Carlos Marañón: “Para contar una buena historia sobre fútbol tienes que conocer y amar este deporte”

03/10/2023
Camp de fútbol. Imatge de Jonathan Petersson (Pexels).

Carlos Marañón (Barcelona, 1974) es una de las voces de referencia para explicar el fútbol y la historia de amor y odio que mantiene con el cine. Crítico de cine y director de Cinemanía, es también exjugador y familiar de futbolistas, entre ellos su padre, Rafael Marañón, leyenda y máximo goleador histórico del Espanyol.

“El fútbol es mi pasión irracional y el cine, la racional, y con mis textos intento vincular ambas”, nos confiesa durante esta conversación con motivo de su última obra, Barullo en el área. El fútbol en 50 películas fundamentales, publicado en la colección Filmografías esenciales, de la Editorial de la UOC. Se trata de una obra esencial tanto para los amantes de este tipo de películas, como para aquellos que todavía consideran que no hay películas “buenas” sobre fútbol. 

Barullo en el área. El fútbol en 50 películas fundamentales, de Carlos Marañón

Barullo en el área es un título muy futbolero. ¿Por qué lo has llamado así? 

Es una frase que asocio a los domingos de Estudio Estadio, donde salía una peña de Balaídos —el campo del Celta de Vigo— que mostraba una sábana que decía ‘Barullo no área’. Siempre me pareció una expresión muy gráfica, que explica la relación entre el fútbol y el cine, porque son dos fenómenos del siglo XX y del XXI que nacen a la vez, que han convivido, pero que no han acabado de llevarse nunca bien. En el sentido de que mucha gente piensa que no hay buenas películas sobre el fútbol o incluso que no hay películas. Ninguna de las dos cosas son verdad. Hay buenas películas sobre fútbol, y muchas más de las que recordamos, pero es cierto que es una relación que ha pasado por muchas dificultades, si la comparamos con otros deportes que sí que tienen películas muy reconocidas, tanto por la crítica como por el público, desde el boxeo al billar. 

¿Cómo has seleccionado las 50 películas que aparecen reseñadas en el libro?

Lo que he intentado es escoger 50 películas que, más allá de que sean las mejores o no, expliquen todos los aspectos de este deporte: el juego, la grada, los despachos y que el universo del fútbol estuviera bien reflejado. Por ejemplo, a veces me discuten que Volver a empezar, de José Luis Garci, no es una película sobre fútbol. Sin embargo, el fútbol es muy importante en la trama y me interesaba para decir que Garci cuenta fenomenal lo que es ser un exjugador y lo que supone volver a donde has ido un crack de este deporte. Sin ser una película de fútbol, se ha convertido en una referencia ineludible. Lo mismo que El secreto de tus ojos, en la que el fútbol es un aspecto importante de la trama, aunque no sea lo principal. 

¿Por qué existe esta sensación de que no hay películas buenas que traten el fútbol?

Si tomas el cine clásico, el cine norteamericano y el cine europeo de autor, ninguno de estos tres vectores ha tratado el fútbol y así es muy difícil tener buenas películas. Sin estos, te queda el cine de barrio, el cine infantil, la comedia popular, algún documental…  Otro de los problemas es la dificultad de tener actores que fueran buenos futbolistas y también la ausencia de cineastas futboleros. Para contar una buena historia de fútbol tienes que conocerlo y amarlo, haberlo sentido.  Es lo que le pasa a Oliver Stone con el fútbol americano, que pese a ser un cineasta revolucionario y político, es un fanático de este deporte y puede contar una gran historia como Un domingo cualquiera

En los últimos tiempos se ha dado la vuelta a esta idea sobre todo a partir de una revolución formal, en la que ha ayudado mucho la publicidad. El fútbol es un deporte muy dinámico y es muy difícil de seguir con la cámara, pero en los anuncios empezamos a ver que la cámara puede meterse en todas las partes del juego. Esto, junto con la evolución del mismo deporte que ahora lo llena todo, ha hecho que se haya avanzado mucho y que se haya multiplicado el número de películas y las formas de tratar el fútbol en el cine. Cuando en 2006 escribí Fútbol y Cine. El Balompié en la gran pantalla recogí 500 referencias futbolísticas y, desde entonces, se han hecho casi el doble de películas, casi tantas como en el resto de la historia del cine. 

El fútbol y el cine son dos fenómenos del siglo XX y del XXI que nacen a la vez, que han convivido, pero que no han acabado de llevarse nunca bien.

¿Crees que la relación del cine con otros deportes ha sido más fácil? 

Creo que sí. Técnicamente, por ejemplo, es mucho más fácil, recrear el boxeo, ya que puedes colocar la cámara en más sitios, o recrear el baloncesto, ya que al final son muchos menos jugadores, en un campo más pequeño y donde tienes la figura del tirador, que es más fácil de filmar ya que tiene que estar estático para lanzar a canasta. En general es más sencillo filmar los deportes con pausa o que se juegan con la mano, como el béisbol. En cambio, en el fútbol es muy difícil de falsear si, por ejemplo, el actor no sabe golpear el balón, como le pasaba a Kuno Becker, protagonista de ¡Goool!. 

Quizás esta sea la razón por la que, repasando la lista de películas que aparece en los ensayos del libro, nos encontramos con jugadores de todas las épocas, desde Pelé a Zamora o Zidane.

La figura del futbolista como un héroe es continua a lo largo del tiempo, el problema es que la mayoría no eran buenos actores. Además, la realidad nos lleva a que el fútbol es un deporte de equipo y centrarlo solo en un jugador, como sucede en muchas películas, acaba siendo falso y deja coja a la historia. La gran figura para contar el fútbol y que permite que la historia no esté tan vinculada al juego (que es tan difícil de recrear) es el entrenador, ya que es quien maneja los resortes del equipo, el que depende de los resultados y tiene contacto con la afición, la directiva… es el epicentro dramático. 

A lo largo de las páginas del libro tratas películas de muchos países y destacas que en cada uno se da una determinada manera de tratar el fútbol. ¿Podrías dar algunos ejemplos?

En cada cinematografía te encuentras de todo, pero sí que hay unas líneas maestras generales que transmiten en cierta manera como vive cada sociedad este deporte: en Brasil, desde Garrincha – Alegría del Pueblo, hasta la última de Pelé, puedes ver la alegría del juego, de vivir; en Argentina, el drama, la tragedia; en España, siempre ha habido mucha comedia popular, a parte también del uso que se hizo durante el franquismo para transmitir una determinada idea nacional populista. En el cine británico, destaca el peso de la tradición y el orgullo de clase, mientras que en el cine norteamericano abundan los equipos de niños y femeninos. Incluso en el cine francés también se ve como durante mucho tiempo ha sido un país ajeno al fútbol hasta que su selección ganó el Mundial del 98, cuando se convierte en algo más propio y común, pero siempre con un punto un poco forzado, un punto intelectualizado. 

Después de esta recopilación ¿Cuál crees que es la gran película sobre fútbol?

La Casablanca del fútbol es Evasión o victoria. No es la mejor película, ni siquiera es la mejor de muchos de los que participan como Max Von Sydow o Sylvester Stallone, pero tiene una serie de elementos que la conforman como la película más mítica. En primer lugar, porque sería imposible repetir el reparto que consiguió, con John Huston llevando las riendas (a pesar de que no tenía ni idea de futbol) y con Pelé y otras estrellas futbolísticas del momento, lo que le da un embrujo especial. Además, aparece un partido que dura más de media hora de metraje que se mezcla con un género muy mítico, el de los campos de concentración de la Segunda Guerra Mundial. Los valores cinematográficos son relativos, pero como fenómeno los tiene todos y ha pasado a ser la gran película de culto sobre fútbol. 

¿Qué otras películas destacarías de estas 50 elegidas? 

En los últimos tiempos se han hecho películas magníficas, pero más pequeñas y con un recorrido diferente. De éstas, me quedaría con The Damned United y los documentales Zidane. Un retrato del siglo XXI y O’futebol. Hay muchas pequeñas películas que son obras maestras en su género. Lo que ocurre es que se supone que estas películas deberían sumar y gustar tanto a los que les gusta el fútbol como a los que les gusta el cine, pero acaba por no gustarle ni a unos ni a otros: a los que les gusta el futbol, porque ven las películas como algo falseado, y a los que les gusta el cine, porque les da cierta pereza. Sin embargo, soy optimista y creo que esto ha cambiado y hay muy buenas películas en la actualidad. 

¿Con qué secuencias te quedarías?

La primera sin duda sería la chilena de Pelé en Evasión o Victoria; después, destacaría una secuencia en la película O’Futebol —un documental sobre el rencuentro entre el director de la película y su padre tras 20 años sin verse con motivo del Mundial de Fútbol— en la que se muestra la pantalla partida con dos planos: uno del hospital donde está hospitalizado el padre del director, y otro de un bar donde se está viendo jugar a la selección de Brasil.  Y me encanta también el final de la película Qué pasada, sobre dos chavales, dos pillos, que quieren un abono para el Newcastle y acaban invitados a ver un partido en el campo de su gran rival, donde pasan de la decepción por no ver a su equipo a dejarse subyugar por la belleza del fútbol. 

El fútbol es un deporte muy dinámico y es muy difícil de seguir con la cámara, pero en los anuncios empezamos a ver que la cámara puede meterse en todas las partes del juego.

En los últimos años también han irrumpido las docuseries de deportes y en especial de fútbol. ¿Qué te parece el formato?

El formato serie es muy acomodaticio, creo que vemos series por encima de nuestras posibilidades y hemos dejado de ver películas de una calidad mayor. Hay una fórmula de éxito basada en la comodidad, en el enganche de la gente después de cada capítula, lo que en literatura llamamos Best Sellers, en el audiovisual, creo que son las series. Hay cosas estupendas y cada uno con su tiempo puede hacer lo que quiera, pero hay una burbuja exagerada que ha llegado también a los documentales de fútbol. En parte porque los propios clubes lo han visto como fórmulas para transmitir su mensaje y nos estamos encontrando con vídeos propagandísticos, aunque tengan una técnica estupenda y una factura buenísima, son más productos de relaciones públicas que de la creatividad. Al que le gusta el futbol y las historias, va a encontrar historias, porque además no todo el mundo puede meter la cámara en un vestuario, pero creo que es un formato que ha llegado a su tope. 

Después de Fútbol y Cine, Un partido de leyenda y de este último libro, ¿Qué es lo que más te interesa en la actualidad en esta área?

El campo del documental, como largometraje, me parece muy interesante, y también la temática social. Por ejemplo, la película española Diamantes Negros, dirigida por Miguel Alcantud, sobre el tráfico de futbolistas africanos que pasan por Europa y luego se convierten en carnaza está muy bien. También me interesa la lucha entre el aficionado y este fútbol marquetiniano actual, un tema que creo va a dar lugar a buenas historias cinematográficas. 

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Comentarios
Osvaldo17/10/2023 a las 10:44 am

¡Gran artículo!

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    Cristina Fort Ros19/10/2023 a las 8:21 am

    ¡Muchas gracias! Nos alegra leer esto.

    Responder
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