Ernesto Panadero: “La autorregulación del aprendizaje tiene un impacto directo en el rendimiento académico de los estudiantes”
22 octubre, 2024Ernesto Panadero, catedrático y director del Centre for Assessment Research, Policy and Practice in Education (CARPE) de la Dublin City University, es también profesor honorario del Centre for Research in Assessment and Digital Learning (CRADLE) de la Universidad Deakin (Australia). Su investigación se centra en el aprendizaje autorregulado y la evaluación educativa, especialmente la autoevaluación y la evaluación por pares, la retroalimentación de los profesores y el uso de rúbricas. Es IP del grupo de investigación Education, Regulated Learning & Assessment (ERLA) desde su creación en 2016. Recibió el Erik de Corte 2017, un premio concedido por el EARLI, asociación de reconocido prestigio en el ámbito de la psicología de la educación, a un prometedor investigador que inicia su carrera.
Hablamos con él sobre aprendizaje autorregulado, feedback y algunos de los principales retos y oportunidades en este campo en el marco de su participación como ponente principal en el congreso EARLI SIG Conference 2024, organizado por la European Association for Research on Learning and Instruction (EARLI) y los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC.
Llevas tiempo trabajando en la comprensión y promoción del aprendizaje autorregulado. ¿Qué es el aprendizaje autorregulado y por qué es importante ponerlo en práctica en el contexto educativo?
El aprendizaje autorregulado es una serie de estrategias cognitivas, metacognitivas, emocionales, motivacionales y de comportamiento que activan los alumnos, orientadas a los objetivos que ellos tienen. Es muy importante tenerlas en cuenta porque nos explican tanto los comportamientos orientados al aprendizaje, como aquellos comportamientos que tienen los alumnos que se orientan a evitar la tarea, o a solamente centrarse en la calificación. Y, por eso, es fundamental que todos los profesores tengamos conocimientos sobre autorregulación.
¿Y qué impacto y beneficios tiene en el estudiante?
A través de bastantes metanálisis hemos demostrado que tiene un impacto a nivel de rendimiento académico. Por ejemplo, en estudiantes universitarios se ha encontrado que explica un porcentaje elevado de la varianza de las notas, dado que son las estrategias que tienen un impacto directo sobre el aprendizaje de los alumnos.
Tras tus investigaciones, ¿qué relación has podido establecer entre la evaluación formativa y el aprendizaje autorregulado?
Hemos hecho bastantes revisiones y metanálisis respecto a la autoevaluación, cómo influye en la autorregulación y en la eficacia y encontramos, evidentemente, una relación positiva. Hemos encontrado también en temas como el uso de rúbricas y el uso de la evaluación entre pares que el tipo de feedback que se da a los alumnos también influye en su rendimiento, por lo cual, la forma de evaluar tiene un impacto directo sobre la autorregulación, que a su vez tiene un impacto sobre el rendimiento académico.
Y es que, al final, cuando evaluamos a los alumnos, ellos se autorregulan atendiendo al contexto pedagógico que creamos y a partir de ahí lo que ocurre es que esa evaluación formativa es la que más favorece que los alumnos se puedan autorregular de forma más estratégica y que se influya en el aprendizaje de forma más positiva.
En este sentido, la autoevaluación también juega un papel muy importante. ¿En qué consiste y cómo beneficia al estudiante?
La autoevaluación es la capacidad de evaluar el trabajo que uno mismo ha realizado. Es fundamental que los profesores demos espacio para que los alumnos se puedan autoevaluar en el aula. Se puede fomentar, dejando claro que es una estrategia de aprendizaje y, por lo tanto, como profesores tenemos que generar ese espacio para que los alumnos puedan autoevaluarse.
Además, es conveniente entregarles a los alumnos los criterios de evaluación y los estándares. Esto se suele hacer, por ejemplo, a través de una rúbrica. De esta forma, ellos pueden visualizar, leer e interiorizar esos criterios de evaluación y empezar a aplicarlos en su propio trabajo.
Es también fundamental que demos feedback sobre la propia autoevaluación. De esta forma, la autoevaluación se vuelve un objeto explícito de reflexión por parte de los alumnos y, a través de nuestro feedback como profesores, ayudamos a que alumnos aprendan a utilizarla mejor.
Y un último consejo sería que si se permite a los alumnos autoevaluarse, también se les permita que si han identificado áreas de mejora a través de esta autoevaluación, puedan cambiar el trabajo y así este trabajo final resulte de mayor calidad.
La autoevaluación se puede aplicar en cualquier nivel educativo
¿La autoevaluación es aplicable a todos los niveles educativos?
Se puede aplicar en cualquier nivel educativo. Según nuestras investigaciones, está de hecho más presente en primaria que en secundaria, y en secundaria más presente que en universidad. Precisamente el profesorado de primaria que tiene una formación pedagógica más sólida lo implementa más al ser más consciente del valor de la misma.
¿Qué consejo darías al profesorado a la hora de establecer estrategias pedagógicas para ayudar a los alumnos a adquirir la capacidad de autoevaluarse?
Los profesores empiezan a utilizar la autoevaluación de una manera más profesional y más estratégica cuando , primero, han tenido formación profesional al respecto, segundo, cuando conocen los aspectos positivos de la autoevaluación y, tercero, cuando han tenido experiencia previa positiva. Es decir, que tienen que formarse, y habitualmente los profesores, por ejemplo universitarios, disponen de las unidades de formación en innovación educativa que ofrecen este tipo de formación.
El consejo es asistir a esos cursos, saber cómo se implementa un buen feedback, una buena autoevaluación, una evaluación entre pares. Y a partir de ahí, algo muy importante es que tienen que tener paciencia, porque habitualmente la primera vez que se implementa un feedback formativo o una autoevaluación no suele ir tan bien como se esperaba. Ante un caso así, a veces los profesores se “desilusionan” y dejan de intentarlo. Lo que nos dice la evidencia empírica es que es normal que la primera vez no funcione y hay que seguir practicando, aprendiendo de los errores y los aciertos, porque la experiencia previa positiva es un predictor muy importante de la implementación de estas estrategias de evaluación formativa.
En tu conferencia ‘In pursuit’ en el congreso Earli SIG Assessment, celebrado en la UOC a finales de junio, planteaste el tema del feedback y los enfoques formativos que sitúan al estudiante en el centro. ¿Por qué crees que es importante priorizar el papel del alumnado en el proceso de aprendizaje? ¿Cómo conseguir que nuestra retroalimentación (feedback) tenga impacto en el aprendizaje de nuestros estudiantes?
Hay varios motivos para priorizar al alumno. Uno es una filosofía de entender la educación en el espacio de educación superior, también aplicable en primaria y en secundaria. La mayor estrategia que podemos fomentar es que nuestros alumnos sean capaces de autoevaluarse, porque esto les permite cierta madurez e independencia del profesor: si ellos aprenden a autoevaluarse serán capaces de valorar por sí mismos la calidad de su trabajo. Poner al alumno en el centro, por lo tanto, nos da esta oportunidad. Al recibir feedback directamente de su autoevaluación y de su autorregulación, ellos pueden mejorar su rendimiento académico.
Hemos reconceptualizado el feedback para poner el foco en el alumno y lo que hace con el feedback
¿Qué avances destacarías en el campo del feedback y su impacto en el aprendizaje autorregulado?
El feedback solía referirse a lo que hace el profesor para dar ese feedback. El movimiento más importante que ha empezado a ocurrir recientemente es que hemos reconceptualizado el feedback, para poner el foco en el alumno y lo que hace con el feedback. Esto se entiende como parte de la autorregulación del propio alumno.
¿Qué retos y oportunidades tenemos por delante en términos de evaluación y aprendizaje autorregulado?
El mayor reto que tenemos ahora mismo es la inteligencia artificial generativa y el impacto que está teniendo en nuestras prácticas de evaluación. Dependiendo de nuestra capacidad de integrarlo en nuestra docencia y evaluación, podremos conseguir que esta revolución nos ayude realmente a fomentar situaciones de más aprendizaje, o de forma negativa volver a formas de evaluar más antiguas y controladas para tener más certeza que el trabajo del alumno no esté realizado con inteligencia artificial. El problema si hacemos esto es que en realidad no estamos formando a los alumnos para una competencia que van a necesitar el día de mañana, porque evidentemente igual que ahora mismo tenemos integrado internet y a nadie se le ocurriría que los alumnos no utilizasen internet para hacer un trabajo, en unos años nos pasará lo mismo, la inteligencia artificial generativa estará integrada. Y este es el mayor reto que tenemos, integrarla de una forma que sea productiva para ellos y para nosotros.
Por último, ¿en qué investigaciones estás trabajando y cuáles son tus próximos proyectos?
Lo más interesante es que estamos abriendo la caja negra de la autoevaluación, la evaluación entre pares y el uso de rúbricas. ¿A qué me refiero con esto? Estamos utilizando una metodología para ver cuáles son los procesos que los alumnos emplean cuando están autoevaluándose, evaluando a un compañero o utilizando una rúbrica. Llegamos a un nivel muy específico con respecto a qué tipo de estrategias utilizan. Utilizamos datos como, por ejemplo, el seguimiento ocular, la respuesta galvánica de la piel, los protocolos en voz alta, todo lo que se llama “process data”, datos de procesamiento, para de esta forma poder entender con claridad en qué consisten esas estrategias.
Otra línea de investigación en la que estamos trabajando es entender cómo implementan los profesores la evaluación a nivel nacional. Hacemos estudios en los cuales descargamos guías docentes de toda España para hacer comparaciones nacionales. Y vamos a hacer lo mismo en Irlanda.
Y la última línea que estamos abriendo es sobre inteligencia artificial para ver cómo interactúan los alumnos con la inteligencia artificial a la hora de generar su propio feedback.
Este próximo 24 de octubre, Ernesto Panadero nos visita de nuevo para participar en la sesión ‘Investigación e innovación docente sobre feedback para una evaluación formativa’, organizada por los grupos de investigación Feed2Learn de la UOC (Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación) y LMI de la Universidad de Barcelona, con la conferencia: Participación del alumnado en su evaluación: auto y entre pares.