Cada vez hay más estudiantes interesados en los Estudios de Salud

26/01/2022
Foto deFoto: Buro Millennial en Pexels.

Uno de los muchos impactos de la pandemia que estamos viviendo es que en los medios de comunicación se ha dado mucha más visibilidad a todo lo que tiene que ver con estudios universitarios de salud. Sin embargo, este mayor protagonismo no proviene solo de la pandemia. De hecho, los estudios vinculados con la salud ya llevan años ganando peso dentro del mundo universitario.

Por otro lado, hace años que se observa una progresiva diversificación dentro de la población de los estudiantes universitarios. Y, además, fruto del impacto que ha tenido la pandemia en el día a día de las universidades, nos hemos hecho todos más conscientes que nunca de la necesidad de conocer mejor cómo son nuestros estudiantes. Por eso, las siguientes líneas pretenden sintetizar cómo ha evolucionado este perfil, poniendo el foco en los estudios de grado en Cataluña englobados dentro de las Ciencias de la Salud. Y el caso es que pueden constatarse cambios importantes y detectarse algunas tendencias.

Un primer aspecto importante en este caso es ser conscientes del fuerte crecimiento del número de titulaciones dentro de la rama de Ciencias de la Salud, pero no solo de titulaciones, sino también del número de estudiantes. El gráfico 1 refleja como esta expansión viene de lejos, pero que se aceleró a raíz de la adaptación a las directrices del Espacio Europeo de Educación Superior. La puesta en funcionamiento, hace poco más de una década, de los grados y másteres universitarios vino acompañada de un claro incremento del número de estudiantes de grado (antes licenciaturas) en esta rama. Pero, atención, este incremento se ha dado en detrimento de otras ramas, porque el número global de estudiantes se ha mantenido casi constante en esta década.

Fuente: elaboración propia a partir de los datos del Instituto de Estadística de Cataluña.

Además, en el gráfico 2 puede comprobarse como esta evolución al alza se ha producido tanto en las universidades públicas como en las privadas.

Fuente: elaboración propia a partir de los datos del Instituto de Estadística de Cataluña.

Hay que tener en cuenta que el sistema público de universidades de Cataluña ofrece, aproximadamente, unas 6.700 plazas de nuevo acceso en estudios de grado de salud en las universidades públicas. Y en 2018 fueron 12.966 las solicitudes en primera opción, para optar a las casi 8.000 plazas si se incluye la Universidad de Vic – Universidad Central de Cataluña, UVic-UCC (fuente: OAU).

Pero nuestro objetivo es fijarnos en los estudiantes. Conscientes de que una de las tendencias observadas dentro del mundo universitario en los últimos años es que cada vez hay más diversidad entre los estudiantes, en muchos sentidos, en relación con su edad, sus itinerarios, trayectorias, etc. En estos momentos tenemos más interés que nunca por los motivos por los que escogen la carrera que eligen, si viven solos o con los padres, cómo se organizan para compaginar los estudios con el trabajo o qué dedicación tienen a los estudios, entre otros aspectos. Sin embargo, muchas de estas dudas tienen que ver con aspectos que todavía son poco conocidos.

Para conocerlos, podemos poner el foco en el conjunto de estudiantes que en el curso 2018-2019 ingresaron en estos estudios de grado. De entrada, resulta muy significativo que la gran mayoría de los estudiantes que accedieron por primera vez a los estudios de salud eran mujeres, concretamente 8.160 (un 71 %). Además, esta mayor proporción de mujeres es totalmente transversal en todas las universidades, oscilando entre un 60 % en la Universidad Pompeu Fabra (UPF), y un 75 % en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y la Universidad de Barcelona (UB). Para situar bien estos datos, hay que tener en cuenta que aquel curso, incluidas la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y las universidades privadas, se matricularon un total de 11.483 estudiantes de nuevo acceso (fuente: UNE).

El segundo rasgo diferencial es que, en general, son estudiantes con notas más altas que en otras ramas de estudios, como puede verse en el gráfico 3, aunque hay que tener en cuenta que esto está muy relacionado con el hecho de que, en algunas titulaciones, especialmente el grado de Medicina, las notas de corte son muy altas por la alta ratio entre demanda y oferta.

Fuente: elaboración propia a partir de los datos de la Oficina de Acceso a la Universidad (OAU).

Sin embargo, también son estudiantes con un perfil que marca algunas diferencias con otras ramas. Es especialmente importante tener en cuenta que, en el momento de empezar los estudios de grado, hay una mayor proporción de estudiantes que trabaja, sobre todo en el caso de los hombres, y sobre todo mayor número de horas (tabla 2).

Fuente: elaboración propia a partir de los datos de la Oficina de Acceso a la Universidad (OAU).

Pero ¿cuál es la motivación que lleva a estos estudiantes a escoger estudios de grado relacionados con la salud? En la tabla 3 podemos ver claramente que la motivación tiene que ver con el interés en el contenido de estos estudios.

Fuente: elaboración propia a partir de los datos de la Oficina de Acceso a la Universidad (OAU).

En paralelo al incremento de estudiantes, también se ha dado una tendencia al incremento en la edad de los estudiantes (tabla 4). Esta edad tiene mucho que ver con tres grandes tipos de condicionantes: por un lado, con el momento de su itinerario vital en el que acceden a la universidad; por otro, con su estilo de vida, y, por otro lado, con su dedicación a los estudios.

Fuente: elaboración propia a partir de los datos de la Oficina de Acceso a la Universidad (OAU).

En cuanto a los aspectos más académicos, merece la pena también recordar que en un segundo informe Vía Universitaria se detectaron diferencias importantes entre titulaciones. Concretamente, los grados de Ciencias de la Salud se caracterizan, junto con los grados de Ciencias, por una mayor proporción de asignaturas con metodologías tradicionales (tabla 5) [1].

Fuente: elaboración propia a partir de los datos del proyecto Vía Universitaria (Red Vives).

Hay que tener en cuenta que estos datos no se refieren al sistema universitario catalán, sino al conjunto de la Red Vives (vía encuesta), aunque no hay motivos para pensar que haya diferencias importantes. Y esta encuesta permite abordar aspectos imposibles de abordar por otras vías, como, por ejemplo, aspectos económicos. Así, en un plano económico, los estudiantes de enseñanzas de grado en salud dependen en buena medida de los ingresos familiares para hacer frente al gasto que supone estudiar en la universidad (tabla 6). Ahora bien, a pesar de que en general algunos de los grados se cuentan entre los más caros, no se detectan diferencias con otras ramas de conocimiento, sobre todo si lo comparamos con la clase social.

Fuente: elaboración propia a partir de los datos del proyecto Vía Universitaria (Red Vives).

En este sentido, también en la dedicación a los estudios encontramos diferencias. Porque la proporción de estudiantes que compaginan los estudios de grado universitario con trabajo remunerado es inferior a otras ramas (gráfico 4). Esto es importante destacarlo, porque los datos mencionados más arriba se referían solo a los estudiantes en el momento de acceder al grado, y estos datos se refieren al conjunto de la población universitaria.

Fuente: elaboración propia a partir de los datos del proyecto Vía Universitaria (Red Vives).

Probablemente la asignatura pendiente de nuestro sistema universitario es la existencia de elevadas tasas de abandono, es decir, de estudiantes que, a pesar de los sistemas de información, tutoría y apoyo, a pesar de matricularse en unos estudios universitarios y dedicarle tiempo, no completan la formación.

En general, la tasa de abandono en el primer curso es del 13,9 %, a la que hay que sumar un 6,8 % por cambio de estudios [2]. Mientras que en el caso de los grados englobados dentro de la rama de Ciencias de la Salud, estas tasas son inferiores, del 11,9 % y del 4,1 %, respectivamente. Es interesante, por lo tanto, constatar este mejor rendimiento en los grados de Ciencias de la Salud, a pesar de que seguro que habrá consenso en que hay mucho margen de mejora.

Seguramente, la forma más efectiva de tratar de reducir este abandono pase por conocer mejor la realidad social y las condiciones de vida de estos estudiantes, y conocer mejor cuáles son sus dificultades. En estos momentos, a las puertas de un nuevo proceso de transformación de las universidades, nos conviene prestar atención también a esta dimensión social. Este nuevo entorno requiere nuevas herramientas o instrumentos, herramientas que permitan rendir cuentas a la sociedad sobre el valor o el impacto de la educación superior en la sociedad. Y entre estas herramientas, es imprescindible un mejor conocimiento de los estudiantes.


Referencias:

[1] En este estudio, el concepto de metodologías tradicionales hace referencia a la clase magistral, la evaluación final y los exámenes escritos. Las metodologías activas están relacionadas con una mayor participación del estudiante, utilizando elementos como el trabajo en grupo, la evaluación continua, etc. Las metodologías innovadoras hacen referencia a la aplicación de nuevas estrategias docentes como, por ejemplo, la ludificación, los MOOC, las clases invertidas (flipped classrooms), etc.

[2] Fuente: elaboración propia a partir de los datos de UNE referidas al curso 2016-2017.

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Autor / Autora
Presidente de la Societat Catalana d’Estadística. Profesor colaborador de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC
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