El impacto económico de la guerra en Ucrania

2 marzo, 2022
ucrania ucraïna

El conflicto entre Ucrania y Rusia tendrá un impacto negativo en la economía mundial y la economía española no será una excepción. De hecho, en las economías de la Unión Europea el impacto previsiblemente será mayor que en otras áreas económicas no sólo por la mayor dependencia energética del gas y petróleo proveniente de Rusia sino también por los mayores vínculos comerciales que nos unen con Rusia.

Desde el punto de vista macroeconómico, el conflicto afectará de forma sustancial a las principales magnitudes macroeconómicas que miden la actividad económica: la inflación y el PIB. Respecto al comercio internacional, podemos prever una desglobalización de la economía mundial.

Efectos sobre la inflación

El conflicto ha tenido efectos sobre el nivel de precios desde antes incluso de empezar la invasión de Rusia a Ucrania. El precio del gas y del petróleo empezó a subir en el momento en que empezaron las sospechas de una posible guerra entre ambos países. Esta subida se aceleró exponencialmente a partir del día siguiente a la invasión con una subida del 60% del precio del gas en un solo día y con precios superiores a 100 dólares del barril de petróleo Brent en los días posteriores. Además, la subida del precio del gas tiene un efecto arrastre sobre el precio de la electricidad. Estas subidas de los precios de la energía seguirán sosteniéndose con el tiempo mientras dure el conflicto.

Por tanto, hay un incremento inicial sobre el nivel general de precios provocado por la subida de los precios de la energía y los combustibles. Este incremento de precios irá extendiéndose como una mancha de aceite sobre el resto de bienes y servicios de la economía española mientras dure este conflicto, puesto que la energía es un factor de producción para fabricar cualquier bien o proveer cualquier servicio y para el transporte de mercancías desde las fábricas hacia los puntos de venta a los consumidores es necesario utilizar combustibles.

Un factor adicional que provocará una presión añadida sobre los precios serán las sanciones económicas a Rusia. Aunque España no está en una situación tan vulnerable como otros países europeos (como por ejemplo Alemania, que se encuentra entre los primeros países importadores y exportadores de Rusia y Ucrania) sí importamos fundamentalmente de Rusia combustibles y petróleo con un valor de 2.000 millones de euros, aluminio, productos químicos inorgánicos y fertilizantes, mientras que de Ucrania importamos productos por valor de 2.400 millones de euros, fundamentalmente cereales como girasol, maíz y trigo. El producto más afectado sería el maíz, ya que importamos alrededor del 30% de maíz que consumimos.

Tanto la subida de los precios de la energía y combustibles como la presión añadida sobre los precios de las sanciones económicas en Rusia elevan el riesgo de empezar una espiral inflacionista cuya inflación podría traspasar la barrera del 10% dependiendo de la duración del conflicto. Debemos recordar que venimos de meses de subidas de precios constantes debido al cuello de botella en las cadenas de suministro pospandemia ya la subida constante de los precios de la energía y que el dato provisional del INE de inflación interanual en el mes de febrero es del 7,4%. Por tanto, no se puede descartar en absoluto tasas de inflación por encima del 10%. La clave será, como he dicho antes, la duración del conflicto.

Efectos sobre el PIB

El conflicto afectará negativamente a la tasa de crecimiento del PIB para el año 2022. Como muestra, FUNCAS rebajaba la tasa de crecimiento prevista en 2022 del 5,6% en cuatro décimas. Otros servicios de estudios iban más allá y estimaban ya la rebaja en más de un punto porcentual.

¿A qué componentes del PIB afectaría?

  • En primer lugar, la inflación más elevada provocada por el conflicto y comentada previamente erosionaría la capacidad de compra de los hogares y, por tanto, afectaría negativamente al consumo privado.
  • En segundo lugar, el mayor enemigo de la inversión es la incertidumbre y la desconfianza. Por tanto, el conflicto afectaría negativamente a la inversión. Un elemento adicional que afectaría negativamente a la inversión sería que el Banco Central Europeo (BCE) se viera forzado a aplicar una política monetaria restrictiva con subidas de interés para combatir la inflación.
  • Por último, también se verían afectadas negativamente las exportaciones no sólo por la imposibilidad de exportar a Rusia por las sanciones económicas, sino también por qué se recortarían las exportaciones hacia países más afectados por la escalada bélica como Alemania.

Efectos sobre el comercio internacional

Es probable que en los próximos años caminemos hacia una desglobalización de la economía con crecimientos del comercio mundial por debajo de las tasas de crecimiento del PIB. Podemos encontrarnos con un mundo cada vez más polarizado con dos bloques opuestos: Rusia y China, por un lado, y la Unión Europea y Estados Unidos por el otro. De esta forma, podemos encontrarnos con una mayor regionalización del comercio con mayores intercambios comerciales con países de la misma región y menores intercambios comerciales con países de distintas regiones.

Por último, me gustaría finalizar resaltando que este conflicto ha sacado a la luz las debilidades de las economías europeas y de la economía española en general. Nuestras economías son extremadamente dependientes de las energías fósiles y es necesario que se aborde como objetivo prioritario un plan viable y factible para pasar a un modelo económico basado en energías alternativas, ya no solo por una economía más sostenible y menos contaminante sino también por una cuestión de supervivencia económica.

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Autor / Autora
Profesor colaborador de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC, profesor de la Universidad de Valencia e investigador de ERI-CES en las áreas de macroeconomía, microeconomía, economía de trabajo y teoría de juegos. Es doctor en economía por la Universidad de Valencia y ha sido profesor visitante en Tel Aviv University de Tel Aviv (Israel), Instituto de Análisis Económico (CSIC) de Barcelona, ​​University of Essex de Colchester (Reino Unido) y University of Amsterdam en Amsterdam (Países Bajos). Ha publicado varios artículos académicos en revistas nacionales e internacionales de prestigio y ha presentado ponencias y comunicaciones en numerosos congresos y seminarios de economía tanto nacionales como internacionales.
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