Dolors Colom Masfret: «El gran reto del trabajo social sanitario es que sea reconocido como profesión sanitaria»

20/03/2023
Dolors Colom Masfret, directora científica del máster universitario de Trabajo Social Sanitario de la UOC. Dolors Colom Masfret, directora científica del máster universitario de Trabajo Social Sanitario de la UOC.

En 1905, el doctor Cabot contrató a Garnet Isabel Pelton como la primera trabajadora social sanitaria de la historia. Ejerció tan solo seis meses en el Hospital de Massachussets, pero fue la precursora de una saga de profesionales que llegan hasta nuestros días. Hace diez años, la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) puso en marcha el máster universitario de Trabajo Social Sanitario. Con motivo del décimo aniversario del programa hablamos con Dolors Colom Masfret, directora científica del máster y autora del libro Trabajo social sanitario. Catálogo de prestaciones y cartera de servicios. Una obra que busca desarrollar una teoría de paradigma de futuro para esta profesión.

¿Quién es un trabajador social sanitario?

Es un profesional -hombre o mujer- en el sentido estricto de lo que significa «ser profesional». Existen dos realidades, o supuestos: uno, para quienes se forman en trabajo social sanitario dentro de la Universidad y en concreto dentro de los Estudios de Ciencias de la Salud; y otro, para quienes llevan muchos años ejerciendo la profesión dentro del sistema sanitario. El calificativo de sanitario precisamente indica la pertenencia al sistema sanitario. Permite establecer –y obliga a hacerlo– las diferencias formativas de aquella acción profesional que, aun siendo de trabajo social, se ejerce en otros ámbitos, ya sea los servicios sociales, la justicia, la empresa, la escuela, etc.

¿Dónde encontramos a estos profesionales?

El trabajo social sanitario se ejerce en la atención primaria, en la atención especializada y hospitalaria, en la atención a la salud mental y en la atención sociosanitaria. Además, asume la organización superior de la institución en la que trabaja sin renunciar a sus metodologías ya sus procedimientos, aplicando los conocimientos propios de la disciplina del trabajo social sanitario.

¿Cuándo y dónde nace esta profesión?

Nace a primeros del siglo XX, pero es en 1905 cuando se crea la primera plaza en un consultorio del Massachusetts General Hospital, en aquel entonces se llamaba trabajo social médico. El doctor Richard C. Cabot fue precursor y financiador de esta primera plaza, y Garnet Isabel Pelton fue la primera trabajadora social médica que ejerció en este consultorio para investigar los entornos sociales de las personas que se atendían. 

El trabajo social sanitario se ejerce en la atención primaria, en la atención especializada y hospitalaria, en la atención a la salud mental y en la atención sociosanitaria.

Desde entonces, ha pasado más de un siglo. La profesión sin duda ha ido cambiando.

Durante muchos años el trabajo social sanitario se ha presentado como un conjunto de actividades y tareas. Pero este paradigma está cambiando y desde el máster universitario de Trabajo Social Sanitario de la UOC ya nos referimos al trabajo social sanitario como un conjunto servicios, ya que cada una de las actividades, tareas o prestaciones de la profesión ocurre dentro de un servicio de trabajo social sanitario que prestamos a la persona afectada y su familia y este servicio o conjunto de ellos viene avalado por el diagnóstico social sanitario. Hemos dejado atrás la satisfacción de demandas de las personas enfermas, o sus familias, u otros profesionales, y formamos a los estudiantes en el análisis de las necesidades psicosociales generadas por la enfermedad o por el riesgo de padecerla. Es exactamente lo mismo, ni más ni menos, que lo que realiza el cuerpo médico o el cuerpo de enfermería.  

¿Qué servicios ofrece hoy el trabajo social sanitario?

Ha llegado el momento de identificar y definir qué servicios se están prestando, en aplicación de una fórmula gramatical que desarrollo en el libro Trabajo social sanitario. Catálogo de prestaciones y cartera de servicios. Desde el trabajo social sanitario tenemos familias de servicios, relacionadas con el apoyo psicosocial, con la evaluación, con la información, por ejemplo, prestamos servicios de apoyo psicosocial a las familias de personas que sufren determinadas enfermedades, diferenciando entre enfermedades, para que no claudiquen, para que entiendan la enfermedad en cuestión. Los servicios están siempre orientados a la persona enferma y en paralelo a su familia o personas con las que convive.

¿Qué otra información podemos hallar en este libro, publicado hace unos meses?

Esta obra rompe con el paradigma anterior de tareas sueltas y desarrolla toda una teoría sobre este paradigma de futuro para la profesión. Se trata de que, de una vez por todas, dejemos de hablar del número de entrevistas, de tramitaciones, de reuniones a las que asistimos, de las veces que nos coordinamos y seamos capaces de hablar en términos de servicios de trabajo social sanitario. El libro no propone un cambio de la intervención profesional, sino que cambia la manera de explicarla y la manera de presentar la unidad de trabajo social sanitario: lo importante es saber denominar el servicio en cuestión, o servicios, que necesita la persona enferma y su familia para poder rehacer o recuperar su normalidad. 

¿Cuáles son los principales retos para el trabajador social sanitario?

Los retos son muchos, pero hoy en día, los clasificaría en dos grandes grupos. Por un lado, hay una serie de retos orientados al desarrollo de la profesión mediante investigaciones, generación de evidencias, validación y seguimiento del éxito que conllevan unas determinadas metodologías frente otras. Pero, por el otro lado, también hay otro gran desafío: que el trabajo social sanitario sea reconocido como profesión sanitaria. 

Ha llegado el momento de identificar y definir qué servicios está prestando el trabajador social sanitario.

Este 2023 se cumplen diez años desde que se inició la primera promoción del máster universitario de Trabajo Social Sanitario de la UOC. 

Que el máster surgiera en la UOC tiene que ver precisamente con que en la Universidad no había ningún grado de Trabajo Social y, por tanto, no había oposición desde dentro de la profesión. Pero sin duda, también coincidió que hubo dos médicos, el doctor José Esteban y el doctor Julio Villalobos (1944-2022), que escucharon mi propuesta cuando les expliqué la necesidad de crear el programa. Primero se creó un posgrado de Trabajo Social Sanitario con título propio. Un título propio no nos permitía ir más allá en cuanto al reconocimiento de la profesión como profesión sanitaria, pero fue un importante primer eslabón para el máster. Si no hubiera sido por estos dos médicos, gestores, directivos con una visión alta y acostumbrados a innovar y arriesgar en sus espacios profesionales dentro del sistema sanitario, no se habría desarrollado el programa.

¿Qué aporta el máster?

La gran aportación del máster universitario de Trabajo Social Sanitario es precisamente profesionalizar, desarrollar una disciplina con un corpus teórico y desplegar las competencias necesarias para que quien lo curse adquiera esta diferencia en su actividad profesional.

El programa permite homogeneizar unas bases científicas y profesionales para que el ejercicio deje de ser discrecional y al gusto. Por otro lado, también está introduciendo en el quehacer profesional el hecho de que para que aquella acción se pueda considerar de trabajo social sanitario tiene que basarse en un diagnóstico social sanitario que es la parte central de cualquier procedimiento o protocolo de trabajo social sanitario. Cualquier intervención que sea la reacción a una demanda puede ser muy terapéutica, pero no se puede considerar de trabajo social sanitario. Este es uno de los principios que nos legó la primera trabajadora social sanitaria Garnet Isabel Pelton.  

¿Cuál es la experiencia de los graduados y graduadas?

Muchas de las alumnas y los alumnos que ya se han graduado, me escriben y agradecen todo lo que han aprendido. Precisamente resaltan el salto cualitativo que han encontrado en sus competencias argumentativas, en su capacidad para argumentar y contra argumentar con las gerencias y direcciones. En demostrar que aquello que proponen está basado en datos y no especulaciones caducas. Reconocen el crecimiento interno, en capacidad de análisis, en el utilizar un nuevo vocabulario profesional, en la capacidad de interpretar determinadas realidades de acuerdo con el conocimiento que les ha aportado este máster. 

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Autor / Autora
Redactora col·laboradora
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