Coworking corporativo, un nuevo concepto de oficinas cada vez más demandado por las empresas

18/10/2023
Coworking corporativo Foto de Austin Distel en Unplash

Cada vez más empresas toman medidas que tratan de mejorar la experiencia de cada trabajador, como el teletrabajo y la apuesta por espacios, más dinámicos y cómodos, que faciliten el desarrollo de su actividad. En este último objetivo se enmarca el auge del coworking corporativo. Los espacios de coworking son lugares de trabajo compartidos que suelen ser utilizados por freelancers, emprendedores y emprendedoras, pequeñas empresas y cualquier persona que necesite un espacio para trabajar fuera de su hogar, pero no quiera o no necesite alquilar una oficina completa. Cuando el espacio de coworking es alquilado por una empresa para que la usen sus propios empleados, se llama coworking corporativo.

En los últimos años, estos espacios están ganando relevancia en las estrategias inmobiliarias de grandes corporaciones. “Son una inversión segura para las inmobiliarias porque implican una mayor diversificación de los arrendatarios que alquilan los espacios, y optimizan el uso de ciertas zonas, reduciendo los huecos vacantes”, apunta Eva Rimbau, profesora de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC.

Muchas empresas que han adoptado el teletrabajo no necesitan oficinas tan grandes como hace unos años, por lo que, a medida que han ido venciendo los contratos de alquiler de oficinas que tenían firmados, han ido buscando opciones más flexibles para sus espacios de trabajo. Los espacios de coworking han surgido aquí como una opción de creciente interés, con unas ventajas muy claras, pero con unas desventajas que las empresas también deben considerar.                                

Ventajas del coworking corporativo: de la adaptabilidad a los beneficios sociales

  • Adaptabilidad: Es uno de los atractivos que identifican la mayoría de usuarios. “Los espacios de coworking ofrecen un nivel de flexibilidad que los espacios de oficina tradicionales no pueden igualar. Los arrendatarios pueden aumentar o reconfigurar rápidamente su espacio a medida que crecen y cambian”, apunta Eva Rimbau. Estos espacios permiten a las empresas adaptarse rápidamente a los cambios del mercado y expandirse geográficamente con menor coste que las oficinas tradicionales. En un entorno marcado por la creciente globalización, las empresas deben adaptarse a situaciones en las que, por ejemplo, pueden precisar un espacio para desarrollar un proyecto concreto de varias semanas o requieren oficinas durante varios meses. En todos estos casos el coworking corporativo puede ser sinónimo de reducir gastos sin prescindir de las prestaciones que fueran necesarias.

  • Espacios de trabajo compartidos: Tras la crisis sanitaria fueron muchas las personas que decidieron deslocalizar su lugar de trabajo. Pero no siempre trabajar en el hogar es la opción más adecuada para los empleados. En este sentido, el coworking corporativo ofrece un espacio físico para que los trabajadores puedan realizar reuniones, formación y aumentar su productividad. En la mayoría de espacios de coworking, los trabajadores pueden encontrar lugares adecuados a sus necesidades y preferencias, tanto para potenciar su concentración, como la colaboración con otras personas.

  • Beneficios sociales: Las nuevas formas de trabajar que genera este modelo mixto están cargadas también de beneficios sociales. Son una herramienta para combatir el aislamiento, promoviendo la interacción y el sentido de comunidad. Además, puede ser un lugar donde atraer y retener talento. Muchos de estos espacios suelen estar ubicados en áreas urbanas centrales, lo que puede hacerlos más accesibles para los empleados y ser un atractivo más para el talento joven.

Desventajas del coworking corporativo: ¿cómo asegurar la privacidad?

A pesar de las numerosas ventajas del coworking corporativo, también existen desventajas y retos que las empresas deben tener presentes. Eva Rimbau expone algunas de estas características que pueden resultar menos atractivas, como la dificultad para mantener la cultura empresarial en espacios compartidos o la necesidad de gestionar potenciales distracciones.

  • Poca privacidad: Dado que estos espacios son compartidos, la privacidad puede ser una preocupación. Las conversaciones y reuniones podrían ser escuchadas por otros y la información confidencial de la empresa puede quedar expuesta.

  • Baja concentración: En este ambiente de trabajo, no solo hay oídos ajenos, sino que la presencia de otros profesionales con los que entablar conversaciones puede disminuir la concentración en el trabajo.

  • Déficit de cultura corporativa: Del mismo modo que se puede conocer personal de otras empresas, también puede ser difícil mantener y fortalecer la cultura corporativa en un entorno donde coexisten múltiples empresas y culturas.

Pero las organizaciones no solo deben evaluar las ventajas y desventajas que expone Rimbau. Las que deseen incorporar los espacios de coworking en su estrategia inmobiliaria deben seleccionar los espacios más adecuados para el tipo de tareas que realizan su plantilla, dedicar los recursos financieros necesarios para alquilar dichos espacios y capacitar al personal directivo para que acepte con naturalidad que haya colaboradores.

Pese a todo, según señala Eva Rimbau, cada vez son más los empleados que vislumbran ventajas en este modelo: “El 64% de los empleados percibe que trabajar en un espacio de coworking es más enriquecedor desde el punto de vista social que hacerlo en una oficina convencional o en el hogar”.

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Autor / Autora
Periodista
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