“Los nuevos funcionarios deben perseguir el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”

02/03/2023
Foto de Polina Zimmerman en Pexels.

“Nuevos tiempos, nueva Administración”. Este es el título de la charla que Jordi Pacheco, decano del Col·legi de Professionals de la Ciència Política i de la Sociologia de Catalunya (Colpis), llevó a cabo durante la Feria Virtual de Empleo de la UOC 2022.  Una charla en la que reflexionó sobre la evolución del papel de la Administración pública en los últimos tiempos. Bajo la premisa de “Profesionales inteligentes para instituciones inteligentes”, Pacheco habló sobre la necesidad de actuar inteligentemente y huir de esquemas y concepciones antiguas para entender el conjunto de la institución.

Benja Anglès, subdirector de Programas Emergentes y Competitividad de los Estudios de Derechos y Ciencia Política de la UOC, ejerció de presentador de la ponencia y se encargó de moderar las preguntas que los asistentes formularon en la parte final del acto.

Una de las principales reflexiones de Pacheco durante la conferencia fue el papel capital que ha tenido la digitalización y la evolución tecnológica en el desarrollo de la Administración actual. “La burocracia fue inventada por Napoleón. En aquel momento todo era firmar y mover papeles. Ahora estamos en un punto muy diferente gracias al proceso de digitalización que brinda un mundo de nuevas oportunidades”.

Los algoritmos son la base del funcionamiento de muchas instituciones “desde hace más de 200 años”. Si en un primer momento se trataba de procesos analógicos, ahora están automatizados. A nivel histórico, estos modelos se basaban en normas muy rígidas y predictivas, dejando un espacio muy reducido a la creatividad. Ahora, por suerte, se han podido agilizar muchos de los complicados procesos que antes eran llevados a cabo por el trabajador, un hecho que da espacio a una nueva forma de hacer y de pensar. Es aquí donde entra en juego el valor y la importancia de la figura del científico social.

De la inteligencia rígida a la inteligencia adaptativa

Los actuales procesos de selección públicos están todavía diseñados desde un punto de vista de una “burocracia weberiana” que no requiere de la existencia de científicos sociales. Esta inteligencia rígida ha ido evolucionando hacia una inteligencia adaptativa, basada en el análisis y las relaciones para conseguir una visión de conjunto y con una mayor perspectiva. En este punto, la preocupación por la eficiencia y la limitación de recursos empieza a instaurarse. Y, en consecuencia, el científico social pasa a tener una importancia cada vez más reconocida.

“El análisis de la metainformación eleva la posición de la figura humana en la toma de decisiones. La autonomía, la racionalidad analítica y la capacidad relacional pasan a ser capacidades fundamentales para el funcionamiento de la institución”. El funcionario pasa a tener un papel mucho más activo. Aparecen las necesidades de proactividad en la gestión de la información objetiva y la generación de conocimiento.

La inteligencia simbólica: el conocimiento en red

El paradigma de la gobernanza, o gobierno en red, da lugar a un nuevo escenario: el de la inteligencia simbólica. La actuación, a partir de ahora, debe tener un sentido comúnmente aceptado. El reconocimiento de los gestores o empleados públicos con una base de ciencia social solo será efectivo si el conjunto de la población encuentra una lógica verosímil. En este nuevo escenario, hay valores fundamentales que toman una importancia capital. Por ejemplo, la adaptabilidad en una población diversa y plural y la preocupación por la inclusión. 

“Nuestras actuaciones como gestores y gestoras públicos no es tener buenos expedientes y lograr una perfección en la documentación a presentar. Lo que debemos perseguir ahora es el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)”, destacó Pacheco. Hay que trabajar para conseguir unos servicios que sean accesibles, cómodos y ágiles para el conjunto de la población. La persecución del cumplimientos de los ODS pasa a ser fundamental. Esto se consigue a través del diseño colectivo de estrategias con una visión y perspectiva comunitarias. “Si las administraciones públicas no tienen la capacidad de adaptación al nuevo paradigma estaremos perdidos como sociedad”.

Perfil profesional: centralidad en las ciencias sociales

Los perfiles de ciencias sociales están tomando un papel fundamental por varios motivos. Uno de los más importantes es su pericia técnica de interactuar con sistemas sociales y naturales. “Necesitamos gente con empatía, inteligencia emocional y capacidad de gestión de equipos humanos”. Además, el dominio de las TIC, la capacidad de innovación y la colaboración interior y con el entorno son cada vez más esenciales para profundizar en este proceso de revolución tecnológica que vive el conjunto de la institución pública.

“En la gestión del agua, por ejemplo, no se trata de ver si un pozo determinado tiene o no tiene los permisos, o si cumple o no con un aforo determinado. La cuestión es saber que es un recurso natural, que hace falta un punto de equilibrio concreto y cómo, a partir de aquí, interactuamos con el sistema social. El derecho administrativo no nos da las herramientas suficientes para saber gestionar esto: necesitamos muchas más”.

En este nuevo paradigma de la gobernanza las ciencias sociales se convierten en una profesión con una importancia capital. Especialmente por lo que respecta a su función y misión. Los profesionales de este ámbito tienen que pasar de saber “administrar” el conjunto de la sociedad a saber “gestionarlo” de la mejor forma posible.

Las redes sociales, una herramienta vital

El decano del Colegio de politólogos y sociólogos recalcó también la necesidad de construir una reputación profesional electrónica mediante las redes sociales. Pacheco señaló LinkedIn y Twitter como las dos herramientas más útiles para ir construyendo una red de contactos que sirvan como currículum y carta de presentación digital.

En esta misma línea, el experto en administración pública destacó que los procesos de selección también tendrían que cambiar para adaptarse a este nuevo cambio tecnológico. “Las oposiciones actuales todavía se basan en el derecho administrativo como piedra angular del proceso de selección. Es urgente cambiar los sistemas de selección de personal para que se adapten a las capacidades emocionales y tecnológicas que se piden de los nuevos profesionales”.

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Autor / Autora
Periodista
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