El nuevo comportamiento de los turistas después de la pandemia de COVID-19

23 marzo, 2022
comportamiento-turista-covid19

La pandemia de COVID-19, al tratarse de un elemento de alcance global y de magnitud mundial,  puede representar un punto de inflexión en la manera en que nos relacionamos con el mundo. Diferentes especialistas sugieren que este cambio en la conciencia individual puede terminar, de tomar un carácter generalizado, por influir en cambios en el consumo de amplia trascendencia social. Este debate no ha sido ajeno al ámbito del turismo, donde uno de los grandes interrogantes que ha deparado la pandemia de COVID-19 es hasta qué punto influirá sobre la manera de viajar en el futuro. Algunos autores hablan de un “transformative turn in tourism” (giro transformador del turismo). Este giro se caracteriza por la toma de conciencia ética y ambiental individual ante el turismo[1]. Según estos autores, la suma de los cambios individuales que seguirán a la reflexión pospandemia acabarán por generar una nueva conciencia colectiva, con una mayor preocupación por la justicia social y donde los valores cambien el orden de prioridad respecto al consumo. De llevarse a cabo esta transformación radical en la manera de pensar de la sociedad, el consumo de viajes y experiencias turísticas debería ser también ser diferente.

¿Pero qué sucede en la actualidad? La falta de perspectiva histórica debido a la cercanía de la pandemia (todavía activa a la hora de escribir estas líneas) dificulta llegar a conclusiones sobre posibles cambios en el comportamiento de los turistas, pero existen ya algunos trabajos científicos que intentan despejar dudas y añadir nueva información sobre este debate. Diversos investigadores del grupo NOUTUR de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) han publicado recientemente los resultados de una investigación sobre los cambios en la manera de viajar de los turistas españoles durante la primera y segunda oleada de COVID-19[2]. El estudio, de carácter exploratorio, está realizado sobre una muestra de aproximadamente 500 personas y aporta algunas evidencias sobre la voluntad de viajar de una forma más sostenible, que pueden ser extrapolados al conjunto de turistas españoles. Para analizar las pautas del cambio de comportamiento se tuvieron en cuenta la intención de adoptar prácticas de viaje más seguras en el futuro (viajar a lugares con pocos turistas, viajar a destinos más cercanos o instalarse en alojamientos de tamaño reducido), de comprar productos y servicios turísticos considerados sostenibles, así como también  considerar los cambios en la prioridad que darán al turismo en sus vidas (modificar el presupuesto familiar destinado a viajes o cambiar la frecuencia de viajes). Los factores que se consideraron como impulsores del cambio de comportamiento fueron cuatro: las características sociodemográficas individuales, el riesgo percibido a contraer la enfermedad durante las vacaciones, la actitud ambiental y la experiencia personal durante la pandemia.

La pandemia no ha generado cambios de comportamiento de viaje a corto plazo

El estudio confirma, en primer lugar, que los cambios de comportamiento son moderados o inexistentes en la mayor parte de los turistas que contestaron la encuesta. No obstante, el análisis de detalle permite distinguir diferencias entre tipos de turistas. En el estudio se identifican tres perfiles de turistas según su intención de cambiar sus hábitos y comportamiento de viaje futuro.

  • Un primer grupo, que denominamos turistas escépticos, se caracteriza por estar poco o nada dispuestos a cambiar su mentalidad ni su manera de viajar, manifestando poca aversión al riesgo y la voluntad de seguir desplazándose a lugares de turismo de masas.
  • Un segundo grupo de turistas, denominados turistas pragmáticos, manifiestan interés por cambiar su comportamiento, pero solo temporalmente, mientras la nueva normalidad motivada por la pandemia esté vigente. Estos turistas se muestran especialmente sensibles al riesgo sanitario asociado al viaje por turismo, pero no muestran interés por cambiar sus hábitos de manera profunda.
  • Finalmente, se identificó un tercer grupo de turistas, denominados turistas preocupados, que son los más predispuestos a cambiar su comportamiento de viaje y los que muestran mayor interés por modificar sus hábitos de vida.

El estudio también se interesa por analizar las relaciones entre los cambios de comportamiento y los factores que los impulsan, con la finalidad de explicar mejor las diferencias observadas entre los diversos perfiles de residentes. La principal conclusión a la que se llega en este aspecto es que los cambios que se detectan en el comportamiento de los turistas no guardan relación directa con el hecho de haber experimentado en persona la pandemia, sino que obedecen a otros factores como la sensibilidad al cambio ambiental o la propensión al riesgo percibido.

Sin llegar a ser definitivos, estos resultados nos acercan un poco más a la comprensión de los cambios de comportamiento humanos en situaciones de gran estrés como los que se generan durante una pandemia. En primer lugar, se advierte que el efecto directo de la pandemia afecta poco al comportamiento de los turistas, mientras que los factores sociodemográficos y culturales adquieren mayor relevancia. La adaptación temporal a la situación de pandemia que muestran algunos turistas no significa que vayan a cambiar su manera de ver el mundo en el largo plazo, sino que perciben más riesgo a viajar durante la pandemia. Además, hay otros turistas que no contemplan cambios en su manera de ver el mundo ni de hacer turismo, ya que no entra dentro de sus parámetros mentales.

Los cambios en el comportamiento humano son progresivos y requieren tiempo para adaptarse gradualmente a las nuevas circunstancias. Por eso, si se pretende cambiar la conciencia global en el sentido que apuntan los teóricos del transformative turn, parece conveniente olvidarse del corto plazo y empezar a establecer mecanismos de cambio cultural, así como incidir en la educación y en la sensibilización social como variables clave para generar cambios culturales que requieren un largo recorrido para materializarse en nuevas pautas de consumo más sostenibles.


[1] En el número 22 (3) de 2020 de la revista Tourism Geographies diversos especialistas debaten sobre la necesidad de realizar un giro en turismo, se proponen diversas alternativas al modelo turístico actual y donde también se advierte de la dificultad real de materializar este cambio en la sociedad y la industria turística actuales.

[2] González, F.; Gomis, J.M. & Luque, P. (2022) “Reset or temporary break? Attitudinal change, risk perception and future travel intention in tourists experiencing the COVID-19 pandemic” Journal of Tourism Futures .https://doi.org/10.1108/JTF-03-2021-0079

(Visited 386 times, 1 visits today)
Autor / Autora
Director del Grado en Turismo de los Estudios de Economía y Empresa de la Universitat Oberta de Catalunya.
Comentarios
Deja un comentario