Patricia Sariñana: «Me gustaría preparar a los futuros neuropsicólogos para que enfrenten los desafíos de la práctica clínica con confianza, empatía y ética»
04/12/2024Hasta ahora profesora colaboradora, Patricia Sariñana González acaba de incorporarse a la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) como nueva profesora de los Estudios de Ciencias de la Salud, además de investigadora de la propia universidad. Ejerce como neuropsicóloga clínica especializada en neurorrehabilitación cognitiva, doctorada en Neurociencias por la Universitat de València. Hablamos con ella de su trayectoria profesional, de su ámbito de investigación en la neuropsicología, así como de su nueva etapa como profesora de la UOC.
¿Qué es la neuropsicología y qué cuestiones generales aborda?
Se trata de una rama de la psicología que estudia la relación entre el cerebro, la conducta de la persona y sus procesos cognitivos. Aunque si nos dedicamos a la investigación podemos enfocarnos en cerebros que no han sufrido ninguna patología, bien es cierto que el neuropsicólogo suele trabajar principalmente en tres posibles patologías: problemas del neurodesarrollo (como puede ser un trastorno del espectro del autismo), daño cerebral adquirido (causado por ejemplo por un accidente cerebrovascular o un traumatismo craneoencefálico) y enfermedades neurodegenerativas (como el Alzheimer o el Parkinson).
En nuestra profesión, sea en cualquiera de estas poblaciones que nos especialicemos, nos centraremos en la evaluación de los procesos cognitivos y en diseñar programas de intervención de neurorrehabilitación o estimulación cognitiva. Nuestro objetivo principal siempre se enfocará en que nuestro paciente sea lo más funcional posible en su vida diaria. Es decir, que consiga, con o sin adaptaciones y herramientas compensatorias, recuperar o compensar las funciones cognitivas afectadas.
¿Qué te motivó a especializarte en el trabajo con adultos con daños cerebrales y qué destacarías de esta experiencia hasta la fecha?
Lo que me motivó a especializarme en ello fue la fascinación por entender la relación entre el cerebro y el comportamiento, y cómo una lesión puede alterar profundamente la vida de una persona. En mi formación, me di cuenta de lo devastador que puede ser un ictus, un traumatismo, un tumor cerebral o una enfermedad neurodegenerativa para un adulto que, hasta ese momento, llevaba una vida independiente. La posibilidad de ayudar a esas personas a recuperar funciones, redescubrir sus capacidades y adaptarse a una nueva realidad, así como ayudar a sus familias a entender la nueva situación y darles herramientas para sobrellevarlo, me pareció increíblemente significativa y desafiante. Además, destacaría lo enriquecedor del trabajo multi y transdisciplinar con otros profesionales del campo. No solo porque cada uno con su visión enriquece el proceso neurorrehabilitador, sino porque esto también es una ganancia profesional y personal. Cada caso es único, y eso hace que el trabajo sea siempre dinámico y gratificante.
Has centrado varias de tus publicaciones en la rehabilitación cognitiva. Como neuropsicóloga especializada en daños cerebrales en adultos, ¿qué dificultades comunes has observado en pacientes con daños cerebrales en su proceso de rehabilitación?
Las dificultades en la rehabilitación cognitiva tras un daño cerebral son numerosas y multifacéticas, afectando desde el aspecto emocional hasta los propios déficits cognitivos, como la memoria o la baja conciencia de déficit (o anosognosia). Otras dificultades muy comunes son llegar a generalizar las habilidades aprendidas en el entorno terapéutico, que el paciente cuente con escaso apoyo familiar, que conviva en un entorno inapropiado, o que se encuentre con la falta de adaptaciones en el entorno laboral.
El éxito de la rehabilitación depende de un enfoque individualizado, que tome en cuenta estos obstáculos, y de la colaboración entre el equipo terapéutico, el paciente y su entorno familiar. La flexibilidad y la paciencia son clave, ya que el proceso de recuperación puede ser largo, pero cada pequeño avance es significativo en la mejora de la calidad de vida del paciente.
En este sentido, ¿cuál es el papel de la familia en el proceso de rehabilitación cognitiva y cómo los involucras en el tratamiento?
El papel de la familia en el proceso de rehabilitación cognitiva es fundamental y puede ser determinante para el éxito del tratamiento. No solo da apoyo emocional al paciente, sino que también es crucial en la implementación y generalización de estrategias de rehabilitación en su vida diaria. En ocasiones, nos encontramos que el paciente se encuentra en familias desestructuradas o no cuenta directamente con apoyo emocional, y esto interfiere notablemente en la rehabilitación, hasta el punto de no conseguir ciertas generalizaciones. Mis compañeras y yo en ocasiones comentamos la frase: “Este paciente en otro entorno qué diferente sería”.
Es muy importante educar y capacitar a los familiares, pues se crea un entorno de apoyo que no solo beneficia al paciente, sino que también mejora la dinámica familiar en general. Podemos hacer desde reuniones con cada familia, siempre que lo necesiten, a talleres grupales con una estructura y dinámica que les proporcione información sobre la rehabilitación cognitiva, las estrategias de manejo y los objetivos terapéuticos. Todo ello les permite colaborar de manera más efectiva y ser parte activa del proceso.
¿Qué te llevó a dar el salto a la docencia universitaria y qué esperas lograr en esta nueva etapa?
Siendo sincera, cuando comencé hace años en la docencia universitaria sentía mucho vértigo e inseguridad sobre si mi papel pudiera ser significativo. Pero no solo me resultaba atractivo el hecho de poder ayudar a los demás como pacientes, sino que me llamaba especialmente la atención el hecho de poder contribuir, de manera significativa, a través de la investigación y la enseñanza de futuros profesionales. Me parece importante poder aportar lo que a mí me ayuda en mi carrera profesional, que todavía sigo cultivando con formación continua, aunque de manera más específica.
Me gustaría poder preparar a los futuros neuropsicólogos para que enfrenten los desafíos de la práctica clínica con confianza, ética y una comprensión profunda de la complejidad del cerebro humano. Espero transmitir no solo conocimientos teóricos, sino también habilidades prácticas y la importancia de la empatía y la ética en el tratamiento de los pacientes. Y, en concreto, aquí en la UOC estoy emocionada por esta nueva aventura y espero hacer una contribución significativa al campo de la neuropsicología a través de la enseñanza.
¿Cómo compaginas tu carrera de neuropsicóloga con tu faceta de profesora de los Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC?
Se trata de un desafío emocionante que requiere de una buena organización y una planificación cuidadosa. Intento gestionar mi tiempo con ayuda de estrategias externas como calendarios online, y trato de organizarme identificando las tareas más urgentes y relevantes, lo que me permite enfocarme en lo que es más importante en cada momento.
Además, la UOC ofrece un formato de enseñanza en línea, lo que me permite ajustar mis horarios y compaginar mis responsabilidades con mayor flexibilidad horaria. La UOC facilita la conciliación personal, lo cual es muy tranquilizador y hace que mi compromiso sea aún mayor. Estoy convencida de que esta dualidad en mi carrera no solo enriquece mi práctica profesional, sino que también aporta un valor añadido a la formación de mis estudiantes.
¿Cuál es la parte que más disfrutas de impartir docencia en una universidad como la UOC?
La modalidad en línea me permite ser creativa en la manera en que presento el material. Se puede utilizar una variedad de herramientas tecnológicas y métodos pedagógicos que hacen que el aprendizaje sea más atractivo y accesible. Me motiva ver a los estudiantes desarrollar su capacidad de pensamiento crítico y análisis, así como fomentar un ambiente donde se cuestionen y debatan las ideas, lo que me parece esencial para su crecimiento profesional.
Además, la flexibilidad también permite adaptar las clases según las necesidades de los estudiantes, lo que resulta en un enfoque más personalizado en la enseñanza y fomenta un ambiente de aprendizaje dinámico y estimulante.
¿Cómo planeas aplicar tu experiencia clínica en el aula para enriquecer el aprendizaje de tus estudiantes?
Considero que al aplicar esa experiencia puedo crear un entorno de aprendizaje dinámico y relevante que prepare a los estudiantes para enfrentar los desafíos de la práctica neuropsicológica. La integración de casos reales, demostraciones prácticas tanto de evaluación como de intervención, y el uso de enfoques colaborativos con trabajos en equipo, no solo enriquece su formación, sino que también les ayuda a desarrollar la confianza y las habilidades necesarias para su futura carrera.
¿Qué habilidades o competencias crees que son esenciales para los futuros profesionales de las Ciencias de la Salud que formarás?
Las habilidades y competencias que forman la base de una práctica exitosa en Ciencias de la Salud son amplias y variadas, y abarcan tanto conocimientos técnicos como habilidades interpersonales y éticas. Mi objetivo al participar en la formación de futuros profesionales es asegurar que desarrollen un conjunto integral de habilidades que les permita ofrecer una atención de alta calidad y adaptarse a los desafíos de un entorno de salud en constante cambio.
Es fundamental que los estudiantes no solo tengan un conocimiento sólido de las ciencias básicas, manteniéndose al día con las últimas investigaciones y avances en su campo, sino que necesitarán de habilidades en comunicación, escucha activa, habilidades personales, empatía, saber trabajar en equipo en un entorno multidisciplinario y tener conocimiento de las nuevas herramientas digitales y tecnológicas. Además, será muy importante que desarrollen estrategias para prevenir el agotamiento y mantener un equilibrio saludable entre la vida laboral y personal.
Mirando hacia el futuro, ¿cuáles son tus metas profesionales y académicas en los próximos cinco años? ¿Qué retos profesionales te planteas para entonces?
Mis metas profesionales están centradas en el desarrollo y mejora de programas de rehabilitación adaptados a las necesidades individuales de cada paciente y a su entorno familiar, en la investigación continua y en el fortalecimiento de mi papel en la docencia universitaria. Además, a nivel académico, continúo formándome y me gustaría mantenerme actualizada en el uso de herramientas digitales y de inteligencia artificial, así como en el contexto del bienestar emocional de pacientes y sus familiares. Estoy emocionada por las oportunidades que vienen y comprometida a seguir aprendiendo y creciendo en mi carrera.