Pandemias en la Antigüedad

22 de abril de 2020

La compleja situación actual a causa de la pandemia de coronavirus permite que reflexionemos sobre abundantes cuestiones relacionadas con nuestra sociedad. Desde las causas que han llevado al colapso del sistema sanitario, hasta las formas con las que reaccionamos a esta situación, tanto desde el poder político, como desde la población. Por ello, desde la historia del antiguo Mediterráneo también podemos buscar ejemplos que sirvan como espejo en el cual mirar y ver cómo se salió de situaciones similares o peores en el mundo antiguo.

Así, el caso del Imperio Romano es un magnífico ejemplo en este sentido, puesto que tenemos diferentes de estas pandemias bien atestiguadas por las fuentes clásicas. Repasemos brevemente los dos casos mejor conocidos: la “plaga antonina” y la “plaga de Justiniano”.

En el caso de la primera, recibe este nombre porque se inició bajo esta dinastía, concretamente bajo el gobierno del emperador Marco Aurelio, en la segunda mitad del siglo II d.C. Parece ser que se inició en la frontera este del Imperio y atacó inicialmente a las legiones que asediaban la ciudad persa de Seleucia, bajo el mando de Lucio Vero, hermano del emperador. Al volver al Mediterráneo, estas legiones trajeron consigo la plaga, que se extendió rápidamente por el territorio imperial, causando estragos en las provincias, como bien documentan autores como Amiano Marcelino u obras como la Historia Augusta. Existe cierto debate sobre qué enfermedad provocó la plaga, siendo las candidatas preferidas la viruela o el sarampión. Con todo, a pesar de tener los textos del médico Galeno, que vivió y estudió la plaga en primera persona, sus descripciones son excesivamente vagas para poder llegar a un diagnóstico definitivo. Las fuentes también indican las necesarias reformas aplicadas por el gobierno para evitar la expansión de la enfermedad, como una legislación para evitar los enterramientos descontrolados. Sea como sea, se calcula que mató a unos cinco millones de personas, entre ellos a Lucio Vero y quizá también al emperador Marco Aurelio (muerto el 180 d.C. quizá por un rebrote de la enfermedad), y supuso importantes problemas desde un punto de vista social, económico y militar. Para algunos historiadores marcó el inicio de los trastornos que sufrió el Imperio a lo largo del siglo III d.C.

Aquí tenéis algunos enlaces con más información:

https://www.museudebadalona.cat/la-primera-pandemia-de-la-historia-la-plaga-antonina/

http://asclepio.revistas.csic.es/index.php/asclepio/article/viewFile/215/211&a=bi&pagenumber=1&w=100

En relación con la “plaga de Justiniano”, se trata de una pandemia acaecida en el Imperio Bizantino a mediados del siglo VI, bajo el reinado de este emperador. Existe un acuerdo general en considerar que se trató de una plaga de peste (Yersinia pestis) y aunque su punto originario probablemente fue el Asia Central, el primer foco de expansión que conocemos fue Egipto. Así, el primer núcleo en el que se documentó el estallido epidémico fue la ciudad del Delta del Nilo de Pelusio. De ahí, rápidamente saltó a las ciudades bizantinas de Oriente, llegando finalmente a la capital, Constantinopla. Conocemos sus características gracias a los textos de Procopio de Cesarea, que entonces se hallaba en la ciudad y pudo comprobar de primera mano sus dramáticos efectos. Sabemos que los muertos se contaban a miles diariamente y que incluso el emperador cayó enfermo. De nuevo, las estructuras estatales se vieron superadas y, por ejemplo, se tuvieron que habilitar zonas especiales para amontonar la multitud de cadáveres. Si bien existe cierto debate sobre el número de muertos que causó, los cálculos maximalistas hablan de entre 30 y 50 millones de muertos en Europa, Asia y el norte de África y una afectación grave de la economía y la sociedad del momento. De hecho, para muchos investigadores la pandemia acabó con el objetivo de Justiniano de reunificar el Imperio Romano en su extensión territorial y, de hecho, algunos consideran que marcó la transición definitiva entre la Antigüedad y el mundo medieval.

Aquí tenéis unos enlaces más con información sobre la epidemia:

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/peste-que-asolo-imperio-justiniano_13631/6

https://journals.openedition.org/afriques/2125#tocto2n4

https://www.europapress.es/ciencia/ruinas-y-fosiles/noticia-restos-humanos-atestiguan-peste-justiniano-asolo-europa-20190605164820.html

https://www.armstrong.edu/history-journal/history-journal-the-death-toll-of-justinians-plague-and-its-effects-on-the

A pesar de la gravedad y las dramáticas consecuencias de estas plagas, el hecho más importante a tener en cuenta es que todas estas sociedades acabaron superando la pandemia con unas capacidades sanitarias y organizativas mucho más limitadas que las nuestras. Por tanto, de nuevo la historia nos permite poner la actualidad en perspectiva y comprobar que, a pesar de todo, saldremos adelante.

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Autor / Autora
Máster universitario online la Mediterránea antigua.