Ocho consejos para un verano saludable
26/06/2024En verano llegan el calor y las vacaciones, y muchos de nosotros solemos adquirir hábitos no saludables que nos llevan a sentir cierto malestar y a ganar unos indeseados kilitos de más. Gemma Chiva-Blanch, profesora de los Estudios de Ciencias de la Salud de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), nos da una serie de consejos para comer y sentirse bien durante el verano. ¡Toma nota!
1. Mantener una alimentación equilibrada.
Con el calor, es muy recomendable optar por platos frescos y fáciles de preparar. En esta época del año hay que aumentar el consumo de frutas, verduras y ensaladas, y aprovechar los alimentos de temporada, que en nuestro entorno son muy variados. No se debe comer en exceso para facilitar la digestión, pero es importante disfrutar de las comidas: comer con calma y disfrutar de los alimentos mejora la digestión y el bienestar general. Es recomendable no abusar de la carne roja y evitar picotear alimentos ultraprocesados. Elaborar helados de fruta natural es una muy buena alternativa para hacer frente a las altas temperaturas.
2. Hidratarse bien.
Beber mucha agua y, en caso de que nos cueste, optar por añadir frutas o hierbas para darle más sabor. La hidratación es esencial, especialmente durante el verano, cuando las altas temperaturas pueden provocar una mayor pérdida de agua en el cuerpo y causar problemas circulatorios. Moderar el consumo de alcohol también es importante, ya que consumirlo en exceso deshidrata.
3. Planificar actividades al aire libre.
Las vacaciones son un buen momento para disfrutar del buen tiempo haciendo excursiones, dando paseos o realizando otras actividades en el exterior, pero se debe evitar siempre la exposición excesiva al sol, especialmente en las horas de mayor intensidad (de 12 a 16 horas). Es muy importante utilizar crema solar para protegerse del sol, llevar un sombrero o una gorra y gafas de sol. Como dice el refrán: «En verano a la sombra y en invierno al sol».
4. Vestirse de manera cómoda.
Optar por ropa ancha y de algodón para evitar sudar demasiado. De este modo, también se evitarán irritaciones en la piel e infecciones por hongos.
5. Descansar y establecer una rutina de sueño.
El descanso es fundamental para mantenerse sano y activo, y ayuda a prevenir muchas dolencias crónicas. Es un buen momento para leer un libro pendiente bajo la buena sombra de un pino o una higuera o hacer la siesta. Hay que recordar que aburrirse también es beneficioso para el cerebro.
6. Hacer ejercicio físico moderado.
Hay que aprovechar el verano para moverse, nadar y bailar, pero siempre evitando la actividad intensa, sobre todo en las horas de más calor. Y es recomendable empezar de manera progresiva para evitar lesiones. También es un buen momento para limitar el uso de dispositivos electrónicos para desconectar y dedicar más tiempo a otras actividades.
7. Controlar la temperatura del hogar.
Cerrar persianas y ventanas para evitar la entrada del sol, utilizar toldos para evitar el calentamiento de las paredes exteriores y abrir las ventanas por la noche.
8. Cultivar las relaciones sociales.
El verano es un buen momento para cultivar las relaciones sociales, familiares y personales que cuesta mantener con el ritmo diario durante los meses que trabajamos.
Desde los Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC, ¡os deseamos un feliz verano!