Tres formas de medir la democracia liberal en el mundo

7 marzo, 2022
democracia-policia

Los informes sobre la democracia lanzados en 2022 advierten que la democracia liberal está sufriendo un grave declive. Sus títulos ya avisan: La expansión global del gobierno autoritario y Informe Democracia 2022: ¿La autocratización cambia la naturaleza?. El mundo está experimentando una ola de autocratización, impulsada por el declive en las credenciales democráticas tanto de países en desarrollo como Turquía, Myanmar y Afganistán como en democracias relativamente ricas como Estados Unidos, Eslovenia y Polonia. La guerra de Putin también está planteando una amenaza para el mundo libre (ver Fukuyama 2022, La guerra de Putin contra el orden liberal).

A pesar de la existencia de un retroceso democrático es indiscutible, evaluar cómo de mucho el mundo es cada vez menos democrático es mucho más complejo. Esta nota muestra tres formas diferentes de medir la evolución de la democracia liberal en el mundo, utilizando la versión 12 del Índice de Democracia Liberal V-Dem de 2022. En los gráficos siguientes, observamos que cuando tenemos en cuenta el tamaño relativo de la democracia, su declive es mucho más fuerte y preocupante.

Por país

La forma más sencilla de medir la presencia de la democracia en el mundo es a través de medidas binarias. Si sabemos cuántas democracias hay en el mundo, simplemente las podemos sumar y dividimos el resultado por el número total de países. Esto nos da el porcentaje de democracias en el mundo. La operación, sin embargo, es más complicada -al menos de interpretar- cuando se trata de medidas graduales de democracia, que son las métricas más frecuentes que proporcionan los informes más recientes. Las medidas graduales no dividen el mundo dicotómicamente entre dos categorías binarias (democracias y no democracias), sino que proporcionan medidas numéricas que oscilan entre un máximo y un mínimo. El Freedom in the World Index de Freedom House oscila entre 0 y 100, el Democracy Index de The Economist entre 0 y 10, y los índices de V-Dem entre 0 y 1. Un número superior siempre indica un mayor grado de democracia. Estos informes a menudo proporcionan algunas categorizaciones derivadas de estas cuantificaciones (The Economist distingue entre democracias plenas, democracias defectuosas, regímenes híbridos y autoritarios), pero normalmente estas categorías son conceptualmente algo arbitrarias.

Los indicadores numéricos también pueden proporcionar una imagen de la presencia de la democracia liberal en el mundo. La siguiente figura 1 muestra la media del índice de democracia liberal V-Dem, tomando los países como unidades. Este cálculo simplemente suma el grado de democracia liberal en cada país y divide el resultado por el número de casos. Como ya subraya el último informe V-Dem, observamos que la democracia liberal alcanzó su punto máximo en 2012 y después ha sufrido un deterioro. El declive ha sido más severo en los últimos dos años, y territorialmente, ha afectado a regiones especialmente desarrolladas donde la democracia liberal estaba muy extendida, como América del Norte y Europa.

figura-1-democracia-por-pais

Por población

Otra opción es mirar el número de personas que viven bajo un régimen democrático liberal. Este es un cálculo diferente al anterior, ya que no trata a todos los estados como unidades iguales, sino que utiliza su población para ponderar la contribución a la medida final. Figura 2 muestra que, históricamente, la democracia alcanzó su pico más bajo en 1975, momento en que se suspendieron las libertades civiles en la poblada India. Después de eso, las olas democratizadoras, primero en los países de América Latina y del mediterráneo, y después en Europa del Este, condujeron a una expansión sin precedentes de la democracia liberal, alcanzando una difusión máxima a principios del siglo XXI. Su declive comenzó cerca de 2012 y en 2022 el mundo ha bajado hasta niveles de 1990.

figura-2-democracia-por-poblacion

Por PIB

Los estudiosos de las relaciones internacionales también pueden estar interesados en el poder -el peso relativo- que tiene la democracia liberal en la política mundial. La democracia en las economías más grandes puede ser definitivamente más influyente que en las economías pequeñas, lo que puede hacer que sus valores se extiendan fácilmente por todo el mundo. Una forma de medir esto se puede obtener multiplicando el índice V-Dem Liberal Democracy de cada país por su PIB y dividiendo la suma por el PIB mundial. Los resultados en la figura 3 muestran un panorama preocupante: la democracia liberal se encuentra en su peor momento desde la Segunda Guerra Mundial. Su crecimiento fue más o menos sostenido desde 1950 y alcanzó su punto máximo en el año 2000. Desde entonces, ha sufrido un declive dramático, alcanzando niveles sin precedentes des del inicio del orden liberal mundial.

figura-3-democracia-por-pib

De acuerdo con esta última forma de medir la democracia en el mundo, el retroceso obedece principalmente a una disminución relativa en tres regiones. En Asia meridional, el declive viene por la India y Bangladesh, que han experimentado casi al mismo tiempo un crecimiento económico y un retroceso democrático. En Asia Oriental y el Pacífico, la disminución observada en el gráfico se explica por el crecimiento económico de China, pero no por la autocratización. El ascenso de China ha extendido la influencia de las autocracias en la región frente a las antiguas economías democráticas dominantes: Japón, Corea del Sur y Australia. Y en Europa y Asia Central, el declive no se explica por un crecimiento económico relativo de las autocracias, sino por una ola general de autocratización, liderada por Rusia, Turquía, Polonia y Hungría.

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Autor / Autora
Profesor de los Estudios de Derecho y Ciencia Política de la UOC. Actualmente su docencia e investigación se centran en la economía política internacional y la metodología y análisis de datos. Otros temas de interés son la Unión Europea y el regionalismo.
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