¿Por qué no funciona la negociación entre bandos en la invasión de Ucrania?

28 marzo, 2022
negociación-ucrania-rusia Mesa de negociación entre Ucrania y Rusia. Fuente: Ministerio de Relaciones Exteriores de Bielorrusia. (7 de marzo de 2022)

En la aparición de un conflicto y en su solución, tan importante son las cuestiones que se discuten, como la manera en que se hace y el proceso que se ha seguido para tratar de encontrar y darles solución. Nos referimos a lo que se debate y la manera de debatirlo. El qué y el cómo. En este artículo, nos centraremos en el cómo se están ejecutando las negociaciones.

No sabemos cómo terminará la invasión de Ucrania por parte del ejército ruso. Lo que sí que sabemos es que, en las negociaciones actuales, tal como se están desarrollando, no se avanza nunca o casi nunca en algún acuerdo.

¿Qué está pasando y por qué así?

Es posible que los fines de ambos bandos sean de entrada aparentemente incompatibles y que la falta de un diálogo previo, hayan propiciado como “solución” la utilización de la violencia para obtenerlos. Ahora la guerra se ha convertido en un fin en sí mismo, en el único en este momento- solo hay que ver que en la mesa de negociación hay militares y presidente de Ucrania, Zelenski, aparece siempre con vestimenta militar en sus comunicaciones televisivas-, y esto impide centrarse en los fines mutuos antes del conflicto bélico y en sus posibles soluciones.

Y es que las actuales negociaciones tienen poco de negociación y más de una esperada rendición. Las imágenes de las negociaciones de estas semanas de los representantes del gobierno ruso y del ucraniano tienen más de 100 años. Me explico. Las recientes imágenes tienen más en común con las fotografías del Tratado de Versalles del 28 de junio de 1919, en el que se puso fin a la Primera Guerra Mundial con la rendición de Alemania, que con las de otras negociaciones políticas y/o un conflicto bélico, en el que se hayan satisfecho los intereses de ambos contendientes, de estas últimas décadas.

¿Qué define esta forma de organizar las negociaciones?

Podríamos decir que la forma de situar a las personas y organizar el espacio, unas frente a otras, representan las posiciones de un campo de batalla, fortaleciendo las percepciones y visiones de oposición y confrontación. Esta organización de personas frente a frente se asemeja a la posición de las piezas de mesa de ajedrez. Esta manera de organizar personas y espacio no representa un sistema óptimo para hacerse entender, compartir puntos de vista y planteamientos, y, si es posible, llegar a acuerdos.

Posicionados unos frente a los otros, compiten y luchan antes que colaboran y resuelven.

¿Qué tienen en común esta forma de organizar las negociaciones?

En ambas mesas de negociación vemos militares y políticos.

En el caso de Ucrania teníamos negociadores con traje y corbata y con ropa militar. A posteriori se han impuesto los militares. El negociador con traje fue asesinado después de la primera reunión. En el bando, ruso, solo trajes de negro. Frialdad y distinción. Hay, pues, en la composición de esta mesa de negociación una representación de un conflicto de poder y de estatus de unos frente a otros a través de la ropa y la imagen de los roles sociales. Es posible que, a partir de la designación y vestimenta de los representantes, se trate de mandar un mensaje público hacia sus propios conciudadanos, sin embargo, de entrada, la presencia o representación militar hace que las cuestiones a debatir se centren en aspectos bélicos y tácticos, que impide ir más allá de estas cuestiones.

Tanto por la posición de los negociadores en la mesa como por sus vestimentas, queda claro que de entrada no habrá acuerdos al contexto bélico actual y que los ataques militares por ambos lados se mantendrán.

Aniquilarse antes que conocerse

Esta forma de organizar y ordenar las negociaciones pone el énfasis, tal como afirma William Ury- director del Harvard Negotiation Project y mediador en conflictos bélicos, políticos y empresariales- en el deseo de aniquilarse antes que en el de conocerse, en lo que nos separa y lo que nos enfrenta antes que en lo que tenemos en común y nos acerca.

Parece que este conflicto bélico, en su negociación y en su intervención militar, tiene más similitudes con una guerra de principios y mediados del siglo XX que con una de finales de ese siglo o de principios del XXI. Es posible que se lleve a cabo de esta manera, porque paralelamente se está desarrollando en otros frentes: internet, sanciones, etc.

¿Para cuándo una negociación para obtener acuerdos en este conflicto bélico?

Johan Galtung, mediador y conflictólogo internacional, señala los tres factores– culturales, estructurales y de comportamiento- que predisponen a la violencia, y que identificándolos y trabajando en ellos se pueden convertir en condicionantes que favorezcan la paz. Por este motivo, estos factores están y estarán presentes en la negociación.

Por ejemplo, en la cultura de conflicto de las personas rusas y de los territorios que han formado parte de la Unión Soviética, el resultado de una negociación debe dar un ganador y un perdedor o en su defecto una de las partes salir más beneficiada que la otra. El proceso de negociación acostumbra a ser lento y no exento de interrupciones [1].

Respecto a los factores estructurales, ya hemos hablado anteriormente sobre la disposición del espacio y de las personas en la mesa de negociación, señalando que tal como se sitúan los representantes de ambos gobiernos, cara a cara, unos frente a otros, se hace difícil creer que se pueda llegar a acuerdos, y en su defecto serían más el resultado de un milagro.

Sobre el comportamiento, tendría que reducirse o cesar la violencia y darse pequeñas condiciones para recuperar la confianza entre las partes y así poder creer en las propuestas de ambos lados, que éstas se respetarán y serán duraderas en el tiempo, estableciendo garantías de su cumplimiento, para finalmente aceptarlas.

Así pues, habrá que esperar. ¿A qué? A ver cómo se desarrollan los hechos, si se equiparan las fuerzas y se llega a un punto muerto o si un bando toma mucha ventaja. Sin embargo, tarde o temprano la negociación llegará. Cuando ustedes vean a Vladimir Putin y Volodomir Zelenski reunidos en un mismo lugar, a lo mejor inicialmente por videoconferencia, en la que exista una mesa, pero que ésta no obstaculice su comunicación, y en la que no dispuestos cara a cara, si no posiblemente uno al lado del otro, codo a codo, cada uno en su butaca, entonces tendremos una negociación. Lamentablemente, esto aún tardará.


[1] Interesante los datos que nos ofrece el profesor de la UOC Jordi Mas @masjordi en un post en Twitter con fecha 22 de marzo de 2022 en la que muestra como Rusia y después la URSS desde 1812 hasta 2012 es uno de los países que más inicia conflictos bélicos.


Bibliografía

Galtung, Johan (1998) Tras la violencia 3R: reconstrucción, reconciliación, resolución. Afrontando los efectos visibles e invisibles de guerra y la violencia. Red Gernika 6, Bakeaz y Gernika Gogoratuz.

William, Ury (2005) Alcanzar la paz. Resolución de conflictos y mediación en la familia, el trabajo y el mundo. Barcelona: Paidós Ibérica.

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Autor / Autora
Politólogo y conflictólogo. Profesor programa de Gestión y Solución de Conflictos (conflictología) de los Estudios de Derecho y Ciencia Política de la UOC. Director del Postgrado de Resolución de Conflictos Públicos y Mediación Comunitaria de la UdG (Fundación UdG). Autor de diferentes investigaciones en Cataluña y de libros sobre la resolución y gestión de conflictos públicos, sociales y deportivos. Galardonado con el Premio Civismo 2014 y 2015 de la Generalidad de Cataluña en la modalidad de ensayo y del Premios Ammi 2010 al mejor premio estatal de mediación por el proyecto "Mediación nocturna y Gestión de conflictos en el ocio nocturno".
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