que esta modalidad tiene múltiples ventajas. Por ello, las instituciones y los centros educativos, tanto de formación reglada como no reglada, han tenido que valorar si continuar con esta modalidad o adaptarla para futuras ofertas formativas.

Al igual que la educación presencial, la educación en línea tiene que estar diseñada, organizada y reflexionada siguiendo las necesidades del estudiantado. Para ello, se deben conocer las fortalezas y las debilidades que conlleva formarse por medio del uso de las tecnologías. Hay que destacar que la modalidad en línea no debe imitar la presencial, ya que sus características y posibilidades son distintas y diversas. Los entornos virtuales de aprendizaje deben estar diseñados para evolucionar técnicamente y deben poder asumir esta evolución. Deben convertirse en espacios sociales para el intercambio y la interacción. De hecho, estos espacios, en la modalidad de aprendizaje mixto (b-learning), pueden complementar la educación presencial e integrar múltiples herramientas (Pérez-Mateo y Guitert, 2011).

La educación en línea supone un cambio en el paradigma tradicional y potencia tanto el rol activo del estudiantado como el rol de guía del personal docente. Es más, sin la participación activa del estudiante en su proceso de aprendizaje se dará una deserción de los estudios. Es por esta razón que la labor de seguimiento, ya sea de docentes o de tutores, se vuelve tan necesaria.

Cada institución es única, y por ello al hablar de un modelo educativo en línea deben tenerse en cuenta las particularidades de la institución. Son las propias instituciones quienes conocen a su estudiantado y, por lo tanto, conocen lo que necesita. Es necesario tener formación en las metodologías mixtas y de aprendizaje virtual para no reproducir el modelo presencial, así como diseñar espacios virtuales de aprendizaje de calidad. Para ello, reflexionar minuciosamente sobre cuáles son los objetivos que hay que conseguir, los recursos de que se dispone y las fases de implementación será clave para poder incluir las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) de forma eficiente y sacar el máximo beneficio de estas. Todo ello, sin olvidar lo más importante: el estudiantado.

 

Consideraciones para estudiar en línea

La metodología en línea da la oportunidad de seguir formándose a estudiantes que por tener otras responsabilidades, ya sean laborales o familiares, no disponen de tanto tiempo para poder acudir y asistir a las clases presenciales. Con esta metodología, el estudiantado puede formarse desde cualquier lugar y en cualquier momento, lo que le permite avanzar en el estudio y adaptarse a cualquier situación.

Popularmente, se tiene la idea errónea de que las formaciones en línea son de un nivel de dificultad menor que las presenciales. Siento decepcionarte, pero esto no es así. Las instituciones que imparten educación y están acreditadas siguen la misma normativa y las mismas instrucciones de calidad en sus titulaciones que los centros presenciales, y es por eso que también otorgan títulos oficiales. Así pues, la formación en línea tiene sus ventajas, pero si piensas en estudiar en esta modalidad ¡tienes que aplicarte y trabajar duro!

Después de haber estudiado un máster en línea en la UOC y, además, haber sido tutora de estudiantes en esta modalidad, te recomiendo una lista de consideraciones que pueden serte muy útiles.

  • Sé sincero acerca del tiempo de que dispones para poder dedicarle a la formación. Deja atrás la concepción de que al ser en línea es más fácil, porque no lo es. Si estás trabajando a tiempo completo y tienes deberes familiares, quizás no sea buena idea inscribirte en todas las asignaturas en el primer cuatrimestre.
  • Empieza con buen pie. Lee el plan docente y los criterios de evaluación para conocer cómo se va a organizar cada asignatura.
  • Curiosea toda la plataforma y los apartados disponibles. Así, poco a poco te familiarizarás con el entorno.
  • Sé constante. Revisa todos los días la plataforma y no dejes para el final la realización de las actividades.
  • Organízate. Utiliza las herramientas del calendario y hazte una planificación realista de lo que tienes que hacer cada semana.
  • Pregunta todas las dudas que te surjan. ¡Qué no te dé vergüenza! 
  • La tecnología es tu aliada. Aprovecha trayectos en bus o en tren para leer con tu móvil o tableta los comentarios del profesor o las intervenciones de tus compañeros. Así adelantarás trabajo y estarás informado.
  • Si vas a realizar tu trabajo de fin de carrera o de fin de máster, lee absolutamente todos los documentos de información, incluso varias veces. Piensa con antelación la serie de temas con los que te gustaría trabajar, no esperes al inicio de la asignatura.
  • Utiliza siempre aplicaciones en línea para guardar los trabajos. Te ahorrarás más de un susto. 
  • Conecta con otros estudiantes que estén cursando tus estudios. Compartir espacios de interacción con otros compañeros te ayudará a sentirte más acompañado.
  • Exprime al máximo los recursos de la universidad: las licencias de Office, la Biblioteca, seminarios, formaciones, prácticas, etc.
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Autor / Autora
Generación y transferencia del conocimiento en el eLearn Center de la Universitat Oberta de Catalunya. Graduada en Pedagogía por la Universidad Complutense de Madrid y máster en Educación y TIC (E-learning) en la especialidad de Diseño Tecnopedagógico por la Universitat Oberta de Catalunya.