Loreto Binvignat: «Debemos dejar de pensar en el diseño centrado en el ser humano y pensar en poner el planeta como centro de todo»

20 diciembre, 2022
Loreto Binvignat

Cuando arte, diseño de moda, innovación y ciencia se entrecruzan, ¿qué tenemos? La respuesta que ha dado Loreto Binvignat, graduada del Grado de Artes de la UOC, se llama BioTex. Esta colección de piezas, surgidas de la investigación con biomateriales y tintes naturales, tendrá una muestra en la exposición colectiva Imaginar los posibles, que podrá verse del 21 de diciembre al 30 de enero en el Disseny Hub de Barcelona. Ella misma nos explica cómo ha sido su proceso de búsqueda, investigación y desarrollo en un espacio en el que arte e innovación científica van de la mano.

Tu trabajo descansa en un área muy específica, en la convergencia entre el arte, el diseño de moda, la ciencia y la innovación. ¿Cómo has llegado a habitar ese territorio tan concreto, qué te ha llevado hasta ahí?

Ha sido un camino bastante orgánico, nada planeado. Soy diseñadora y he estudiado arte e ilustración. El tema de la moda llegó porque hace ocho años fui a Vietnam a trabajar y crear mi marca de moda ética y sostenible, anima. by Loreto. La parte ética es la que me resultó más sencilla: se trataba de crear unas buenas condiciones laborales para las personas que colaboraban conmigo, una buena cadena de suministro… Pero la parte de la sostenibilidad era la más compleja. Por ejemplo, el color, como persona que ha estudiado Arte, me interesa mucho, pero suele ser muy contaminante teñir las prendas. No tenía sentido buscar un tejido ecológico si luego le pones encima un derivado del petróleo.

Me puse a investigar los tintes naturales. Trabajé con una amiga de una comunidad indígena en Vietnam, colaboré con gente del ramo en el sudeste asiático, pero también en Chile, México… Cuando vivía en Berlín coincidí con la CEO de una startup de innovación en tintes naturales en Viena, que usa bacterias para crear color. Así que buscando cómo tintar mi ropa terminé metida en el mundo de la investigación, algo que no tenía pensado. Mi interés estaba en apoyar la parte más artesana y milenaria del proceso de creación textil. Gané un par de becas de investigación en innovación y me encantó trabajar en un laboratorio. Gracias a que mis padres son bioquímicos tuve ayuda para entender los papers y pude desarrollar mi trabajo de una forma más eficaz. No solo en términos de materiales, sino también en innovación social, gracias a iniciativas en las cuales he participado como la New European Bauhaus, de tipo interdisciplinar, que promueve proyectos artísticos, sostenibles e inclusivos.

Debemos dejar de pensar en el diseño centrado en el ser humano, tal como se concibe desde el siglo pasado, y pensar en poner al planeta como centro de todo

Estamos acostumbrados a que la investigación y el desarrollo científicos tengan una utilidad más bien práctica, pero no había tantos antecedentes que conectaran la ciencia y el arte y de repente tú recibes dos becas europeas de investigación que conectan con las artes en torno a los colorantes bacterianos…

En realidad, es la segunda beca la más artística, y está más orientada al desarrollo dentro de la moda. La clave es hacer investigación y desarrollo de tintes sostenibles, crear procesos que no contaminen de la manera que lo hace la moda, limpiar los procesos tóxicos de este sector industrial. Radica en la búsqueda de materiales sostenibles, en investigar formas en las que la creación artística esté más acorde con los procesos de la naturaleza. La idea es que lo que creamos pueda ser alimento para la tierra, biodegradable, regenerativo…, en lugar de contaminarla. Yo quería crear conciencia a través de mi trabajo, centrarme en la manera en que podemos reformatear nuestra manera de pensar. ¿Por qué tenemos que seguir con los mismos procesos de siempre? Me he centrado en investigar y formular nuevas maneras de crear. Debemos dejar de pensar en el diseño centrado en el ser humano, tal como se concibe desde el siglo pasado, y pensar en poner al planeta como centro de todo; al fin y al cabo, somos naturaleza.

Hablemos ahora de BioTex. Las piezas de tu colección son eminentemente matéricas: celulosa, componentes derivados de las algas tejidos a mano… La textura de todas ellas es lo primero que llama la atención. ¿Cuál es el hilo conductor de esta exposición?

El hecho de querer seguir investigando con materiales regenerativos, biodegradables, de pensar en qué puedo crear utilizando la fermentación de microorganismos como referencia. Quería seguir trabajando con los tintes bacterianos, pero es un proceso que requiere de un laboratorio, con biotecnólogos y biólogos. Me interesaba mucho meterme en esta rama del biodiseño y el bioarte. Como artista y diseñadora me motiva desarrollar mi trabajo en esta disciplina, que busca crear utilizando materiales y procesos naturales, crear de la mano de la naturaleza y con ella siempre en mente. Los materiales derivados del petróleo son abundantes en el mundo del arte y de la moda, y en el momento en que se encuentre un material que sustituya al plástico cambiará por completo el mundo en que vivimos. Varias piezas de BioTex están hechas con alginato de sodio, un componente derivado de las algas pardas. También he trabajado el proceso de fermentación con celulosa bacteriana. Intenté crear bioplástico con material del hueso del aguacate, pero es más complejo. Utilizar los desechos como un recurso va a ser uno de los cambios más grandes en lo que a sostenibilidad se refiere.

Pieza de la colección ‘BioTex’ de Loreto Binvignat, estudiante de Artes y Humanidades de la UOC

Planteas el concepto de redes como el gran asesino de la fauna marina (esas redes que los pescadores arrojan al mar cuando ya son inservibles), pero a la vez como un objetivo de sostenibilidad a corto o a medio plazo, donde esas mismas redes podrán nutrir y regenerar los océanos; ¿podemos concluir que hay un trasfondo optimista en tu mensaje, que crees que finalmente aún hay posibilidades de salvar el planeta?

Sí, seguro. Los que desapareceríamos y lo pasaríamos mal seríamos nosotros. Al resto de los animales ya se lo hacemos pasar mal. El cambio climático lo vamos a sufrir nosotros. A la mayoría de los seres humanos no les importan ni la naturaleza ni el resto de los animales, y el planeta va a seguir aquí. Yo creo que todo va a empeorar todavía un poco más, pero habrá un momento en el que paremos, como sucedió durante la pandemia, para empezar a mejorar. Cuando el ser humano quiere parar procesos, lo logra: ya lo vimos con el agujero de la capa de ozono. La sobreproducción y el sobreconsumo son nuestro mayor problema. Pasa con los libros, la comida, los electrodomésticos, todo. Es absurdo tanto desperdicio de recursos naturales para luego tirarlos a la basura o quemarlos.

Cuando empecé mi marca tenía claro que debía ser algo ético y sostenible de verdad, no un simple greenwashing.

La sostenibilidad y el mensaje ecológico también están presentes en tu exposición. ¿Cuál es el contexto personal o profesional que te ha hecho implicarte con esta causa?

Es algo que he ido haciendo poco a poco. Hemos ido tomando conciencia poco a poco de lo poco ética que es la industria de la moda. Por ejemplo, la realidad de las personas a las que no pagan apenas, que no tienen otra salida que trabajar en régimen de semiesclavitud, es algo que saltó por los aires con la tragedia del Rana Plaza, en Bangladés. Aquello supuso un cambio de perspectiva, se empezó a tomar conciencia sobre lo que nuestra industria hacía para obtener precios tan bajos en el producto final. Cuando empecé mi marca tenía claro que debía ser algo ético y sostenible de verdad, no un simple greenwashing. La cadena de suministros es muy larga y es algo muy complejo. Por eso para mí ha sido muy importante buscar talleres donde sé que las personas son tratadas con dignidad y pagadas debidamente. El hecho de ser chilena me lleva a estar muy conectada con la naturaleza y con las culturas indígenas que cuidan de ella. Tengo un país con una naturaleza impactante y con unas tradiciones ancestrales mágicas. De ellas he aprendido el cuidado por la naturaleza.

Hablando de redes, pero de redes invisibles y seguramente más provechosas, ¿de qué manera te ha nutrido el sistema de enseñanza de la UOC a través de Internet? ¿En qué medida estudiar online genera un ambiente de mayor libertad creativa, cómo has vivido este proceso de aprendizaje?

Para mí es la facilidad de estudiar cuando te mueves mucho. Empecé mi grado en Berlín, terminé en Barcelona, en medio estuve en Chile… También me han gustado mucho los contenidos: están muy orientados a lo contemporáneo. No soy la persona más fanática de hacerlo todo online, me gusta mucho el contacto directo, pero en el sentido más práctico, en términos de contenido y facilidad (como profesora que quería volver a dar clases) era mi mejor oportunidad, si no la única, de aprender cosas nuevas.

Precisamente la UOC pone en valor conceptos muy presentes en tu trabajo final, como son la vanguardia, la innovación, la ciencia… ¿Hay algún tipo de simbiosis entre alumna y universidad en este caso?

En la parte de investigación no, porque soy una de las primeras alumnas que hacen este tipo de trabajo. Pero en los cursos anteriores de investigación artística, donde debía comprender la fusión de investigación y arte, me ha ayudado mucho a entender mi propio proceso, es decir, cómo se utiliza la investigación para crear este conocimiento y compartirlo. Esta parte sí me ha venido muy bien con la UOC, que me haya hecho comprender lo que hacía, qué es y para qué se utiliza la investigación artística.

La parte central de mi trabajo es imaginarnos otros futuros posibles, maneras nuevas de crear arte, que no sigan contaminando nuestro planeta

Vas a mostrar parte de tu trabajo, que además es tu TFG, en el Disseny Hub de Barcelona, junto a otros estudiantes, dentro de la exposición colectiva Imaginar los posibles. ¿Qué representa para ti esta exposición como colofón a tus estudios?

Han elegido mi pieza porque la parte central de mi trabajo es imaginarnos otros futuros posibles, maneras nuevas de crear arte, que no sigan contaminando nuestro planeta. Aunque la sostenibilidad y la ecología están bastante presentes hoy día en los procesos creativos, al final muchos artistas continúan utilizando materiales derivados del petróleo para hacer sus creaciones. Estoy muy contenta de presentar en este espacio, porque el Disseny Hub es uno de los pocos espacios en que se muestran obras con esta perspectiva de innovación y sostenibilidad, y que apoyan y fomentan este tipo de trabajo.

¿Hacia dónde quieres encaminar tu futuro profesional?

Lo que me interesa es seguir trabajando con empresas de biotecnología, con científicos, para crear procesos innovadores y sostenibles en el mundo de la moda. Quiero investigar para mi marca, y hacerlo con startups que estén en el campo de procesos sostenibles y de reciclaje.

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Autor / Autora
Periodista colaboradora
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