Taxi studio visit: Joan Fontcuberta

17 de marzo de 2021
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Entrevistamos a Joan Fontcuberta en el marco de Ars Electronica Barcelona 2020.

Hoy revisitamos el Taxi studio visit –realizado en el marco de Ars Electronica 2020– al estudio de Joan Fontcuberta, un artista visual crucial para el desarrollo de la postfotografía que centra su producción en las imágenes basadas en cámara.

Su trabajo, que como el de muchos/as otros/as artistas contemporáneos/as prioriza la elaboración de un concepto a su realización formal, muestra un especial interés por la naturaleza semiótica de la imagen. Concretamente, le estimula pensar en los modos en los que la información transmitida a través de medios fotográficos emana un sentido de la verdad que puede (y debe) ser puesta en cuestionamiento con tal de desarrollar un sentido crítico por medio del cual hacer frente a los discursos autoritarios institucionalizados por los medios de masas.

Por ello, sus piezas recurren a menudo a la estrategia de ponerle una trampa al público, no para engañarlo sino para hacerlo más escéptico de manera autónoma. Fontcuberta desarrolla estos métodos pedagógicos –o, por decirlo con él, profilácticos– a través de la mezcla de lo real y lo ficticio, poniendo al/la espectador/a en la situación de tener que decidir que elementos son verídicos y cuáles son mera invención. Así, entendiendo la fotografía como espacio de proyección de inquietudes ideológicas (donde explorar cuestiones como la memoria, la verdad, el archivo, la identidad…), el artista nos inicia en un aprendizaje de largo recorrido para sobrevivir en la era de la sobreestimulación visual. Debemos recuperar nuestra soberanía sobre las imágenes en un momento donde estas, compositoras de nuestras cosmovisiones individuales y colectivas como homo fotograficus que hemos devenido, están cayendo en las manos del algoritmo y la Inteligencia Artificial.

A pesar de ser crítico con la sublimación de la tecnología, Fontcuberta experimenta constantemente con estas herramientas, que le sirven como arma de doble filo. Recientemente, en colaboración con Pilar Rosado, ha estado trabajando con Redes Generativas Antagónicas (GAN) para producir imágenes que parecen fotográficas pero que han sido en realidad generadas artificialmente.

Otra de las líneas de investigación en las que más ahonda en su obra es la de la fotografía como herramienta de predicción cultural. Una de sus piezas más recientes parte de un archivo de 50000 imágenes de crímenes cedidas por un periódico mexicano, a partir del cual desarrolló un trabajo especulativo mediante la programación de un algoritmo que permite prever futuros asesinatos a través de un análisis visual. De este modo, considerando la fotografía como campo de batalla para la predicción, pero también con el azar, ya que el resultado no es completamente controlable por el ojo humano sino que depende en buena medida de la mediación de la máquina, Fontcuberta conecta también con la idea de incertidumbre tan presente en Ars Electronica 2020.

Con esto, en relación con la actual crisis provocada por el COVID-19, el artista invita a poner el cuestionamiento del progreso humano como conquista en relación a la predicción del porvenir. Con esta lección de humildad provocada por la pandemia, Fontcuberta nos recuerda que el virus puede servir a su vez como metáfora de lo que la humanidad está inflingiendo en la naturaleza, como advertencia de los peligros de la infección/contaminación si no modificamos nuestro comportamiento colectivo.

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