Cómo incorporar prácticas inclusivas en el diseño de las asignaturas
23 mayo, 2024En el webinar Incorporación de prácticas inclusivas en el diseño de las asignaturas: Estudio con PDI, dirigido por José Israel Reyes y Julio Meneses, especialistas en Análisis del Aprendizaje y la Docencia del eLearning Innovation Center (eLinC), diferentes expertos en el ámbito de la tecnología y la educación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) expusieron una serie de prácticas que deben tenerse en cuenta a la hora de diseñar las asignaturas para que estas sean inclusivas y puedan llegar a todos los estudiantes.
La educación inclusiva se esfuerza en identificar y eliminar todas las barreras que impiden acceder a la educación para que llegue a todos. Esta es la premisa principal para alcanzar el ODS 4, uno de los objetivos de desarrollo sostenible incluidos en la Agenda 2030. Una de las metas es que, de aquí a 2030, se eliminen las disparidades de género en la educación y se asegure el acceso igualitario a todos los niveles de la enseñanza para las personas en riesgo de vulnerabilidad, incluidas las personas con discapacidad. En esta línea se investiga y trabaja desde la UOC, “para responder al verdadero reto de incorporar medidas que hagan inclusivo el aprendizaje, no solo para los que tienen una circunstancia personal, incluidas las que conviven con alguna discapacidad, sino con carácter universal para todas las personas. O cómo los profesores pueden trabajar desde el diseño de las asignaturas, y no solo su ejecución, para mejorar la experiencia del estudiantado,” señala Julio Meneses, director de Análisis del Aprendizaje y la Docencia del eLinC.
El webinar, dirigido al personal docente e investigador (PDI) de la universidad, centró su exposición en una serie de prácticas inclusivas aportadas por tres profesores de la universidad expertos en el ámbito de la tecnología y la educación. “El objetivo fue compartir los resultados preliminares del estudio sobre la incorporación de prácticas inclusivas en las asignaturas de la UOC, así como reflexionar sobre las líneas de trabajo que se deben tener en cuenta a nivel institucional para la incorporación de estas prácticas en el diseño curricular, de manera que se facilite la participación del estudiantado en las actividades de aprendizaje”, explica José Israel Reyes, analista cualitativo del equipo de Análisis del Aprendizaje y la Docencia del eLinC.
Premisas a la hora de diseñar asignaturas inclusivas
Entre los factores que deben tenerse en cuenta a la hora de diseñar asignaturas con prácticas inclusivas, Israel Reyes destaca tres, basado en las experiencias aportadas por los profesores participantes: la accesibilidad de los recursos de aprendizaje, el diseño de prácticas que estimulen el desarrollo de las habilidades afectivas y relacionales y la planificación del feedback para que sea activo y bidireccional. Aunque los participantes se inclinan por utilizar los materiales producidos por la propia universidad, puesto que en general son bastante accesibles para las personas con discapacidad sensorial, neurológica, mental o cognitiva, también son conscientes de la necesidad de mejorar la accesibilidad de los recursos con contenidos gráficos basados en tablas, figuras, o infografías. “El profesorado suele utilizar recursos complementarios que no han pasado por un proceso de edición a nivel institucional, los cuales suelen generar dificultades de accesibilidad al estudiantado con discapacidad. En este sentido, y por lo que comentan los profesores, se necesitan recursos para poder adaptar estos materiales a las necesidades del estudiantado”, indica.
Se necesitan recursos para poder adaptar estos materiales a las necesidades del estudiantado.
A la hora de diseñar actividades que promuevan el desarrollo de las competencias afectivas en el estudiantado, según este experto, se necesita una política institucional que promueva la incorporación de prácticas encaminadas a favorecer su desarrollo afectivo y su implicación. “A pesar de que algunos profesores hacen un esfuerzo para incorporar prácticas destinadas a favorecer la reflexión y la interacción, el estudiantado muchas veces no logra implicarse en las actividades pensadas con este fin, puesto que suelen ser no evaluables”, expone. En cuanto al tercer factor, el de ofrecer un feedback activo basado en la interacción profesor-estudiante, y que es transcendental en el desarrollo de los aprendizajes de manera inclusiva en una universidad completamente online como la UOC, en el estudio conducido por Reyes y Meneses se destaca la importancia de desarrollar una estrategia institucional que promueva una dedicación mayor del profesorado, así como la implicación de todo el estudiantado, en los procesos de feedback. “Nuestros participantes han observado que la implicación de los estudiantes en estas actividades suele ser baja y muchos de los profesores comentan que la ratio de estudiantes por aula suele ser muy alta, lo que hace difícil la tarea de ofrecer un feedback más formativo, continuado y, sobre todo, personalizado”, concluye.
Accesibilidad de los recursos de aprendizaje
En el primer bloque práctico del webinar, el profesor César Córcoles, de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la UOC y director del máster de Desarrollo de Aplicaciones Web, expuso la importancia de la accesibilidad: “En las asignaturas de creación de páginas web, hemos integrado la accesibilidad web como un criterio de evaluación más, con la intención de que los estudiantes piensen en la inclusividad desde el principio. En general, esto quiere decir que se piensa en las personas con diferentes discapacidades y se toman medidas para que los recursos que supondrían un problema para esas personas tengan alternativas. Las personas ciegas, por ejemplo, usan lectores de pantalla que leen los textos de las páginas web, y por tanto, si usamos imágenes, es necesario describirlas de manera adecuada para que el lector pueda transmitir esa información a la persona. También debemos pensar que no podemos usar el color de forma exclusiva para comunicar información: si marcamos en rojo o en verde determinados tipos de contenido, las personas con daltonismo no van a recibir esa información si no les damos una alternativa. Y debemos ir con cuidado con los menús para asegurar que las personas con discapacidad motriz los pueden usar, entre otros muchos ejemplos”. Para Córcoles, publicar los contenidos en los formatos nativos de la web, HTML y CSS, es la mejor manera de ser lo más accesibles posible. “En algunos casos no nos queda más remedio que usar otros formatos, como el PDF, pero entonces es muy conveniente probar las herramientas que vienen con los diferentes sistemas operativos (VoiceOver para Mac y iOS, Narrator para Windows, TalkBack para Android) para comprobar que los PDFs son accesibles para personas con discapacidad visual”, advierte.
Un trabajo integral sobre metodología inclusiva
La exposición de Brigida Cristina Maestres Useche, profesora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, trató sobre el planteamiento de la asignatura “Procesos y contextos de diferenciación social”, perteneciente al área de Psicología Social del Grado de Psicología. “La asignatura actúa en tres dimensiones diferentes de lo que puede llamarse «prácticas inclusivas”: en el orden teórico trabaja el tema en su recorrido de evaluación y, al hacerlo, sitúa críticamente el tema de la discapacidad; en la dimensión metodológica, se realiza un trabajo de investigación que genera sus propios materiales de análisis y lo realiza de manera grupal, de manera que se evalúa con baja nota a los trabajos en grupo y se les insta a la colaboración mutua como medio para aprender; en lo práctico, la elaboración de estos materiales exige que los y las estudiantes los hagan públicos al aula y accesibles, por tanto, deben narrarlos o subtitularlos o lo que se les ocurra para que todos en el aula puedan acceder a los mismos”, explica Maestres. Quien destaca que “los tres niveles, en su conjunto, generan un entorno de aprendizaje y de sensibilidad que posibilita que el trabajo en grupo y la elaboración de materiales accesibles se haga de esa manera inclusiva”. El gran reto, según dice la profesora, es pensar un diseño que arrope a todos y todas para que no se produzca distinción, “además de la falta de recursos tecnológicos, ágiles y expeditos, para poder transformar cualquier ejercicio que hagamos en algo accesible de manera inmediata”, señala.
El gran reto es pensar en un diseño que arrope a todos y todas para que no se produzca distinción.
Planificación del feedback y la interacción
Rosa Mª Mayordomo Saiz, profesora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación y directora del Máster de Psicopedagogía de la UOC, expuso la práctica que consistió en incorporar, desde el mismo diseño y planificación de la asignatura, diferentes medidas dirigidas al seguimiento y apoyo al proceso de aprendizaje del estudiantado en el marco de las diferentes actividades de evaluación continua. “En un contexto como el de la UOC, la única manera que el profesorado puede tener indicadores de cómo el estudiantado está aprendiendo es a través de su participación, ya sea mediante intercambios comunicativos o a través de la presentación de borradores o de trabajos”, señala. Según explica la profesora, se llevan a cabo tres momentos para promover esta participación: en un primer momento, se planifica una tutoría síncrona a través de la herramienta de videoconferencia, con el objetivo de tener indicadores de cómo está comprendiendo la actividad propuesta y de ayudar al estudiantado a dotar de sentido a la misma; en un segundo momento, se explicitan unas fechas, en la consigna de la actividad, para que el estudiantado que lo desee pueda entregar un borrador de lo que hasta ese momento ha podido elaborar de la actividad y recibir un feedback contextualizado, orientado a la mejora y que toma como referente los criterios de evaluación. Con este feedback se intenta focalizar su atención en la supervisión y en la regulación del proceso de aprendizaje. Por último, una vez el estudiantado entrega la actividad definitiva, también se proporciona un feedback cualitativo. “Uno de los retos fundamentales que enfrenta el profesorado para hacer posible su incorporación, es el de la carga de trabajo que supone. La práctica que he descrito se desarrolla en actividades que comportan trabajo en equipo y este seguimiento ya supone una elevada carga de trabajo para el profesorado en las aulas. Considero necesario contar con diseños tecnopedagógicos que proporcionen herramientas al profesorado y al estudiantado que faciliten el seguimiento, la supervisión y la regulación tanto del proceso de aprendizaje como del proceso de enseñanza, desde una perspectiva de mejora continua. En este contexto, los proyectos actuales y futuros que exploran el potencial de la IA pueden ser muy útiles y contribuir significativamente a optimizar estos procesos”, concluye Mayordomo Saiz.