Dos profesoras de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación elaboran la Guía para una docencia online con perspectiva de género

1 diciembre, 2021
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Míriam Arenas y Iolanda García, profesoras de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación, compartían despacho pero nunca habían trabajado juntas hasta que llegó la pandemia. La Xarxa Vives tenía en marcha la colección de Guías para una docencia universitaria con perspectiva de género en diferentes disciplinas y ámbitos, entre otros, el de la docencia online.

Contactó con la Unidad de Igualdad de la UOC y estas dos profesoras se presentaron voluntarias para participar. Míriam, socióloga, había investigado en temas de género y feminismo, y Iolanda, pedagoga, tiene una trayectoria académica ligada a la educación y el aprendizaje mediado por tecnología. Como ellas mismas reconocen, ‘predicaron con el ejemplo’: trabajaron de forma colaborativa y online para elaborar esta propuesta, que une un marco teórico basado en la pedagogía feminista, entre otras, y propuestas aplicadas al ámbito de la docencia virtual.

Iolanda García y Míriam Arenas, autoras de la Guía para una docencia online con perspectiva de género

¿Cómo valoráis la iniciativa de la Xarxa Vives y la publicación de estas guías para una docencia universitaria con perspectiva de género?

Míriam: Esta iniciativa es referente. En el campo de la perspectiva de género, no existen muchas publicaciones pensadas para dar orientaciones prácticas como estrategias o recursos. Encontramos más reflexión sobre cómo introducir la perspectiva de género a nivel teórico. Considero que es importante combinar ese trabajo más disciplinario con la parte más metodológica. Además, la transversalidad de este proyecto demuestra que el trabajo en perspectiva de género no es algo aislado, propio de ciertas disciplinas como las ciencias sociales o la educación…

Vosotras publicáis la Guía para la docencia online. ¿Cómo y cuándo nace este encargo?

Iolanda: La Xarxa Vives contactó con la Unidad de Igualdad de la UOC porque, durante la pandemia, se vio la necesidad de dar pautas y herramientas al profesorado en la situación de emergencia que se vivía. De repente, había que pasar a una virtualidad forzada y repentina. Ya se habían elaborado guías en disciplinas como Arte y Humanidades, Ciencias o Ingeniería, pero existía la preocupación de cómo lo trabajado se podía llevar a la práctica en este nuevo contexto de docencia en línea. La nuestra, al ser una guía transversal y de enfoque metodológico, puede dar respuesta a las necesidades de profesorado muy diferente. De hecho, a pesar de estar pensada para contextos de enseñanza virtual, sirve también para contextos semipresenciales e incluso presenciales, porque muchas de las pautas que damos son transferibles o interpretables a otros contextos.

Desde la Unidad de Igualdad trasladaron esta petición a nuestros estudios y se hizo un llamamiento abierto. Míriam y yo, de forma libre y muy motivadas, nos apuntamos…

¿Cómo ha sido el proceso de trabajo?

Míriam: “La mayoría de las guías de esta colección son de autoría individual y nosotras insistimos en hacerla conjunta. Iolanda y yo compartíamos despacho antes de la pandemia, aunque no habíamos trabajado juntas porque estamos en programas diferentes. Hemos aplicado lo que defendemos: hemos trabajado en un entorno colaborativo online”.

Iolanda: Cuando me ofrecí a participar en la elaboración de la guía, veía muy claro que necesitaba a alguien que compensase mis carencias y aportara conocimiento sobre feminismo, perspectiva inclusiva… Al ver que la otra autora podía ser Míriam, pensé “¡perfecto!” Estoy muy contenta de cómo nos hemos ido complementando.

Es importante decir que no solamente nos hemos basado en lo que hacemos en la UOC. Vamos más allá

Míriam: Por mi parte, tampoco podría haber hecho la guía sin la colaboración de una persona con mucho conocimiento en la docencia online, como Iolanda. Un campo en el que tengo menos experiencia y sobre el que he aprendido mucho gracias a ese trabajo conjunto que hemos llevado a cabo.

Iolanda: Además, la guía se desmarca un poco del resto, porque hemos presentado un marco teórico extenso, que necesitábamos para cimentar lo que proponíamos después. No había un corpus ordenado en el que basarnos y hemos tenido que revisar literatura de distintos campos. Ha sido complejo y lo hemos logrado porque nos complementábamos y nos hemos entendido trabajando. Todo lo hemos ido haciendo entre las dos y lo hemos comentado mil veces…

Guías de la Xarxa Vives d’Universitats

¿Cómo se estructura esta guía? ¿Cuáles son las líneas o puntos más importantes que ha trabajado?

Míriam: Teníamos un guion y una estructura que venían marcados por la propia colección de la Xarxa Vives, pensados ​​para guías más disciplinares. Nosotras hemos hecho una primera introducción más teórica que el resto como ya hemos comentado porque se trata de una guía metodológica, un pequeño estado de la cuestión (docencia online, perspectiva de género, género y tecnología… para situar los temas que trataremos). Después, desarrollamos la pedagogía feminista en general y cómo se puede aterrizar en los entornos de aprendizaje online.

También trabajamos una parte más aplicada en la que hacemos una propuesta de diseño estructurada en varios ejes y añadimos ejemplos basados ​​en experiencias de compañeras de la UOC u otros que encontramos. Es importante decir que no únicamente nos hemos basado en lo que hacemos en la UOC. Vamos más allá. Después ofrecemos una lista de recursos para las personas que deseen ampliar y también destinamos un apartado a la formación en investigación, un glosario de conceptos clave, la bibliografía y las fuentes consultadas.

Al ser una guía transversal, ofrece un marco amplio para que cada uno, en función de su disciplina, necesidad, nivel de conocimiento en temas de género… pueda entrar desde diferentes niveles de complejidad.

¿Por qué creéis que era necesaria esta guía? ¿Realmente hay discriminación en la educación on line?

Iolanda: Parece que la educación a distancia es un espacio para la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, más abierto e inclusivo. Pero si analizamos los datos, lo que dicen la investigación y la realidad, se demuestra que no tiene por qué ser así. Al final existe discriminación de género como en cualquier otra propuesta formativa. Quizá, incluso, existe el riesgo de que quede más invisibilizada: es fácil parapetarse detrás de la pantalla. Los usos de la tecnología y el diseño de los entornos de aprendizaje están sujetos a los mismos sesgos, estereotipos… que los entornos presenciales porque forman parte de la sociedad.

¿Qué puede aportar esta guía?

Iolanda: Nos hemos propuesto, por un lado, como en el resto de guías de la colección, dar pautas para tratar de eliminar  la presencia de prejuicios, estereotipos, etc. que puedan derivar en situaciones excluyentes o desiguales, de discriminación por razón de género en el aprendizaje… sumados a otros factores que también pueden llevar a la discriminación, desde una perspectiva interseccional.

Pero a la vez, hemos querido ir un poco más allá: dar pautas para entender la enseñanza y el aprendizaje desde una perspectiva más equitativa, inclusiva… Gracias al marco de la pedagogía feminista, pudimos adoptar este enfoque, que se alinea con otros planteamientos de la pedagogía moderna, activa, desde teorías del constructivismo sociocultural…

Esta guía quiere llevar a replantearse la docencia y el rol que tenemos como docentes y la autorreflexión y la autoevaluación para la mejora

Responsabilizar al aprendiz, promover su construcción de conocimiento, a través de la interacción social y la colaboración… Partimos de aquí y ayudándonos también del conocimiento sobre diseño del aprendizaje en entornos virtuales, tratamos de mostrar cómo aterrizar los principios de la pedagogía feminista, que tienen que ver con una pedagogía más social, abierta, conectada con la realidad, crítica… que trata a los y las estudiantes desde una posición más horizontal y los reconoce como productores de conocimiento, comprometidos con el propio aprendizaje pero también con el de la comunidad…

Mimi Thian (Unsplash)

Aprovechando todo el potencial de las tecnologías digitales con ese propósito. Principios que, como decía, no son exclusivos de la pedagogía feminista y beben de otras fuentes pero que, desde este posicionamiento más político, permiten adoptar una mirada comprometida con la justicia social, que pone el énfasis en aspectos como el cuidado en las relaciones educativas, la generación de entornos, en este caso, de aprendizaje en la virtualidad, en que las relaciones sean sanas, de respeto, inclusivas, donde se da voz y se visibiliza a todo el mundo, donde se da valor a las experiencias personales de los y las aprendices…

Todo esto puede representar una pequeña revolución: un cambio de enfoque muy importante. Pero no se trata de cambiarlo todo a la vez, sino que cada uno, desde donde se encuentre, empiece a hacer pequeños cambios. Esta guía quiere llevar a replantearse la docencia y el rol que tenemos como docentes y a la autorreflexión y la autoevaluación para la mejora.

¿Qué os ha aportado a vosotras?

Míriam: Me ha aportado un aprendizaje claro: no empezamos de 0, es necesario un reconocimiento histórico. Parece que nadie había hecho nada antes sobre estos temas y te pones a trabajar, y descubres que hay ideas, propuestas… que la pedagogía feminista no sale de la nada, sino que se entronca con otras propuestas pedagógicas previas. Por tanto, hay que reconocer este histórico. También he tomado conciencia sobre que, aunque en nuestro día a día como docentes la docencia aplicada es importante, se le da mayor valor a la investigación y a la producción teórica. Por falta de tiempo y espacios, no solemos compartir con las compañeras nuestro día a día, y nos perdemos y prácticas muy interesantes que ya se están realizando. Es necesario más reconocimiento institucional de este trabajo y crear espacios y estrategias para compartir y seguir pensando y poniendo en práctica estos conocimientos más cotidianos.

La educación a distancia parece ser un espacio para la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, más abierto e inclusivo. Pero no tiene por qué ser así

Iolanda: Para mí, fue muy revelador ver que desde la pedagogía feminista se proponían cosas que yo trataba de practicar, pero que a veces el volumen de trabajo o los marcos de acción institucionales, o las posibilidades que ofrece el campus virtual, dificultaban. Te vas acomodando a la forma de funcionar más institucionalizada y después de hacer este trabajo me reafirmé en que, si es necesario, debemos nadar a contracorriente a pesar de las dificultades. Tenemos esta responsabilidad con los estudiantes y también con la sociedad. Es importante ser coherentes en nuestra docencia con la manera de pensar que tenemos… y trasladarlo a los estudiantes de modo transparente. A mí me ha motivado como docente. Hay tantas cosas que se pueden hacer y que deben hacerse…

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Autor / Autora
Redactora colaboradora
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