«El máster me ayudará a ofrecer mejores intervenciones y tratamientos a mis pacientes y sus familias»

22/07/2024
Almudena Alonso, graduada del máster universitario de Neuropsicología de la UOC. Almudena Alonso, graduada del máster universitario de Neuropsicología de la UOC.

Almudena Alonso Sanz, neuropsicóloga de NEXUS-Neuropsicología en Segovia, ha centrado su trabajo final del máster universitario de Neuropsicología de la UOC en la encefalopatía anóxica. El trabajo, con el título Evaluación e intervención neuropsicológica en un caso de encefalopatía anóxica tras parada cardiorrespiratoria: secuelas visibles e invisibles tras el daño cerebral, ha recibido una calificación de matrícula de honor

En esta entrevista, Almudena nos habla de su experiencia como estudiante de la UOC, así como de su trabajo y proyectos profesionales actuales y de futuro con motivo del Día Mundial del Cerebro. 

Eres psicóloga acreditada como experta en Neuropsicología Clínica. ¿Cómo ha sido tu trayectoria académica y profesional?

Cursé mis estudios en la Universidad Complutense de Madrid y me licencié en Psicología en el año 2002. Tras varios años trabajando y adquiriendo experiencia, decidí ampliar mis estudios y realicé en 2012 el posgrado de Neuropsicología en la UNED. Posteriormente, continué trabajando, con la suerte de poder participar en el servicio de Neurología del Hospital de Segovia en un proyecto de evaluación y asesoramiento para personas con enfermedades neurodegenerativas. En 2021 finalicé la especialización en Demencias y otras Afecciones Neurológicas en la UOC. Tras el confinamiento y en plena pandemia, decidí que era el momento de ampliar mis estudios y cursar el máster universitario de Neuropsicología de la UOC. A nivel profesional siempre he sido muy inquieta y he compaginado varios trabajos, centrándome en las enfermedades neurodegenerativas, concretamente en la enfermedad de Alzheimer y en la enfermedad de Parkinson, trabajando de manera simultánea en varias asociaciones. En abril de 2022 decidí dar el paso como autónoma y abrir mi propia consulta de neuropsicología en Segovia, dónde principalmente trabajo con adultos que han sufrido daño cerebral o padecen enfermedades neurodegenerativas, y con sus familias.

Has obtenido una calificación de matrícula de honor en tu trabajo final de máster (TFM) y nos gustaría conocerlo con algo más de profundidad. ¿Cuál fue el motivo que te llevó a ahondar en el caso que has presentado de encefalopatía anóxica?

Cuando llegó el momento de decidir qué caso clínico presentaría en el TFM, no tuve dudas. Por un lado, porque la patología escogida es menos prevalente y a la vez menos conocida que otras causas de daño cerebral. Y, por otro lado, las secuelas que padecía la paciente escogida eran menos visibles pero igual de incapacitantes para la persona (de ahí el título de mi trabajo).

Cuando una mujer joven, trabajadora, con un nivel educativo elevado, madre de familia, persona multitarea, efectiva en su trabajo y en su vida, y a la vez muy autoexigente, sufre daño cerebral, en este caso, debido a una encefalopatía anóxica tras una parada cardiorrespiratoria, la vida se desmorona, como a cualquier persona que lo sufre, pero con la diferencia de que cuando las secuelas son leves o imperceptibles incluso, a los ojos de los demás, la persona se siente incomprendida, triste y frustrada. La paciente sabía que no podría volver a ser la misma de antes, no podría incorporarse a su puesto de trabajo, ni ser el centro organizativo y planificador que siempre había sido, pero a la vez sentía la presión externa de tener que volver a ser la misma de antes, ya que su “suerte” es que apenas tenía secuelas, sin que realmente nadie se pusiera en su lugar. Las secuelas invisibles que solo la paciente veía, sufría y conocía son el motivo de mi TFM.

¿Qué es una encefalopatía anóxica? 

La encefalopatía anóxica es una situación dónde existe una falta de aporte de oxígeno al cerebro, lo que provoca daños permanentes en el cerebro de la persona que lo sufre. La etiología es diversa, según la clasificación de Mill, Cassidy y Katz de 1997, hay cuatro tipos de anoxias:

  • Anóxica, cuando el aporte insuficiente de oxígeno es a causa de una asfixia.
  • Anémica, disminución en la capacidad de transporte del oxígeno en sangre, como en una pérdida masiva de sangre o una anemia grave.
  • Tóxica, modulación de la utilización del oxígeno debido a toxinas o metabolitos, como una hipoglucemia o la ingesta de un veneno (cianuro).
  • Hipotensión arterial, reducción crítica en la presión sanguínea, como en una parada cardiorrespiratoria, como el caso de la paciente escogida en el TFM.

¿Cuáles son las principales alteraciones neuropsicológicas que conlleva? 

El perfil neuropsicológico de daño cerebral tras parada cardiorrespiratoria más frecuente suele incluir alteraciones en memoria, lentitud en la velocidad del procesamiento de la información, problemas disejecutivos, ataxia, disartria, dispraxia, alteraciones en la denominación, dificultades perceptivas y deterioro cognitivo generalizado. Destacar que las alteraciones amnésicas suelen ser las más importantes y las que generan mayor discapacidad, siendo concretamente, en la encefalopatía anóxica por parada cardiorrespiratoria, una amnesia persistente con un pronóstico negativo de recuperación. La memoria reciente (recuerdo diferido), la memoria de trabajo y la memoria prospectiva están especialmente afectadas. Además, a nivel emocional y conductual, las alteraciones más frecuentes son la apatía, la impulsividad, la inercia conductual, así como la ansiedad y la depresión.

¿Cuáles son los abordajes terapéuticos existentes actualmente y cuáles son sus resultados?

Hasta el momento no existe un tratamiento directo para el daño cerebral tras parada cardiorrespiratoria, aunque debe minimizarse la lesión cerebral secundaria manteniendo la homeostasis fisiológica, evitando alteraciones de la temperatura, de la presión arterial, de la oxigenación y de la ventilación. 

A nivel farmacológico, las intervenciones van dirigidas a mitigar la exotoxicidad, mejorar el metabolismo neuronal, limitar la lesión mitocondrial y la neuroinflamación. Recientemente, ha surgido un especial interés en el gas Xenón, un inhibidor del receptor de N-metil-d-aspartato, como agente terapéutico para limitar la exotoxicidad durante la fase de reperfusión. 

La rehabilitación tras parada cardiorrespiratoria está recomendada en las guías clínicas de consenso internacional, pero no existe una evaluación sistemática de la eficacia. La recuperación tras la parada cardiorrespiratoria es prolongada y requiere rehabilitación extensa, con equipo interprofesional coordinado, comenzando en el hospital y continuando en el domicilio. 

Otras de las intervenciones terapéuticas que se están desarrollando en los últimos años en el campo del daño cerebral es la estimulación magnética transcraneal (EMT) o la estimulación eléctrica por corriente directa (tDCS), aunque en el caso de la encefalopatía anóxica no aparecen como terapias recomendadas en las últimas guías con evidencia científica (Lefaucheur, et al, 2014 y Lefaucheur, et al, 2017). Destacar que la estimulación cerebelosa (tDCS) provoca cambios prolongados en las respuestas fisiológicas y conductuales en muchas patologías, y siendo el cerebelo una de las zonas más vulnerables tras la anoxia cerebral, la tDCS cerebelosa podría ser una herramienta terapéutica prometedora para las personas que han sufrido encefalopatía anóxica tras una parada cardiorrespiratoria.

Las secuelas tras encefalopatía anóxica pueden implicar alteraciones físicas, cognitivas, conductuales y emocionales, por lo que la intervención debe ser holística con estrategias compensatorias del déficit, rehabilitación cognitiva, terapia cognitivo-conductual, terapia emocional, terapia física y cardíaca, y terapia ocupacional. La intervención debe ser temprana, el programa terapéutico individualizado y personalizado, el tratamiento holístico e integral, con rehabilitación interdisciplinar y especializada, tratamiento continuo y encadenado, lo más ecológico posible y siguiendo en todo momento un marco teórico de referencia basado en los avances científicos (de Noreña y Muñoz, 2021).

¿Qué papel crees que desempeña la neuropsicología en el abordaje de esta patología?

Creo que la neuropsicología desempeña un papel imprescindible en el abordaje de la encefalopatía anóxica. La intervención cognitiva es fundamental para intentar recuperar las funciones alteradas, pero sin dejar de lado la intervención a nivel emocional y conductual. Además, el acompañar, guiar y formar a las familias en el proceso de rehabilitación también es muy importante, siendo clave que la familia comprenda en qué situación se encuentra el paciente y qué secuelas manifiesta, para continuar con el proceso de rehabilitación en el domicilio.

Especializarse en neuropsicología es un largo camino, ¿qué te impulsó a formarte en esta área y a cursar el máster universitario de Neuropsicología de la UOC?

Mi inquietud por la neuropsicología surgió en el primer curso de la universidad con la asignatura “Fundamentos de Neurociencia”, el contenido me pareció apasionante y cuando una de las recomendaciones fue la lectura de “El hombre que confundió a su mujer con un sombrero” de Oliver Sacks, supe a lo que quería dedicarme en mi carrera profesional. Como ya he comentado anteriormente, primero me especialicé en Neuropsicología por la UNED, y tras cursar el posgrado en demencias de la UOC, me lancé a seguir estudiando y formándome con el máster de Neuropsicología. Creo que la formación en nuestro campo es imprescindible y debe ser continua a lo largo de nuestra vida profesional, la ciencia avanza y no nos podemos quedar atrás, hay que actualizarse y trabajar siempre para el beneficio de los pacientes y sus familias.

¿Por qué elegiste la UOC para estudiar el máster universitario de Neuropsicología? 

Elegí la UOC porque la experiencia con el posgrado que cursé anteriormente fue muy positiva, tanto a nivel de contenido, como en la metodología utilizada. Además, que sea completamente online es un plus para las personas que trabajamos y no disponemos de todo el tiempo que nos gustaría. Por último, elegí el máster de neuropsicología de la UOC por el profesorado con el que cuenta y porque es un máster oficial.

¿Has visto cumplidas tus expectativas con el máster? 

Mis expectativas se han visto superadas con creces, empezando por el trato con mi tutora desde el principio, por todo el profesorado con el que he tenido la suerte de contar, y en especial con mi tutora del TFM, por su implicación y apoyo durante todo el proceso. La disponibilidad y buen trato hacia el alumno han sido fundamentales para que no me desanimara en un camino muchas veces duro y complicado en mi caso particular, ya que tenía que compaginar mi trabajo, con el cuidado de mis hijas y los estudios del máster. Además, el contenido, las actividades propuestas y el material me han parecido actualizado y muy enriquecedor.

¿Cómo crees que te ayudará haber cursado el máster en tu futuro profesional? 

Creo que el saber no ocupa lugar y el hecho de haber cursado el máster me ha servido para repasar conceptos básicos en neuropsicología y actualizarme en los últimos tratamientos. Por tanto, esto me ayudará a ofrecer mejores intervenciones y tratamientos a mis pacientes y sus familias. Al estar mejor formada y preparada me dará más confianza y seguridad, así como la tranquilidad de estar haciendo de la mejor manera posible mi trabajo. 

¿Qué consejo darías a estudiantes que tienen que llevar a cabo su trabajo final de máster?

Más que un consejo, les recomendaría lo siguiente: organización, perseverancia, creatividad y originalidad. La organización es fundamental para ir cumpliendo con los requisitos de cada reto y con los plazos establecidos, para no agobiarse a última hora. Con perseverancia me refiero a que repasen todo el contenido, que lean, estudien, investiguen y vuelvan a repasar lo que han plasmado en los retos, revisen la bibliografía y aprovechen la oportunidad de enviar a sus tutores 48 horas antes un borrador, para así poder corregir los fallos cometidos. 

Algo que creo imprescindible en un TFM, es la creatividad y la originalidad, para que el TFM sea único, hay que centrarse en la persona, en sus circunstancias y en su patología, y en cómo esta le afecta en su vida diaria, entonces desde la perspectiva del paciente podremos programar una intervención original y creativa, que no solo le ayude en la rehabilitación neuropsicológica, si no que también le motive y le sirva para progresar cada día y luchar por mejorar su calidad de vida.

Queda patente en tu trayectoria que la formación continua y la asunción de nuevos retos forma parte de tu vida profesional. ¿Qué retos profesionales que te planteas en el futuro? 

¡Buena pregunta! Pues la verdad es que he acabado agotada porque han sido dos años muy duros en los que he invertido mucho tiempo y sacrificio personal. Sin embargo, mi espíritu inquieto me hace pensar en el futuro y ya tengo en mente dos proyectos importantes. El primero es formarme en técnicas de neuromodulación, me parece un campo apasionante, en el que hay buenísimos resultados para muchas patologías, y el poder utilizar estas técnicas en mi consulta para la rehabilitación de los pacientes sería un sueño para mí. El segundo proyecto es algo más ambicioso y soñador y es sacarme el doctorado, por supuesto en la UOC, aunque creo que es algo que haré un poco más adelante, cuando me sienta preparada para retomar los estudios y dedicar el tiempo necesario. 

(Visited 353 times, 1 visits today)
Autores / Autoras
Neuropsicólogo clínico y profesor de los Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC.
Elena Muñoz Marrón
Doctora en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, máster de Neuropsicología Cognitiva por la misma universidad y neuropsicóloga acreditada por el Consejo General de Psicología. Profesora de los Estudios de Ciencias de la Salud, directora del máster universitario de Neuropsicología e investigadora del grupo de investigación NeuroADaS Lab de la UOC
Comentarios
Deja un comentario