Nuevas perspectivas de Turismo y Ocio

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El grupo NOUTUR (nuevas perspectivas en turismo y ocio) adopta un enfoque experimental y dinámico del turismo y el ocio como fenómenos sociales con impactos y trayectorias reales, que combinan la teoría de frontera con la investigación empírica centrada en la utilidad social y la impacto. Como núcleo principal, NOUTUR adopta una concepción multidisciplinar del turismo y el ocio como poderosos agentes de cambio. En términos empíricos, el grupo utiliza una triangulación metodológica que combina enfoques cualitativos y cuantitativos para desafiar los mitos contemporáneos en áreas clave específicas y en diferentes escalas de análisis. El grupo aborda las preocupaciones sociales recientes que el turismo como fenómeno ha generado en diferentes espacios y propone opciones para mejorar su competitividad y/o su sostenibilidad. Esto ha configurado líneas de investigación de vanguardia sobre las transformaciones sociales que la actividad turística puede provocar o contribuir.

 

El grupo considera perspectivas actuales y futuras sobre estas transformaciones, porque el campo de investigación no se limita exclusivamente al turismo, sino que también se extiende a los contextos circundantes, ya que actualmente, el turismo es el corazón de una multitud de transformaciones, justificando así un análisis más innovador, abierto, transversal e inclusivo. El grupo canaliza cambio epistemológico más amplio que se está produciendo en este campo de investigación, que apunta hacia un reposicionamiento del turismo desde la periferia hasta el núcleo de las ciencias sociales. Aunque el estudio del turismo estaba preocupado anteriormente por acontecimientos excepcionales y efímeros en la vida de las personas, hoy el turismo se considera una dimensión fundamental de la vida cotidiana.

 

De hecho, hoy en día es más necesario que nunca tener una visión global, sistémica y multidisciplinar del turismo y en este sentido, en los próximos años queremos continuar analizando como se desarrollarán las estructuras socioeconómicas que incluyen o se relacionan directamente con las actividades turísticas. Nos interesa por lo tanto analizar la estabilidad o el potencial redisseny de los diferentes modelos de gobernanza, las estrategias y las diversas relaciones con la en torno a estas estructuras, con especial atención a la emergencia de propuestas de base cooperativa y a su manifestación a las micro-geografías de proximidad, pero también a la existencia de brechas de diferentes tipos (climáticas, digitales, de género) que pueden influir en este desarrollo.

 

En este contexto muchos apuestan por un futuro consumo turístico donde la seguridad percibida tome mayor relevancia, transformando la idea de reputación de los destinos hacia la necesidad de control sanitario pero también en relación con otras amenazas vinculadas a la criminalidad o la estabilidad social y política. Desde nuestro punto de vista, será necesario tener una mirada amplia de cómo evolucionarán los factores (conciencia, valores personales, estilos de vida, prioridades) que caracterizan los comportamientos vinculados al consumo turístico. Querríamos también saber como evolucionarán las expectativas al respecto del potencial consumo turístico y como esto puede condicionar los equilibrios en relación a la toma de decisiones. Será también interesante saber si existe alguna evolución en cuanto a la relación del consumidor turístico con el residente.

 

Esta transformación tan relevante en la demanda y el consumo turístico ha tenido y continuará teniendo lógicamente un importante impacto en la propia industria y en sus posibles alternativas. Un contexto en el cual se dice que se privilegiará la calidad sobre la cantidad y será necesario regenerar aquellos destinos más maduros. En todo caso, será interesante conocer hasta que punto se produce una verdadera transformación de la cultura organizativa de las empresas turísticas y hacia donde irá esta transformación, si hacia modelos cortoplacistas donde solo vuelva a prevalecer la productividad y la competitividad o hacia otros que desarrollen estrategias basadas en un mayor diálogo con los grupos de interés y por tanto con mayor vocación de resiliencia en el largo plazo. En todo caso, la capacidad resiliente no solo estará relacionada con el cambio sino también con la estabilidad y la respuesta.

 

Estrechamente ligado con el futuro desarrollo de la organización turística estará el mundo del trabajo. En este caso nos interesa ampliar nuestro conocimiento por el que hace la evolución de los varios elementos que condicionan el trabajo en aquellas estructuras socioeconómicas que incluyen o se relacionan directamente con las actividades turísticas. Querríamos saber como pueden afectar elementos como por ejemplo las restricciones en la movilidad, la distanciación social o la creciente conciencia hacia a las actividades de proximidad. También si vamos a un contexto en el que gran parte del trabajo relacionado con el turismo abandona definitivamente la precariedad y la temporalidad y se apuesta por la calificación y la mejora de las competencias profesionales. Un rol importante en este contexto será también el del nomadismo digital y su relación con el desarrollo de las actividades turísticas (tanto en cuanto a su ejercicio como en cuanto al propio consumo turístico de estos nómadas a los destinos donde residan temporalmente).

 

Además, también nos interesa observar como la administración se adapta a las nuevas necesidades por lo que respecta a la monitorización de los datos turísticos, en un contexto de creciente disponibilidad pero también de mayor complejidad en su manejo (Big Data). Esta necesidad de mejorar la planificación a través de una mejora de la monitorización de la información no solo tendría que desarrollarse por motivaciones puramente reactivas sino que tendría que dar a una auténtica evolución del concepto de “Smart Destination” que, más allá de la inteligencia informacional al servicio del marketing, tendría que ser un instrumento realmente preventivo, basado en el aprendizaje ante el cambio continuo y la adaptación a los mismos mediante una actualización de las medidas y la corrección de errores.

 

Por otro lado, además de la propia iniciativa pública, será necesario conocer hasta qué punto se desarrollan los tan anunciados modelos de partenariado público-privado en las estrategias de reposicionamento de los destinos. Sin embargo, este reposicionamento necesitará cada vez más de la participación de las comunidades locales. Y es que también en relación con la dimensión política, será necesario prestar atención a la evolución de la percepción de los residentes en lo referente al futuro desarrollo de la actividad y será interesante saber si su voz, expresada a través de las diferentes manifestaciones de los movimientos sociales, continuará adquiriendo la relevancia que parecía conseguir en los momentos pre-pandémicos. En todo caso, la participación de todos estos actores será necesaria si se quiere crear un nuevo modelo del cual se habla cada vez más desde los ámbitos académicos y políticos, el del turismo regenerativo (o el también próximo permaturismo), un modelo en el cual no solo se tendría que tener en cuenta la regeneración del propio turista sino especialmente del destino y sus comunidades.

 

En la misma línea, o muy próximas, a las propuestas regenerativas se situarían también las propuestas políticas que promueven una transición hacia modelos de post-crecimiento y decrecimiento, propuestas que incorporan la necesidad de desarrollar sistemas económicos sostenibles y justos por lo que respecta a la distribución de la riqueza. Para lo cual será necesario que la mencionada planificación, además de contar con todos los actores implicados, vaya más allá de un diagnóstico coyuntural para realizar propuestas desde un análisis de las causas, evoluciones y consecuencias estructurales del desarrollo turístico. Estos modelos parten de postulados que reflexionan y trabajan sobre unos horizontes con límites para el planeta, con enfoques metabólicos. También contemplan el aseguramiento del valor del comunitario, el colectivo y del cuidado así como las escalas reducidas, del tiempo lento y de una concepción de lo público desde la perspectiva del Bien Común.

 

Además, consideramos relevante señalar la necesidad de planificar de manera distintiva los diferentes tipos de destino, prestando atención a los tradicionales destinos maduros de sol y playa, a los destinos urbanos pero también, de manera particular por el crecimiento de la demanda que han experimentado, a los destinos de interior, vulnerables, situados en zonas naturales, y/o situados en los espacios rurales. Estos destinos, por sus especificidades, requieren todavía una planificación que sea más colaborativa, donde se intenten minimizar al máximo los posibles impactos, y conseguir diseñar y organizar un modelo turístico propio, basado en los recursos específicos, el patrimonio del cual dispone y la idiosincrasia de las comunidades que lo habitan.

 

En nuestra visión, el papel de la digitalización, las TIC y particularmente las plataformas continuará siendo central. En este sentido, queremos continuar analizando el desarrollo de la oferta, la demanda, el trabajo en aquellas iniciativas turísticas mediadas por plataformas digitales, en un contexto de transformación continuada de todos estos elementos. También nos interesará observar si nuevas formas de comercialización y de modelos de negocio asociados pueden establecer renovadas formas de relación entre consumidores y proveedores a través de la tecnología y si la potencial aparición de nuevos canales de relación supone una oportunidad para los agentes de cambio que proponen ofertas alternativas de transformación del turismo en futuros escenarios. Además de esta perspectiva, también querríamos observar como se caracteriza la corporalización de estas tecnologías digitales (comprensiones corporales de la tecnología, creación de digital divides). Finalmente, también querríamos saber si las TIC pueden favorecer la regeneración, la resiliencia o los procesos de decrecimiento turístico en las diferentes tipologías de destinos.

 

Además, hay que recordar como se está incrementado considerablemente el acceso y uso de todas las redes sociales, así como de las aplicaciones asociadas a estas. Las organizaciones turísticas, públicas y privadas, tendrían que tener en cuenta la necesidad de adaptar sus estrategias a esta nueva realidad. En este contexto también habrá que prestar atención en el análisis los contenidos generados por los usuarios (UGC), que podría jugar un papel crucial en la gestión de la comunicación. Además, de nuevo tomará aquí relevancia el uso de Big Data para conocer cuales son los actores y comunidades virtuales con las cuales trabajar, desarrollando análisis diferentes en los realizados hasta ahora, como el de sentimiento de los usuarios, para poder determinar qué buscan, cuáles son las principales preocupaciones y sobre todo qué riesgos están dispuestos a asumir y en qué momento del tiempo. La inteligencia artificial (IA) puede dotar a las organizaciones turísticas de una herramienta muy interesante pero puede tener también hándicaps y generar nuevos problemas. La utilización de los Chatbots es ya de hecho una realidad en diferentes contextos de comunicación por parte de las organizaciones turísticas.

 

Existe por otro lado un especial interés para analizar como estas tecnologías modifican procesos o experiencias turísticas existentes donante respondida a necesidades cambiantes (por ejemplo en la creación de imagen de destino a partir de visitas virtuales, recorridos geolocalitzats en Realidad Aumentada o nueva aparición de herramientas). En este sentido, querríamos saber qué podría ser el uso, adopción y satisfacción de los consumidores turísticos de las experiencias generadas por estas tecnologías y si su eclosión podría efectivamente generar nuevas actividades vinculadas al turismo (por ejemplo turismo virtual) en un contexto de cambio a la movilidad y de potenciales restricciones a la misma. Un elemento interesante también podría situarse al focalizar el estudio de aquellas iniciativas de este tipo que parten del co-diseño de estas tecnologías y el apoderamiento de los principales grupos de interés implicados. Muy relacionado con este último elemento se podría encontrar la observación de como la tecnología blockchain puede mejorar la confianza, transparencia y la trazabilidad de las actividades de los procesos relacionados con la actividad turística, tanto por proveedores como por consumidores.

 

Finalmente, en paralelo al interés por la tecnología, otro foco en nuestro análisis será nuevamente el relacionado con la sostenibilidad y con todos los procesos que de alguna manera incorporen adelantos en cuanto a la justicia ambiental, social y económica, así como también por la resiliencia y/o la regeneración en aquellos destinos donde este sea necesario.Aquí, además de la necesaria observación de como la actividad turística interviene en el uso de y la interacción con las variadas infraestructuras sòcio-económicas a las diferentes tipologías de destino, nos interesarán particularmente las diferentes comprensiones y respuestas (cognitivas y emocionales) de los actores locales en relación al desarrollo turístico. En este último sentido, querríamos prestar especial atención a la posibilidad del co-diseño de actividades turísticas por parte de las organizaciones y los actores locales como una práctica regenerativa. Precisamente en la intersección entre tecnología y sostenibilidad, entendemos que un elemento que potencialmente puede tomar más relevancia es el fomento de nuevas maneras de gobernanza, planificación y gestión de la actividad turística mediadas por tecnologías como por ejemplo las plataformizadas y/o la realidad virtual o aumentada.

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