¿Cómo detectar fake news? La desinformación en las redes y el reto de la verificación
06/03/2025Según el último Eurobarómetro sobre la juventud, publicado en febrero de 2025, un 76 % de los jóvenes europeos de entre 16 y 30 años considera que ha sido expuesto a desinformación en la última semana. En el Estado español, este porcentaje se eleva hasta el 88 %, lo que refleja una percepción más alta de la presencia de noticias falsas en comparación con la media europea. A todo esto, cabe recordar que estos datos se refieren a desinformación que se ha detectado.
El Eurobarómetro consiste en una serie de encuestas periódicas llevadas a cabo por la Comisión Europea para medir la opinión pública sobre varios temas de interés europeo. Estas encuestas recogen información de la percepción que tienen los ciudadanos de la Unión Europea sobre cuestiones sociales, políticas, económicas y culturales. Los resultados se utilizan para ayudar a las instituciones europeas a comprender las inquietudes y las opiniones de los ciudadanos, así como para diseñar políticas públicas más eficaces. Por lo tanto, es una buena herramienta para conocer la opinión pública europea sobre varios ámbitos y también para percibir la diversidad entre estados.
A pesar de la elevada exposición a la desinformación, el 70 % de los jóvenes europeos confía en su capacidad para detectarla. En el Estado español, esta confianza es del 67 %. Otro aspecto relevante para entender las formas de consumir noticias e información por parte de la juventud es saber cómo se informan. Como es sabido, las redes sociales son la principal fuente de información política y social para los jóvenes europeos, con plataformas como Instagram y TikTok al frente. En España, el 49 % de los jóvenes se informa principalmente a través de redes sociales, seguidas de la televisión (44 %) y de familiares y amigos (35 %), mientras que solo un 20 % recurre a la prensa tradicional. Esto convierte en muy relevante la voluntad de los estados europeos de conseguir que las plataformas y las redes sociales gestionen adecuadamente los contenidos que circulan por ellas en relación con la desinformación y los discursos de odio. Añadimos también que, en este caso, los algoritmos de recomendación van en contra de tener una dieta digital plural y diversa.
La problemática de la desinformación entre los jóvenes
La elevada exposición a la desinformación y la circulación de bulos en las redes sociales plantea un reto educativo y social. Los algoritmos de estas plataformas priorizan el contenido emocional y polarizador, lo que favorece la viralización de noticias falsas. Además, la inmediatez y la facilidad de compartir información hacen que los jóvenes no suelan verificar las fuentes antes de difundir contenidos, empujados por la rabia, la diversión u otras emociones que evitan la cordura a la hora de valorar si algo es cierto o no.
Esta situación es especialmente preocupante en contextos de crisis, elecciones o acontecimientos de impacto social, en los que la desinformación puede influir en la opinión pública y en la toma de decisiones. La falta de hábitos de verificación y el desconocimiento de mecanismos de contraste informativo contribuyen a la expansión de este fenómeno. Esto hace necesaria una alfabetización mediática más grande en los sistemas educativos y en la sociedad en general.
Combatir la desinformación con formación en verificación de información y fake news
Ante el reto de la desinformación, la formación en verificación de la información es una herramienta clave para desarrollar el pensamiento crítico y adquirir habilidades de fact-checking. Conocer las técnicas de análisis de contenidos y las herramientas digitales de verificación permite tanto a profesionales como a ciudadanos detectar y combatir la difusión de noticias falsas, lo que contribuye a un ecosistema informativo más fiable.
En la UOC ofrecemos la microcredencial de Verificación de la información y fake news para capacitarte con las herramientas esenciales para aprender a identificar y combatir la desinformación. Este programa, diseñado conjuntamente con la entidad Learn to Check, forma a profesionales y ciudadanos en técnicas de fact-checking, análisis crítico de contenidos y uso de herramientas digitales para verificar información.