El metaverso: su impacto en la diplomacia pública

30 mayo, 2022
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El término metaverso es una de las palabras de moda de este año 2022. Si bien tiene su origen en la novela Snow Crash publicada en 1992 por Neal Stephenson, no es hasta otoño de 2021 cuando se populariza tras el comunicado de Facebook de que será parte fundamental de la visión de su compañía. Hoy por hoy, el metaverso es solo una visión, una hoja de ruta que guía las actividades de las empresas tecnológicas para crear lo que podemos entender como un “segundo plano de existencia”. Empresas rivales como Facebook, Apple, Google o Microsoft aprovechan sus enormes recursos tecnológicos para diseñar sus propias ofertas de metaverso. Sin embargo, ¿qué es realmente el metaverso? (Manor, 2022)

El concepto de metaverso ha sido definido como una experiencia sensorial en el que el plano físico y el virtual se yuxtaponen en un espacio tridimensional que, más que una simple realidad virtual, representa una realidad completamente simulada. El metaverso no existirá en paralelo al mundo físico, sino que se cruzará constantemente con él y será una experiencia inmersiva, donde los usuarios con hardware portátil descartarán la realidad física por un mundo híbrido, en el que se va a interactuar a través de avatares.

Implicaciones sociales del metaverso

Ahora bien, más allá de esta definición futurista, ¿qué implicaciones tendrá el metaverso para la sociedad y, más concretamente, para la Diplomacia Pública?. Por lo que se refiere a las implicaciones sociales del metaverso, las podemos dividir en tres grandes bloques:

  • En primer lugar, va a suponer un cambio en la forma en la que los humanos interactúan con la tecnología. El metaverso no compite con Internet, se basa en él. Los usuarios atraviesan un mundo virtual que imita aspectos del mundo físico utilizando tecnologías como la realidad virtual (VR), la realidad aumentada (AR), la Inteligencia Artificial (IA) las redes sociales y las monedas digitales. Internet es algo con lo que la gente «navega». Sin embargo, en el metaverso las personas podrán, de un cierto modo, «vivir» en él.
  • En segundo lugar, implica un cambio en la forma en la que los humanos interactúan entre sí y con el mundo que les rodea. En el metaverso, las personas usan avatares para representarse a sí mismas, comunicarse entre sí y construir virtualmente la comunidad. Los usuarios podrán viajar, trabajar o estudiar en el metaverso.
  • El tercer cambio afecta tanto a las identidades individuales y colectivas en la sociedad. Me conecto, luego existo. El metaverso permite relacionarse con grupos más amplios y diversos sin la barrera de la cercanía física. Dicho de otra forma, posibilita el desarrollo de un “Yo conectado” que potenciará la construcción de pseudoidentidades para diferentes interacciones. Mis pseudo-identidades para una familia, trabajo, mi vecindario, amigos de la escuela, etc., se superponen. Estas son situaciones, contextos, comunidades o mundos de los que soy parte y que se extienden a la web y al metaverso. Por ello, podemos prever que los problemas de identidad no dejarán de acrecentarse con el metaverso (Butler, 2022).

Implicaciones en la Diplomacia pública

Además de dichas implicaciones generales, la visión del metaverso plantea cuestiones fundamentales para Diplomacia pública: Control y regulación del metaverso por parte de los gobiernos; la proliferación de noticias falsas y el uso del metaverso en las negociaciones diplomáticas.

1. Control y regulación del metaverso por parte de los gobiernos

Los gobiernos debe posicionarse ante la creciente expansión del metaverso: deben decidir si se suman o se posicionan en su contra. Sobre esta cuestión prevemos tres escenarios posibles: que los Estados regulen el metaverso, asegurando los derechos de los ciudadanos; que lo regulen de una forma restrictiva y/o limitando derechos; o que participen en el mismo y actúen de una forma más proactiva. En el caso de que los gobiernos decidan no regularlo, todos podrían hacer de todo y en el que se reproduzca racismo, sexismo o acoso. Otro potencial escenario – tampoco deseado – sería una moderación increíblemente estricta en el que exista poco margen de libertad. Como se ve, se trata de un problema complejo y de difícil regulación.

Sobre la cuestión del metaverso y su regulación, conviene mencionar las DAO (Organización Autónoma Descentralizada, en inglés Decentralized Autonomous Organization), unas organizaciones cuyos miembros no se basan en relaciones de jerarquías, como en cualquier otra organización (Max Weber), sino que su funcionamiento se basa en el consenso entre sus miembros. Si consideramos que en el metaverso surgirán muchas comunidades, existe una alta probabilidad de que aparezcan nuevas formas de entender la política y la diplomacia. Partiendo de la idea que las DAO son organizaciones open-source, y, por tanto, transparentes y teóricamente incorruptibles, ¿por qué dejar el poder en manos de los gobiernos? ¿China o Rusia se van a interesar por crear su propio metaverso, que puedan controlar en términos de contenido, comercio y vigilancia de los usuarios?

Para Andy Mok, investigador del Center for China and Globalization, un think tank vinculado con el gobierno de China, las autoridades de su país están en el camino correcto al configurar el marco regulatorio para el metaverso que se cristalizó con la aprobación de la Ley de Seguridad de Datos el año pasado (Kaur, 2022). Todo parece apuntar que en este caso el gobierno chino ha apostado por un metaverso altamente regulado. Ahora bien, los expertos occidentales señalan que China es extremadamente cautelosa cuando trata de regular: sabe exactamente cuándo y dónde necesita detener su mano. Lo suficientemente cerca para que pueda vigilar con atención el metaverso, pero sin causar un daño irreversible a la industria (Kharpal, 2022).

2. Proliferación de noticias falsas

Sobre la segunda cuestión, si la desinformación y la proliferación de fake news es uno de los mayores problemas que plantea en la actualidad Internet, ¿qué ocurrirá en el metaverso? Por un lado, y dada su naturaleza inmersiva, podría parecer que las personas tendrán acceso a una información certera y objetiva. Sin embargo, los Estados también pueden emplear el metaverso para presentar a los usuarios realidades falsas. Imaginemos que un ciudadano ruso visita la frontera de Ucrania a través del metaverso ruso para verificar lo que dice su gobierno sobre la inexistencia de tropas, y termina descubriendo que el ejército ruso está avanzando a lo largo de las fronteras con Ucrania. En definitiva, aunque algunos Estados no estén entusiasmados con el metaverso, si no se regula, ello puede tener consecuencias devastadoras en lo que a la desinformación y manipulación se refiere (Fly, Grünberg, 2022).

3. Uso del metaverso en las negociaciones diplomáticas

Por lo que se refiere a la última cuestión, una de las utilidades del metaverso en la diplomacia pública será el ámbito de las negociaciones internacionales, pues los diplomáticos de todo el mundo podrán reunirse y negociar cara a cara, pero de forma digital. Además, las cumbres globales en el metaverso tendrán un beneficio adicional en términos de cambio climático, ya que los diplomáticos no necesitarán salir de su capital para reunirse con sus pares y tener una experiencia realmente inmersiva.

Ahora bien, uno de los problemas que pueden aparecer es una excesiva fragmentación del metaverso entre diferentes países y entre diferentes compañías -google, baidu, apple, tencent….(Interesse, 2022) En este sentido, los diplomáticos jugarán un papel fundamental en la configuración del metaverso, pues serán necesarias negociaciones para una fusión de todos los metaversos en un metaverso global (Manor, 2022).

En definitiva, el metaverso tiene un potencial casi infinito que transformará nuestras vidas. Estamos ante el nacimiento del mismo y tardaremos en ver una adopción generalizada del mismo. Como hemos visto, impactará todos los ámbitos, incluidos los gobiernos y la diplomacia pública y su gran reto y, a la vez, desafío pasa por encontrar aquel marco regulatorio adecuado y global.

Referencias

Butler, C. (2022) “Identity problems get bigger in the metaverse”,  O’Reilly Media, 15 de marzo.  [acceso el 17 de mayo de 2022].

Interesse, G. (2022) “Metaverse in China: Key players, Government Regulations, and Trends;  China Briefing News”, 20 de abril. [acceso el 17 de mayo de 2022].

Jing Fly, Y. y Grünberg, L., (2022)What will China ‘s metaverse look like?”, The Diplomat, 30 de marzo. [acceso el 17 de mayo de 2022]

Kaur, D., (2022) “Metaverse in China will look different from the rest. Here’s why”, Tech Wire Asia,  17 de abril. [acceso el 17 de mayo de 2022]

Kharpal, A., (2022) “China’s tech giants push toward an $8 trillion metaverse opportunity — one that will be highly regulated”,  CNBC, 13 de febrero.  [acceso el 17 de mayo de 2022]

Manor, I., (2022) “The metaverse and its impact on public diplomacy”, USC Center on Public Diplomacy, 23 de febrero. [acceso el 17 de mayo de 2022]

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Autor / Autora
Graduado en Derecho por la Universidad Internacional Isabel I de Castilla y Máster en Derecho Público y de la Administración Pública. Posee más de 5 años de experiencia como jurista dentro del Ministerio de Justicia de España. Además, es profesor asociado del Máster de International Affairs and Diplomacy (UOC, UNITAR).  
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