La formación del politólogo: un análisis de la oferta académica en España
09/09/2024Mikel Barreda, doctor en Ciencias Políticas y Sociología, profesor agregado en los Estudios de Derecho y Ciencia Política de la UOC, y la catedrática y profesora de la UNED Irene Delgado Sotillos, publicaron el artículo La formación del politólogo: un análisis de la oferta académica en España en la revista Política y sociedad (2024). A continuación, destacamos algunos de sus aspectos más relevantes.
La formación del politólogo en España ha evolucionado a lo largo del tiempo, enfrentando desafíos y adaptándose a cambios políticos, tecnológicos y educativos. El artículo “La formación del politólogo: un análisis de la oferta académica en España” de Mikel Barreda (UOC) e Irene Delgado Sotillos (UNED) ofrece un análisis detallado sobre la evolución y el estado actual de la formación en ciencia política en España. Se estructura en cuatro secciones principales. En primer lugar, se realiza una panorámica histórica sobre el nacimiento y desarrollo de la disciplina en España. Seguidamente, se examina el proceso de Bolonia y sus implicaciones en la organización de las titulaciones de ciencia política. La tercera sección se centra en la situación actual de la enseñanza de la disciplina en España: tras un análisis de las titulaciones universitarias, se dirige la atención a los grados en ciencia política, examinándolos desde dos dimensiones (el diseño curricular y el interés que suscitan entre el estudiantado). Finalmente, se realiza un balance sobre la enseñanza de la ciencia política y se identifican algunos retos inmediatos. A continuación, se presentan algunos de los aspectos más relevantes del artículo.
Los inicios de la ciencia política en España como disciplina académica hay situarlos a mediados del siglo pasado. Surgió como una disciplina estrechamente ligada al derecho público y a la historia de las instituciones, si bien progresivamente fue logrando autonomía académica. Dos de los momentos clave en este proceso son la reforma del Plan de Estudios de 1974, que incorpora la asignatura de Introducción a la Ciencia Política, reemplazando asignaturas anteriores como Derecho Político y Teoría del Estado; y la creación, desde mediados de los ochenta, de nuevas facultades (UAB, UNED, UGR, UPV etc.), que acaban con el “monopolio” de la Universidad Complutense de Madrid. Junto a esta progresiva institucionalización académica, la ciencia política ha ido ganando en visibilidad y reconocimiento social en España, especialmente en la última década, fruto sobre todo de dos circunstancias. Por un lado, la presencia cada vez mayor de politólogos en puestos de responsabilidad política. Por otro, la creciente presencia de politólogos en los medios de comunicación.
Ya en el siglo actual, la puesta en marcha del Proceso de Bolonia tuvo un impacto crítico en la organización de las titulaciones de ciencia política, comportando, entre otros aspectos, la creación de nuevos grados y másteres adaptados a los estándares europeos, la movilidad de estudiantes y docentes, la introducción de nuevas metodologías docentes que van más allá de las clases presenciales, y la mayor orientación profesional de las titulaciones. Estos cambios generales se han desarrollado, empero, a distintas velocidades entre las universidades españolas, tal como evidencia el trabajo de Barreda y Delgado. A partir de un análisis de contenido de los planes de estudio de las 22 universidades que imparten hoy ciencia política en España, se ofrecen datos comparados sobre el nivel de implementación de algunas cuestiones clave del Proceso de Bolonia (tipo de metodologías docentes, formación en inglés, prácticas académicas, etc.).
Tras el análisis de la oferta de las titulaciones en ciencia política (con especial atención a los grados), el estudio aborda un análisis desde el lado de la demanda. Se trata de examinar el interés y acogida de estas titulaciones entre el estudiantado. Para ello, se ha sistematizado información en torno a dos cuestiones: la evolución de graduados en ciencia política desde el curso 1985-1986, y las notas de corte en el curso 2022-2023, todo ello comparándolo con otras disciplinas cercanas. Una de las conclusiones de este análisis es que la demanda de los grados en ciencia política goza, en general, de buena salud, si bien está experimentando una fuerte competencia de nuevos grados con un destacado contenido politológico (especialmente, Relaciones Internacionales).
La parte final del artículo es de índole reflexiva y discute el impacto de tres fenómenos actuales sobre la oferta y el proceso formativo en el ámbito de la ciencia política. Uno de estos fenómenos es la competencia de las titulaciones de ciencia política ante nuevas titulaciones cercanas que se acaba de mencionar. Los otros dos fenómenos no afectan sólo a esta disciplina sino a la enseñanza universitaria en general: la llegada de la inteligencia artificial al ámbito de la educación y de nuevas alternativas formativas que hacen posible el aprendizaje a lo largo de la vida (microcredenciales).
Para un mayor desarrollo de tales cuestiones, puede consultarse la integridad del mencionado artículo en:
Barreda M. y Delgado Sotillos I. (2024). La formación del politólogo: un análisis de la oferta académica en España. Política y Sociedad, 61(1), 1-14. https://doi.org/10.5209/poso.90134