Predictive Art Bot: el arte como profecía autorrealizada

15 de marzo de 2017
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El Media Art se ha definido desde sus inicios en relación a dos factores principales: por una parte, la integración de la computación en el proceso artístico, haciendo que el ordenador sea co-partícipe de la creación de la obra de arte; por otra parte, la concepción del arte como agente o reflejo de la innovación tecnológica, ligado a las visiones (utópicas o distópicas) del futuro.
Ya en las primeras exposiciones del llamado Computer Art en 1965, los artistas pioneros en la aplicación de algoritmos para crear composiciones de abstracción geométrica se enfrentaron al rechazo que provocaba en la comunidad artística afirmar, como hizo Frieder Nake, que “es la máquina la que crea el arte” [1]. A partir de los años 80, y con mayor énfasis en la década de los 90 y el cambio de milenio, el acelerado desarrollo de la industria tecnológica ha inspirado una cultura centrada en la idea de progreso. El Media Art ha experimentado un creciente interés en el ámbito de los festivales de arte y tecnología como Ars Electronica (Linz) o Transmediale (Berlín), entre muchos otros. Ars Electronica fomenta la identificación del arte de nuevos medios como “el arte del mañana” [2] y emplea a menudo la palabra “futuro”, ligada a su sede principal, el Ars Electronica Center (fundado en 1996 y descrito como un “museo del futuro” [3]) y su laboratorio de investigación y desarrollo, el Futurelab. Otros ejemplos los encontramos en los festivales Art Futura (Barcelona, desde 1990), Future Everything (Manchester, desde 1994), Futur en Seine (París, desde 2009) o el centro Oi Futuro (Rio de Janeiro, fundado en 2001). Además de vincular el arte digital a la innovación, estos festivales contribuyen a definirlo creando premios cuyas categorías determinan la manera en que los propios artistas verán sus obras. Los constantes cambios operados en el Prix Ars Electronica (creado en 1987) lo demuestran, con el claro dominio de la categoría de Arte Interactivo [4], que durante décadas ha hecho de la interacción entre espectador y obra un rasgo distintivo del arte digital. Bajo la influencia de la industria tecnológica y de las propias instituciones que lo acogen, el arte de nuevos medios se ha visto a menudo llevado a hacer realidad las promesas de un futuro imaginado.
Predictive Art Bot es un proyecto artístico desarrollado desde 2015 por Nicolas Maigret y Maria Roszkowska que explora la concepción del arte de nuevos medios como un “arte del futuro” y también introduce de manera radical la participación de la máquina en la creación de la obra de arte. Los artistas han desarrollado un programa que genera descripciones de obras de arte que (aún) no existen. Empleando una combinación de términos extraídos de blogs sobre arte y tecnología (como Creators Project, Wired, Motherboard, We Make Money Not Art o Neural, entre otros), el programa crea propuestas para posibles proyectos, como por ejemplo “una app táctica acerca del universo mental del Internet de las Cosas” o “una fórmula matemática post-Internet con la que simular cuestiones de privacidad.” Estas frases, a veces carentes de sentido y otras sorprendentemente acertadas, se publican de forma automática en la cuenta de Twitter @predartbot como un oráculo del arte del futuro y una posible fuente de inspiración para los artistas que trabajan con nuevas tecnologías. Así, Predictive Art Bot puede generar innumerables propuestas artísticas, lo cual recuerda a la manera en que Frieder Nake se refería el arte basado en algoritmos como la “descripción de un conjunto infinito de dibujos” [5] y sugiere la posibilidad de automatizar la creación artística.
La obra se ha presentado inicialmente como un rótulo luminoso que reproduce constantemente los “titulares” generados por el programa y publicados en la cuenta de Twitter, además de una serie de tarjetas impresas con algunas de estas frases. En esta configuración, centra su atención en el texto, haciendo alusión al propio lenguaje que emplean los medios especializados: la jerga tecnológica y las expresiones en boga, que pretenden reflejar un conocimiento de las últimas novedades del sector e incluso avanzar tendencias futuras, se convierten en algo absurdo al ser empleadas de forma puramente combinatoria, una y otra vez. El proyecto puede leerse así como una pieza conceptual que ironiza sobre el propio discurso de la industria tecnológica y la cultura que se genera a su alrededor, incluido el arte de nuevos medios. Pero también hace una clara referencia a lo que ya generaba inquietud en 1965: que sea la máquina la que cree el arte. Hoy en día, resulta menos chocante admitir el papel que juega la tecnología en todos los ámbitos de la sociedad, incluso en la creación artística. Con todo, el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA) está reavivando los sueños y las pesadillas que suscitó el primer encuentro con los ordenadores. Vinculada tanto a la promesa de facilitar todo tipo de tareas como al temor de eliminar puestos de trabajo, paradójicamente la IA depende de los datos generados por millones de humanos y en ocasiones son trabajadores anónimos los que generan las respuestas que supuestamente ofrece la máquina. En este sentido, Predictive Art Bot plantea también una reflexión acerca de la posibilidad de hacer de los artistas un conjunto de turkers que dan forma al arte del futuro siguiendo las instrucciones de un programa que se burla de las promesas de la IA.
Conscientes del potencial que tiene este aspecto de su proyecto, Maigret y Roszkowska han lanzado una convocatoria de proyectos en la que se ha invitado a los artistas a crear obras inspiradas por las frases publicadas en la cuenta de Twitter. Las obras seleccionadas han recibido una beca de producción y se han presentado en el festival Transmediale. Los conceptos generados por el programa se materializan así en obras expuestas al público, que son por tanto comentadas por los medios especializados, cuyos textos nutren al propio programa, cerrando así un bucle perfecto de retroalimentación. Como afirman los artistas, Predictive Art Bot puede hacer del arte una profecía autorrealizada.
Pau Waelder
 
Notas
[1] Frieder Nake, “A Calm and Significant Revolution” en: AESTHETICA – 50 Years of Computer Generated Art. Berlin: DAM Gallery, 2015, p.13.
[2] Gerfried Stocker, “The Art of Tomorrow” en: A minima, (15), 2006, p.6–19.
[3] Esta expresión puede leerse en un folleto explicativo publicado por el Ars Electronica Center en 2000.
[4] La categoría de Arte Interactivo se introduce en el Prix Ars Electronica en 1990 y se ha mantenido sin cambios en los últimos 26 años.
[5] Frieder Nake, op. cit.

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