Claves para asegurar la calidad universitaria en tiempos de incertidumbre

24 febrero, 2022
Fotografia de John Schnobrich a Unsplash

Expertos de todo el mundo participaron en la celebración en línea de la III Jornada de Calidad Universitaria. Estuvo organizada por el máster universitario de Evaluación y Gestión de la Calidad en la Educación Superior de la UOC bajo el título «Asegurar la calidad de la educación en tiempos de incertidumbre« donde se trataron las principales claves para per asegurar la calidad universitaria en tiempos de incertidumbre.

Celebrada el jueves 3 de febrero, la jornada se estructuró en dos partes: una reflexión estratégica y la presentación de casos reales y buenas prácticas. Jaume Valls, director de AQU Catalunya, y Carles Sigalés, vicerrector de Docencia y Aprendizaje de la UOC, presentados por Nati Cabrera, directora del Máster, inauguraron las sesiones. Estas fueron guiadas por el profesor Josep Maria Duart (Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación) y la profesora Dalilis Escobar (Estudios de Economía y Empresa).

¿Cómo asegurar la calidad universitaria en tiempos de incertidumbre?

Esta fue una de las principales preguntas de la jornada. “Vivimos una situación de emergencia que llevó a afrontar en remoto las actividades docentes. Las agencias pusimos en marcha protocolos de emergencia para dar un marco de referencia” explicó Jaume Valls, director de AQU Catalunya, aunque “la hibridación parece un tema irreversible: ahora afrontamos el reto de valorar propuestas de máster y de grado que se rediseñan con un componente en línea”.

Para las agencias, requiere esfuerzos como “trabajar materiales de apoyo o formar de manera intensiva y con perspectiva internacional a responsables universitarios, evaluadores, técnicos de calidad.” El vicerrector Carles Sigalés mostró su acuerdo: “lo que hemos puesto en marcha va a quedarse y perfeccionarse y la propia evaluación de la calidad tendrá en cuenta enfoques y aspectos distintos. En 10 años será difícil hablar de formaciones presenciales, no presenciales, híbridas… pero seguro que la apuesta por la calidad será un valor ganador y marcará la diferencia”.

La docencia remota de emergencia no se ha dado en todos los rincones del planeta

Se abrió el debate preguntando “¿cuál sería el concepto de calidad, teniendo en cuenta los cambios que se producen en la educación superior?”

Anna Prades, directora del Área de Internacionalización y Generación de conocimiento de la AQU y tesorera en INQAAHE, citó una frase de Roberto Igarza en Presencias imperfectas: “venimos de una pluralidad de historias, tendremos una diversidad de futuros” así que “el punto de partida es heterogéneo a nivel de instituciones y de agencias de aseguramiento externo de la calidad (alrededor de 330). No hay una definición única, pero se acaban concretando en unas guías de evaluación de la calidad” afirmó. “Las voces no tienen el mismo peso en distintas áreas geográficas». En los European Standards and Guidelines el peso fundamental está en la autonomía institucional. En cambio, en el glosario de la ASEAN Quality Assurance Framework (AQAF) acotan el concepto de  autonomía institucional a esa autonomía suficiente para el desarrollo del currículum”. 

Claves para per asegurar la calidad universitaria en tiempos de incertidumbre
Fotografía de Chris Montgomery en Unsplash

Prades quiso hacer hincapié en que: “la docencia remota de emergencia no se ha dado en todos los rincones del planeta”. Aseguró que “las visiones sobre la calidad de los grupos de interés no han cambiado demasiado. Otra cosa son los factores para asegurarla”. Aún así, puntualizó que si hay otros factores que están cambiando la definición: “cambios que llevamos arrastrando un tiempo como los cambios sociales, la inseguridad laboral, cuestiones sobre la corrupción, el debate sobre el mito de la meritocracia…”.

La calidad universitaria es un proceso dinámico

Como ella, Martin Strah, director de Desarrollo y Relaciones Internacionales en CONEAU (Argentina) y secretario técnico de SIACES, cree que “en el caso del aseguramiento de la calidad, las características propias del concepto tienen que ver con su complejidad, con lo participativo”. Planteó que “no es sinónimo de calidad un lindo edificio o una linda plataforma web. Tampoco una posición en un ranking ni la antigüedad. Pero fundamentalmente, no es una foto que perdura. Es un proceso dinámico en el que me quedaría con la mejora continua”. 

Para Guy Haug, uno de los arquitectos del espacio europeo de educación superior, a pesar de la diversidad el concepto debería tener algunas características concretas. “No podemos referirnos a un concepto académico de la calidad sino a la calidad global. Este movimiento se justifica por la atención dada no a la universidad como sistema cerrado, sino a su papel en el futuro de la humanidad. Se orienta y seguirá así a los resultados de los aprendizajes y no tanto a los insumos. Evaluar estos significa evaluar la capacidad de generar calidad pero no quiere decir que se genere.” Para él, “la calidad tiene que ajustarse al entorno, a la institución”.

Del Campo destaca entre las buenas prácticas elementos de la cultura institucional, el compromiso con el proceso y la participación.

Factores para garantizar la calidad universitaria en línea

Desde una mirada latinoamericana, Strah comentó que “podría parecer que para asegurar la calidad todos hacemos lo mismo. Sin embargo, cuando uno indaga ve que son mundos totalmente distintos”. Strah afirma que esta gran diversidad genera un gran desafío. Son tres elementos los que deben garantizar la calidad como una política pública educativa: “las instituciones, las agencias y el estado”.

Seguidamente, Guy Haug destacó que “cada institución necesita desarrollar su propio sistema interno de garantía de la calidad” y que “es importante que se reconozca también en institutos tecnológicos o en la formación técnico profesional.”

Para Anna Prades, hay tres grandes criterios para asegurar esa calidad: la relevancia, la eficiencia y la confianza -asegurada por la independencia, la consistencia en las evaluaciones, la experticia y el rendimiento de cuentas e integridad-.

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Claves para per asegurar la calidad universitaria en tiempos de incertidumbre
Fotografía de Soundtrap en Unsplash

Haug aseguró que no eran coherentes: “las hay que pretenden reforzar un sistema de aseguramiento externo de la calidad enfatizado en el control, en unos criterios cerrados” y afirmó que apostaba “por llegar a un sistema más respetuoso de la autonomía y libertad de la institución, que siente la necesidad de servir a grupos que no tienen las mismas posibilidades”.

Anna Prades destacó tres: “la diversificación de las agencias de aseguramiento externo de la calidad; la flexibilidad: el propio estudiante decide semana por semana si va por online o presencial; y la transnational quality assurance”.

“Lo que expreso sea quizás más un deseo que una tendencia” anunció Martin Straugh: “el cumplimiento de esas buenas prácticas en las agencias y empezar a armonizar entre países y regiones. Los que trabajamos la calidad debemos saber la responsabilidad que tenemos porque tiene un impacto social”.

Segunda sesión: casos de éxito

Jordina Anglès, técnica en la unidad de calidad en la URV recordó como «aplicando el ciclo de la mejora continua pudimos adaptarnos a la situación. Teníamos claro que la actividad no se podía detener: debíamos adaptar la docencia presencial a la virtualidad. Necesitábamos encontrar el modo en que los estudiantes pudieran hacer la parte más práctica y teníamos que hacerlo con competencias digitales desiguales entre profesores y alumnos.” Se enfrentaron a dificultades como el poco margen de reacción para definir acciones porque la situación y los protocolos cambiaban constantemente, pero tuvieron claro que había que garantizar los aprendizajes y la calidad.

Entre otras acciones, “intensificamos el uso del campus virtual, compartimos información sobre las tecnologías educativas a través de webinars y elaboramos tutoriales. Además, se intensificaron tutorías y el protocolo frente al abandonamiento. Por último, se crearon contenidos adaptados a personas con necesidades específicas.” Fueron conscientes de la importancia del seguimiento a través de informes y se compartieron las buenas prácticas. Anglès, después de un proceso de autoevaluación y análisis, afirma que “nuestro modelo ahora es más rico y diverso. La adaptación dio forma a nuevas maneras de aprendizaje y estamos incorporando las buenas prácticas y conocimientos que nos fueron útiles.”

No existe una receta única para hacer este proceso pero si hay cosas que se repiten; fue clave por ejemplo trabajar colaborativamente.

El reto más importante fue cómo gestionar la incertidumbre pero también proteger los derechos del estudiantado

Claudia del Campo, directora de acreditación de la Universidad del Desarrollo de Chile, compartió cómo hicieron el proceso de autoevaluación de la situación vivida para transformar un modelo con el 100% de las clases presenciales. “Añadimos al proceso de autoevaluación aspectos como las actividades de unidades académicas aportando a la sociedad para ayudar y sobrellevar esta nueva realidad. Rediseñar el proceso y hacerlo en línea y participativo fue un desafío”.

Claves para per asegurar la calidad universitaria en tiempos de incertidumbre
Fotografía del banco de imágenes Freepik

Del Campo destaca entre las buenas prácticas “elementos de la cultura institucional -como los estudios sistemáticos y adhoc que se hacen para conocer la opinión de público clave o la agilidad y flexibilidad-, el compromiso con el proceso y la participación -de todos los niveles de la institución destacando como puntos clave la comunicación y el alineamiento estratégico-”. Hoy son la primera universidad privada de su país que ha obtenido una acreditación en el nivel de excelencia -solo seis públicas lo poseen-. “Acabado el proceso, hicimos una encuesta y el 82% estaban de acuerdo en que se había realizado de la forma adecuada. Además, para el 77% fue productivo. No existe una receta única para hacer este proceso pero si hay cosas que se repiten de una a otra; fue clave por ejemplo trabajar colaborativamente.”

Tres claves para garantizar la calidad universitaria: las instituciones, las agencias y el estado

Esther Huertas, jefa del área de Evaluación de AQU, explicó que, lo primero que hizo la agencia fue activar el plan de contingencia para proteger la salud del personal, continuar con la actividad evaluativa y dar respuesta a las peticiones del Gobierno catalány actuar como guía para el sistema universitario. El reto más importante fue gestionar la incertidumbre pero también “proteger los derechos del estudiantado.» Todo esto mientras se respondía a la preocupación de las instituciones, se evitaba la sobrecarga del profesorado y se aseguraba la calidad en la evaluación”. Huertas asegura que aprendieron “la importancia de aportar instrucciones claras y concisas, garantizar la confidencialidad o la importancia de criterios mínimos respecto a la agenda.»

Esta experta quiso destacar que, en el estudio de evaluación que se hizo, “se preguntó sobre el futuro de los procesos de evaluación externa. Por ejemplo, por el  modelo de visita: presencial, virtual 100%, modelo híbrido… El modelo combinado tiene un buen resultado, como los híbridos y los virtuales”. Y es que como todos, cree que, de una manera u otra, el online ha llegado para quedarse.

Rediseñar el proceso y hacerlo en línea y participativo fue un desafío.

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Autor / Autora
Redactora colaboradora
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