Stephanie Bates: «El móvil facilita el trabajo en el periodismo de inmersión»
19/11/2024Adentrarse en los rincones más remotos de Colombia para contar historias que otros no ven ni escuchan fue lo que llevó a Stephanie Bates a ganar el prestigioso galardón en los V Premios Internacionales de Periodismo Móvil MojoInnova.
Con su reportaje «De la coca al futuro», Bates logró el premio a Mejor Cobertura Internacional, otorgado por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y la Agencia EFE, con el patrocinio de Vueling. La iniciativa MoJoInnova combina los conceptos de Mobile Journalism (MoJo) e innovación, con el objetivo de promover la excelencia en el periodismo móvil y fomentar su práctica entre profesionales de todo el mundo. El certamen pone un énfasis especial en la innovación periodística, la investigación y la experimentación, pilares fundamentales de esta disciplina, que es también una de las áreas centrales del máster universitario de Periodismo y Comunicación Digital: Datos y Nuevas Narrativas de la UOC.
Este premio no solo resalta la capacidad técnica y narrativa de Bates, sino también su valentía y sensibilidad para narrar la transformación de comunidades afectadas por el cultivo de coca hacia proyectos sostenibles. Su trabajo es un testimonio de cómo el periodismo puede convertirse en un puente entre las realidades más crudas y las esperanzas del cambio.
Con una destacada trayectoria en el periodismo de guerra en Colombia, Stephanie Bates es actualmente directora del medio independiente Primera Voz, donde se ha dedicado a amplificar historias desde los territorios más olvidados. Además, compagina este rol con su labor como periodista en el Canal Nacional RCN, y cuenta con experiencia en reconocidos medios como Red+ y Cable Noticias, consolidando una carrera marcada por su compromiso con la verdad y las historias que otros no se atreven a contar.
¿Cómo surgió la idea de trabajar el reportaje «De la coca al futuro»?
Es una historia larga, pero trataré de resumirla. Desde hace muchos años he estado conociendo el departamento del Putumayo. Tengo muchos amigos y contactos, y para nadie es una mentira que tenemos problemas relacionados directamente con el cambio climático. El periodismo que a mí me gusta es el periodismo de inmersión. Entonces, cuando me empiezan a decir: «Mira, Stephanie, hay unas historias allá, de unos cocaleros que están dejando de sembrar coca para cuidar el medio ambiente y aportar al cambio climático», y que el tema involucra grupos armados ilegales y lo que está sucediendo, dije: «¡Yo tengo que ir!».
¿Qué desafíos enfrentaste y cómo se resolvieron?
Enfrentamos los desafíos que cualquier periodista puede tener a escala nacional para entrar en territorios, pero afortunadamente estábamos con personas muy lindas. Siempre lo digo y siempre lo diré: Colombia está lleno de personas hermosas y colaboradoras en todo sentido. No tuvimos problema alguno para poder ingresar. De pronto, sí algunas personas alrededor hacían preguntas como: «¿ella a qué va a venir?», «¿a hacer qué?», «¿qué es lo que va a grabar?». Esto genera miedo, no solamente por parte mía, sino también de las personas a quienes íbamos a entrevistar. Siempre va a estar el miedo de las personas a las que uno entreviste. Entonces uno también debe tener en periodismo una responsabilidad muy grande, porque uno tiene que ser consciente de que lo que uno pregunte o lo que uno muestre puede afectar la vida de la otra persona. Eso quizás fue un desafío muy grande: lograr que ellos hablaran con libertad de lo que estaba sucediendo. El acceso a la zona, caminar durante seis horas o más, sudando a causa del clima y con bastante deforestación, tener que llevar bocadillo y agua en la maleta, parar y retomar, todo ello genera cierto cansancio, que es también otro gran desafío, pero por fortuna no tuvimos más.
¿Cómo es este proceso de ganarse la confianza de las personas a las que vas a entrevistar?
Suena triste lo que voy a decir, pero muchas veces el periodismo ha sido muy irresponsable y, lastimosamente, se ha atrevido a juzgar a las personas. Afortunadamente, yo les expliqué, les dije cuál era la línea que íbamos a llevar, que consistía en mostrar esa transición de algo negativo a algo positivo. En periodismo debemos tener claro que nosotros no somos jueces y que nuestra labor consiste en conocer y dar voz a las personas.
Desafortunadamente, la gente tiene desconfianza porque han pasado cosas, la forma en la que yo dirija la pregunta y la entrevista puede hacer la diferencia entre la seguridad de una persona o la posibilidad de ponerle una lápida encima. Si yo ataco a estas personas, las juzgo y muestro lo negativo, las estoy condenando a muerte, pero si paso esa línea y muestro también lo positivo, las escucho, veo la realidad desde otro punto de vista sin juzgarlas y entiendo su entorno, creo que es la mejor manera de ganarse la confianza de estas personas.
Cuéntanos, ¿qué aspectos querías destacar cuando empezaste a crear el reportaje «De la coca al futuro«?
En primer lugar, quitarle a Colombia un poco esa imagen que tenemos internacionalmente, relacionada con la coca y grupos de narcotráfico. Colombia es más que coca, Colombia es más que violencia y que noticias negativas. Y sí, es cierto, no podemos negar la realidad, tenemos grupos narcoterroristas y montañas llenas de coca, pero detrás de todo eso hay personas lindas, hay necesidades, y no podemos juzgar. También quería visibilizar qué hay detrás de quienes cultivan la coca. No podemos decir que son los grandes narcotraficantes, porque no lo son. Por ahí me quise enfocar, dar voz a aquellos que nunca han tenido voz, mostrar la realidad que hay detrás de la coca y, sobre todo, algo tan importante como es cómo le están diciendo no a la coca para cuidar algo que es de todos nosotros, como lo es el medio ambiente.
Stephanie, ¿qué herramientas móviles y digitales usaste para hacer todo tu reportaje?
Muy buena pregunta, y es un tema muy interesante, al que va enfocado el premio, que es el celular. Este móvil es mi mejor compañero de viaje y de trabajo. Porque, desafortunadamente o afortunadamente, en estas zonas es muy difícil entrar con cámaras. Tenemos que cambiar y evolucionar un poco en el periodismo. Yo he tenido colegas que me han criticado por usar un celular y no la cámara grande tradicional. Pero, cuando uno está en terreno y toca caminar ocho o diez horas, hacer esto con una cámara grande es imposible. Se me puede apagar la cámara y que se corte la grabación a la mitad, o que las pilas de las cámaras con el calor se consuman muy rápido. En cambio, con un celular solo llevas el aparato junto con 5 pilas recargables, es mucho más fácil tanto para poder grabar como para tener ángulos, enviar información y hacer una copia de seguridad. El celular se ha convertido en una herramienta muy útil para mí. Otra de mis herramientas más fieles y que utilizo mucho es la GoPro. Yo creo que el 70 % de mi trabajo lo realizo con el móvil.
En periodismo debemos tener claro que nosotros no somos jueces y que nuestra labor consiste en conocer y dar voz a las personas.
¿Consideras que estas herramientas te ayudaron de alguna manera a innovar en la narración de tus contenidos?
El uso de celulares y herramientas móviles sin duda alguna ha innovado mi forma de comunicar y de hacer periodismo al 100 %, porque es fácil, es rápido y es útil. Ha facilitado mucho mi labor, y más cuando es un periodismo de inmersión, donde uno no puede estar sacando equipos, donde se tiene que caminar ligero y rápido.
Entre las personas que has entrevistado, ¿cuál es la acogida de tus productos una vez que los has publicado?
Una vez que entrevisto a las personas y ellos se ven inclusive en televisión, o en esta oportunidad, y ven que son parte de un premio tan importante como el que recibimos en Barcelona, son felices. Es muy lindo. Por ejemplo, con el reportaje «De la coca al futuro», ellos no se lo creían cuando yo les dije: «Miren que ganaron internacionalmente, eso es un trabajo de todos nosotros. Ustedes son unos berracos, hay que seguir mostrando lo que ustedes están haciendo». Porque una de las promesas que yo les hice fue mostrar lo que están haciendo internacionalmente. Cuando uno ya les cuenta, les muestra el resultado del trabajo y les dice que lo están viendo en Europa, esa felicidad no tiene comparación. Es satisfactorio porque es una forma de que ellos puedan creer que la comunicación es para todos.
¿Cómo crees que ha cambiado el periodismo con estas nuevas narrativas, con la tecnología, con la IA?
Ha cambiado bastante porque desde cualquier parte del mundo podemos hacer periodismo. Solamente basta un celular, una conexión a internet. Nos ha facilitado la vida muchísimo a nosotros, los periodistas, para poder comunicar. La tecnología nos está acercando muchísimo más al acceso directo a la información y a comunicarnos con el mundo.
¿Cómo te gustaría que tu trabajo de investigación influya en el periodismo?
Me gustaría que saliéramos de los escritorios. Creo que nos hemos acostumbrado a estar muy detrás de las paredes, a estar sentados en los escritorios y a esperar que nos llegue la información, que nos envíen todo. Y creo que eso también fue un problema de la pandemia. La pandemia nos volvió muy perezosos en muchas cosas. Entonces, ahora las entrevistas son por Zoom, y perdimos esa esencia de estar frente a frente. Perdimos esa esencia de ir al lugar, de sentir. Yo creo que uno no puede contar una noticia sin estar en el lugar, sin sentirlo. Entonces, mi invitación a todos los colegas es a que salgamos un poco de los escritorios, salgamos un poco de la facilidad que nos da también el internet y vayamos a las zonas para ponerle cara a la realidad.
¿Qué significa para ti haber ganado este premio?
Significa muchísimo, tanto para mí como periodista como para las personas en el territorio. Que instituciones como la Universitat Oberta de Catalunya y la Agencia EFE hayan escogido nuestro trabajo es un mensaje poderoso: el mundo está poniendo los ojos en lo que hacemos. Además, este premio me permite representar a Colombia desde una perspectiva distinta, mostrando que aquí no todo es narcotráfico. Desde mi profesión, siento el compromiso de sacar la cara por el país de manera positiva y dar visibilidad a las historias de quienes luchan por un futuro mejor.
Puedes recuperar aquí la VIII Jornada MoJoInnova y la entrega de los V Premios MoJoInnova 2024.